lunes, 29 de diciembre de 2014
domingo, 7 de diciembre de 2014
Hablemos de series (II): Hannibal
Boh. Los expertos te habrán dicho que esta serie es una maravilla, que esos planos en la oscuridad donde debes dejarte la vista para ver algo son la hostia y que estamos ante una serie que te mantiene en tensión durante todo el capítulo.
El desarrollo de Hannibal puede ser catalogado de sensacional como mínimo. En esta serie nos encontraremos a un profesor agente visionario perturbado que resolverá crímenes acompañado de un agente nigga random que habrás visto en multitud de series de policías haciendo de acompañante cualquiera sin mucho carisma. También aparecerá una doctora relativamente sexy que querrá pero no acostarse con el, en teoría, protagonista, y es que la serie no lleva su nombre pero es el teórico protagonista.
Al otro lado nos encontramos a Hannibal, un psicólogo muy simpático que en sus ratos libres cocina muertos y te los sirve en la mesa con nombres extravagantes. Atenderá en terapia a nuestro no pero sí protagonista, donde sucederán diálogos que te engancharán a la silla como las fotos de parejas en Facebook, dejando paso así a escenas de treinta minutos de bosques con lluvia y reflexiones de si realmente nuestro no pero sí protagonista debe continuar con sus casos. Hannibal, nombre de persona que trama cosas malas, hace cosas malas pero nadie nunca jamás le ha investigado, y es que él es así, es inocente.
Entre medias nos encontraremos escenas de locura en las que Hannibal manipula a su amigo el no pero sí protagonista y le engaña vilmente para que así confíe en él. Luego sinceramente no sé que va pasando por ahí, porque siempre me quedo dormido, pero intuyo que suceden las cosas buenas de la serie y que yo me las pierdo siempre. Si lo que te gusta por otra parte es encontrarte salvajadas propias de un guionista con una infancia demasiado difícil, Hannibal es tu serie. Cadáveres en los que crecen hongos y usados de jardineras, cadáveres apilados, cadáveres con los órganos colocados de tal forma que parecen ángeles... y más cadáveres.
Finalmente, Hannibal tiene una magia especial que hace que sólo te guste la serie si la ves de noche, con una manta y los ojos medio cerrados. Comprobarás que no verás un cagarro, que el iluminador se cogió las vacaciones y no encontraron a otro y que lo mejor que puedes hacer es ponerte un capítulo de Hawaii 5.0 en donde Steve McGarrett salvará al mundo de jóvenes terroristas surferos.
Como recomendación, esta serie es mejor (aun así) que Juego de Tronos, por lo cual en la escala particular de este blog, tiene un 6 sobre 10, muy por encima del -125 de la serie de la tipa de los dragones, Macaulay Culkin y el "ponemos tetas que esto no hay quién lo vea".
martes, 2 de diciembre de 2014
No tenemos carisma
Y ya está, no lo tenemos. Lo que vas a leer ahora son quejas y más quejas de una persona a las 7 de la mañana de un miércoles cualquiera, hasta el puto día miércoles es un fracaso, ¿quién querría ser un miércoles?
Pues eso, dejando de lado que los miércoles son los feos en la fiesta de fin de curso yankee con animadoras y capitanes del equipo, donde la virginidad se pierde en un talentoso polvo de 30 segundos y un "¿te ha gustado?" sensacional, a sabiendas de que la respuesta que escucharás no la querrás oír o no será verdad, he venido aquí para hablar de... nosotros.
Cuando lees nosotros debes pensar que esto lo he escrito pensando en ti, ¿en quién más voy a pensar, en Wisin y Yandel? ni siquiera sé quién es quién. Pues eso, seguro que tu has tenido hace poco algún día cruzado de esos en los que el despertador no suena, o eso has dicho a tus amigos cuando te han preguntado el motivo de levantarte a la una del mediodía. Quizás se te ha olvidado ir a comprar puesto que estabas ocupado fingiendo que el mundo te importaba, pero en realidad estabas en Spotify con tu sesión privada escuchando algún temita de Auryn, Romeo Santos y viendo el facebook de tu amada por si ha roto ya con su novio, "todavía no" te has dicho, sigue con eso.
A tus amigos, ¿qué les dices cuando tienes un mal día? ... absolutamente nada, ¿para qué?, con ellos hay una clave, meterte con alguno en el grupo de WhatsApp que tenéis (da igual cual de los seis o siete que tengáis con los mismos) y con algún defecto bastante obvio. Si os queréis meter conmigo esta semana os aviso que sigo llevando la barba (arreglada, por supuesto) de musulmán radical capaz de volarte una iglesia con dos pilas y un lapiz. ¿A quién le dices entonces que tienes un mal día?, pues a nadie macho, a nadie. Esa cena que te vas a marcar con una tortilla de patata precocinada ya dice mucho de la clase de día y de vida que llevas, tan triste como ese cagarro envasado que rompería la magia de las navidades incluso, con su música típica incluida.
Pero por suerte ese día ya ha terminado. Hoy comienza uno nuevo en el que esperas que todo salga bien. Veamos que tenemos para hoy, 80 mensajes en WhatsApp, un par de insultos en twitter, comentarios en Facebook a cosas que no sabes qué son, una nevera con peor pinta que tú en novatadas y... el desayuno especial, esa tostada que tu tostador transporta al pasado para devolvértela tres minutos después más negra que tu futuro. En lo que pones buena cara comiendo semejante mierda, miras el calendario chulo que te has marcado en la cocina para que tu madre, al venir a verte, sepa que sigues las costumbres. "Llamar a Jazztel" pone, sensacional. No sabes quién te esperará al otro lado de la linea, pero de 'Walter' o 'Santa Cruz' no va a bajar, así que lo pasas a otro día, que se encargue tu yo del futuro, que para algo te vas a mantener hoy con vida.
El resto del día no es muy emocionante, trabajas o estudias, lees cuatro cosillas, sales a echar un café con la gente que encuentres o simplemente a recordar a tu camarero favorito que sigues vivo. Dejas pasar la tarde con cualquier historia, pagando unas fantillas y fingiendo que aquello que te van a contar te importa más aun que la desaparición de los putos Colajet en los bares, joder, que yo quiero uno. Llamas a tu familia para que comprueben que sigues vivo, lo estás, muy vivo además, "un día normal mamá, ya sabes", sí sí, esa madre que te dice "ayer te leí hablar del boxeo, ay hijo, a ver si pasas ya a comer que voy a poner los san jacobos como a ti te gustan", y ya está, vas corriendo con un tupper a mitad de la tarde a casa de tu madre.
Por la noche todo empieza a terminar, te sueltas con Spotify y te marcas una sesión privada que dejaría en ridículo al mayor de los pagafantas jamás vistos. Te has puesto "You Can't Always Get What You Want" de los Rolling, esa canción que te hace parecer duro pero con corazón, pero no amigo, aquí ya sabemos lo que eres y lo compartimos. Te mentalizas para lo que viene, ese momento en el que el móvil dejará de sonar avisándote de que tendrás que leer el WhatsApp, instante que aprovecharás para pasarte por el perfil (esto del amor 2.0 es lo que tiene) de la amada mujer, a ver qué tal le ha ido el día, apretando las manos esperando a que todo le vaya tan mal que acabe por contártelo a ti, y tú simplemente le digas "yo no me puedo quejar".
Y es que en verdad, no te puedes quejar (casi rima, uy). Todo te va bien, trabajas, tienes amigos que te recuerdan que estás vivo (y que te afeites), una familia que te quiere sin excesos, pero te quiere, y una chica "que ya caerá". Pero bueno, cualquiera que os diga algo por quejaros merece lo peor en esta vida, ¿qué sería de nosotros sin quejarnos cada tres minutos por algo? no os fiéis nunca de aquellas personas que os sonrían a la ligera, no son felices, son gentuza.
Os dejo por aquí la canción de la que os hablaba, por si os animáis a cambiar aquella de Romeo Santos y su propuesta indecente que tanto escucháis. Esa os vende esperanzas que no vais a poder canjear jamás. Por cierto, si en la parte del desayuno tenéis una taza de Mr Wonderful, vosotros sois la auténtica mierda.
martes, 18 de noviembre de 2014
Deja ya a tu novio
Deberías dejarlo. Y ya está, no vas a necesitar más argumentos porque aquella persona que busca respuesta a menudo tiene un problema, y es que las encuentra. Deberías dejar a ese novio tuyo del que tanto has hablado a cualquier otro hombre que a ti se ha acercado buscando la gloria. Sabemos las bondades que él tiene, nos las has contado a cada uno de nosotros que no te conocíamos, "mi novio es" y ya uno dice adiós, mientras tú nos lo vendes como si de un coche de segunda mano se tratase.
A todos nos ha tocado. EL NOVIO, no lo conoces pero parece ser siempre el mismo, "él me entiende y me quiere", joder, ese hombre entiende a tantas mujeres que dan ganas de preguntarle cómo coño lo hace. A dicho hombre, a EL NOVIO, no se le observan errores en los comentarios de la chica, es perfecto. No escuchas un "a mi novio le gusta el colajet y se olvida del nombre de mi madre", no no, escucharás un "me llevó a un concierto de Leiva el otro día", y qué hijo de puta piensas tú, de Leiva, que es donde quisieras llevártela tú a ver si se ablanda y la crujes aquella noche.
Pero ojo, que aquí viene lo que te remata, en tu ofensiva que no conoce límite alguno entre la dignidad y la vergüenza le preguntas que dónde está su novio, EL NOVIO, a lo que ella responde, "estudia fuera". Joder, navidad, cumpleaños, todo en uno. Pero no... cálmate muchacho que no es noche de luna llena y ya sabes lo que quiere decir, nada de noche de lobas. La fidelidad reina en esa pareja, casualmente tú buscando una novia fiel en una mujer a la que deseas ligarte teniendo ella novio, menuda genialidad, semos así.
Se irá ella, claro que se irá, porque no va a dormir con nosotros, y tú te interesarás aun más. "Me la ligo" pones en el grupo de WhatsApp de tus amigos a las cinco de la mañana, eres un genio macho, te responden. La agregas a Facebook o Twitter, lo que más te convenga, y ahí lo tienes de portada, EL NOVIO y un twitt/mensaje dedicado a él, lo que para ti se traduce en un "Game Over".
Has perdido, ella es la mujer que más te ha merecido en esta vida, como llegaste a pensar con las otras quince que te encontraste así. Te diré un secreto que ya conocerás, la mujer de nuestros sueños siempre tiene novio, y es inevitable que arriesguemos un par de dientes por poder decirle a los amigos que en tu alma viven ya Maradona, Jordan y Senna, todos convencidos de que el auténtico héroe por una noche, fuiste tú y tu frase de "pero tu novio no está aquí".
A todos nos ha tocado. EL NOVIO, no lo conoces pero parece ser siempre el mismo, "él me entiende y me quiere", joder, ese hombre entiende a tantas mujeres que dan ganas de preguntarle cómo coño lo hace. A dicho hombre, a EL NOVIO, no se le observan errores en los comentarios de la chica, es perfecto. No escuchas un "a mi novio le gusta el colajet y se olvida del nombre de mi madre", no no, escucharás un "me llevó a un concierto de Leiva el otro día", y qué hijo de puta piensas tú, de Leiva, que es donde quisieras llevártela tú a ver si se ablanda y la crujes aquella noche.
Pero ojo, que aquí viene lo que te remata, en tu ofensiva que no conoce límite alguno entre la dignidad y la vergüenza le preguntas que dónde está su novio, EL NOVIO, a lo que ella responde, "estudia fuera". Joder, navidad, cumpleaños, todo en uno. Pero no... cálmate muchacho que no es noche de luna llena y ya sabes lo que quiere decir, nada de noche de lobas. La fidelidad reina en esa pareja, casualmente tú buscando una novia fiel en una mujer a la que deseas ligarte teniendo ella novio, menuda genialidad, semos así.
Se irá ella, claro que se irá, porque no va a dormir con nosotros, y tú te interesarás aun más. "Me la ligo" pones en el grupo de WhatsApp de tus amigos a las cinco de la mañana, eres un genio macho, te responden. La agregas a Facebook o Twitter, lo que más te convenga, y ahí lo tienes de portada, EL NOVIO y un twitt/mensaje dedicado a él, lo que para ti se traduce en un "Game Over".
Has perdido, ella es la mujer que más te ha merecido en esta vida, como llegaste a pensar con las otras quince que te encontraste así. Te diré un secreto que ya conocerás, la mujer de nuestros sueños siempre tiene novio, y es inevitable que arriesguemos un par de dientes por poder decirle a los amigos que en tu alma viven ya Maradona, Jordan y Senna, todos convencidos de que el auténtico héroe por una noche, fuiste tú y tu frase de "pero tu novio no está aquí".
martes, 4 de noviembre de 2014
Y tú, quién eres
Me lo he preguntado cada día por la mañana, cuando te he creído ver en algún lugar que tristemente ya no recuerdo. Si me preguntan, ni sabré decir cómo eres, en realidad simplemente no sé nada.
Sin embargo quiero hacerme una idea aproximada de lo que creo ver cuando me duermo. No sólo veo esos puntos de luz que están ahí al cerrar los ojos, veo un lugar cualquiera. De la nada aparece ella, no sabes qué le ha llevado hasta ti pero no es esa la respuesta que buscas, simplemente esperas que se siente contigo. No sabes cómo, pero tras esto todo ha quedado vacío, y de no estarlo, ni siquiera te has enterado de lo que te rodea, te has quedado tocado.
El tiempo avanza y eres incapaz de dedicarle tres palabras, pero el sueño continua y simplemente te responde con una media sonrisa a todo gesto nervioso que haces. Me gustaría tener unas palabras con la persona encargada de escribir este guión, pero la historia continua. De repente ya no estáis allí, pero escuchas su voz. Te habla de ella, de la magia que encuentra en cada esquina de una calle que a ti simplemente, te huele a bares. Por un momento ves con sus ojos lo que tu mentalidad a ti te niega tanto tiempo, ves el lado bonito de las cosas, te ves a ti reflejado en ella y piensas, ¿de verdad soy yo?.
Tu vida deja de ser esa escena de Mystic River para ser algo más común y corriente, algo con luces a las que no les buscas las sombras. El tiempo ya ha corrido desde el último momento, y tú ya aprietas los puños esperando que nada de esto sea un sueño, 'por una vez' te dices, eres libre. Por desgracia la vida no regala nada, y te despiertas con la misma sensación que la última vez, el vacío más absoluto.
El reloj quiso correr demasiado, y al terminar el día de nuevo tratas de recordar lo que viste. 'Y quizás hoy'... pero no lo sabrás hasta mañana. Las horas de sueño -y de vida- que te ha quitado tu trabajo te hacen pensar, y que triste, pensar en un sueño. Sigo creyendo en ello tanto como creo en muchas cosas, lo justo y necesario, pero es la fe la que te mantiene despierto, como el miedo te mantiene alerta. Miedo a no volver a verla, o no llegar a conocerla.
Y no me preguntes por qué quiero seguir soñando con algo que no tengo. Lo bonito de los sueños es que a veces nos traen de vuelta cosas que tuvimos o nos devuelven por un rato a aquellas personas que nos cuidan desde otro lugar, por desgracia lo que menos necesito yo, es añorar el pasado, por eso prefiero fantasear con el futuro, que venga como venga, será, y no fue.
Y no me preguntes por qué quiero seguir soñando con algo que no tengo. Lo bonito de los sueños es que a veces nos traen de vuelta cosas que tuvimos o nos devuelven por un rato a aquellas personas que nos cuidan desde otro lugar, por desgracia lo que menos necesito yo, es añorar el pasado, por eso prefiero fantasear con el futuro, que venga como venga, será, y no fue.
miércoles, 29 de octubre de 2014
A qué huele... Madrid
A ciudad. La respuesta del título de esta entrada es simple, huele mal. Sin embargo no es ese olor el que yo quiero mostrar aquí puesto que si nos descuidamos hasta Logroño huele a eso (y no sólo a la fábrica de café que hace que todo huela a resaca).
Madrid es simple, cuando llegas a ella todo huele a grandeza, todo es más grande. Para empezar la estación de tren en la que te bajas ya tiene a más tipos trajeados que la última boda en la que estuviste, Madrid huele a Corte Inglés y Iphone.
De la estación pasamos al metro, y eso si que huele de verdad. Para los que somos de ciudades donde el metro se usa para medir una estantería, el metro de Madrid se convierte en un cara a cara con la muerte. "Macho, nos perdemos" y vaya si te pierdas. Madrid huele a desorientación y gente amable que te indica con total caballerosidad la parada que te has pasado, Madrid huele a gente rancia, por tanto.
Ya has llegado, subes las escaleras de la estación y sorpresa, acabas de conocer Madrid. A tu izquierda, un hombre de un "compro oro" cualquiera, a tu izquierda, una chica de Greenpeace que tras llamarte y ponerte ojitos se prepara para darte el sablazo, Madrid te empieza a oler mal.
Ya vas a tu primer bar en la capital de España, te han dicho y prometido que es la ciudad donde mejor tiran las cañas, y vas a lo seguro. Ese bar en el que la gente mayor se reúne en él para echarse su vinito, la experiencia todo lo puede. Al entrar ya respiras el Madrid castizo, ese que te pregunta "tú no eres de aquí" cuando le pides una caña y te saca un corto, "vaso grande muchacho" le dices con amabilidad. Madrid huele a mala cara del camarero, huele a Cruzcampo de barril y a bar al que no volverás jamás.
Has terminado de hacer tus labores, tras coger dos taxis en los que te han preguntado lo mismo que en el bar, "¿Y de dónde eres tú?". Tendrás suerte si no eres riojano, empiezo a pensar que somos los protagonistas de Los Otros (viene spoiler) y estamos muertísimos, que ya somos oficialmente Soria o Burgos, y que lo único que queda de nosotros es un par de vinos. Lo dicho, tras terminar tus labores algunos compañeros te van a proponer conocer la noche madrileña, y no vas a decir que no.
La noche madrileña es eso que te vendía Pereza con sus constantes canciones de amor por sus calles. Quizás se equivocaron de ciudad pensaste, cuando tu hostal cercano a Sol parecía sacado de una película de asesinatos en la que había muchos, muchos. Madrid ya te empieza a oler a mentiras. Joaquín Sabina también te vendió la moto, por suerte a este último no le escuchas, así que poco importa.
La noche madrileña huele a lo mismo que la de Logroño pero con (mucha) más gente. Vamos a omitir lo que pase por allí, pero es fácil que Madrid te huela a felicidad por la noche, que todo es más bonito.
Nada de lo que te contaron es verdad. Madrid huele a alguna copa de más, a llegar tarde a tu tren y suplicar en ventanilla que te lo cambien. Madrid huele a resaca en el tren. Todo esto para deciros que cada vez que puedo, vuelvo encantado, y eso sí que verdaderamente es Madrid.
En realidad no, Madrid es una mierda. Visitad La Rioja.
sábado, 11 de octubre de 2014
La belleza
Seguramente no deberías sentirte identificado con esto que voy a escribir y es que simplemente es una historia totalmente personal. Tú que eres tan guapo, como cantaba ¿María Jiménez? pensarás que ser feo es una putada y hasta dirás ese gran chiste, mejor aun que el del yogur natural con tus amigos, "Qué putada sería ser feo".
Si algo habremos oído las personas que no nacimos para ser modelos es lo siguiente, "la belleza está en los ojos de la persona que mira". "Lo importante es participar", "Otras vendrán" "Hay más peces en el mar" y mi favorita, "Más se perdió en Cuba". Con este repertorio de frases tenemos para ir tirando durante una vida de fracaso y auto engaño. La belleza es algo imposible de definir, pero si en algo estamos todos de acuerdo es que me temo, mi belleza no iguala a la de Brad Pitt (os pongo este ejemplo por ser un personaje catalogado como tal).
A vuestros ojos es bastante probable que yo no sea guapo. Lo respeto e incluso lo entiendo, puesto que cuando me miro al espejo éste no me devuelve una imagen de Cristiano Ronaldo apretando (por suerte), me devuelve aquello que tanto quiero y respeto, yo. Como soy feo pensarás que he tenido que convencerme de algo, la belleza no sólo se ve por fuera, a veces es más importante la interior. No me queda otro remedio que pensarlo, ¿verdad? Pues qué coño, ni siquiera me considero feo.
Hay gente que se siente fea, y no hay nada peor en esta vida. Para mi, no hay nada más feo en una persona que el auto desprecio. "Es que me hicieron mucho daño" estarás pensando creyéndote el martir del planeta tierra, eres el nuevo Jesucristo sin clavos y sin pelazo, quizás. Seguramente te hayas comido alguna mala palabra en cualquier lugar por valiente, "eres feo", parece que pocas cosas duelen más.
Seamos realistas, si vamos a una discoteca con la intención de salir de ahí rodeado de mujeres gritando nuestro nombre nos hemos calentado demasiado. Como tú buscas a Scarlett Johanson quizás ellas busquen al mazastrueno de turno con un polo de la marca Polo y un peinado más clásico que las resacas de los viernes, ¿Y?. El Alcorcón ganó al Real Madrid, ¿salían temblando por miedo a ser humillados, o se marcharon a por ellos "a tumba abierta"? (Ojo la expresión a tumba abierta, me pone bruto).
El miedo al rechazo es como el pelo, se pierde, ¿A base de? exacto, rechazos. Ojo ese primer rechazo que hasta Brad Pitt ha sufrido. ¿Qué tiene él en común con nosotros? Que todos hemos sido unos cagados. Ahí está la clave. La confianza en uno mismo ayuda bastante a hacer olvidar a la persona que tienes delante que quizás buscase una cara más bonita, pero sé realista también, con confianza un coche no arranca.
La ropa cara, los peinados tan carismáticos que lleva tu ídolo de Mujeres y Hombres y pagar más fantas que Milhouse a Lisa no te harán mejor hombre ni más interesante, te convertirán en un acomplejado con el gusto en el culo capaz de comer arena con tal de enganchar a cualquier despistada que caiga a pico y pala. Sé lo que tengas que ser.
Esto suena a discurso motivador de los que te pone un libro titulado "La felicidad de tu yo interior", así que escribiré algo muy personal que tampoco me avergüenza. Una anécdota a la que recurre mucho un amigo cuando estamos juntos, una chica que me dejó tirado con una excusa rastrera. Os aseguro que ese día te sientes peor que el perro del anuncio de Scootex (¿Se llama así el papel? Ese perro está MUERTÍSIMO, KO). La vida son momentos así, son días felices y días menos llevaderos, son mujeres que no querrán mirarte a la cara y mujeres que te han querido y te querrán por ser ese noble gilipollas que debes ser, la vida es algo maravilloso que guarda momentos por desgracia, no muy bonitos, eso hace mejores aun los buenos momentos. ¿Y qué coño tiene esto que ver con ser feo o guapo? NADA, ahí está la gracia, absolutamente nada.
jueves, 9 de octubre de 2014
El mejor jueves de mi vida
Si en algo se caracterizaba Diego Armando Maradona era en su total y absoluta polivalencia. Maestro absoluto sobre el campo, en la barra del bar y en el hogar, así me definiría yo en el caso de poder escribir unas memorias a los 50 (a ver si llegamos).
El mejor jueves de mi vida tan siquiera ha terminado, normalmente terminan cuando se encienden las luces en la discoteca cutre de turno e intentas llegar al piso de algún amigo con más alma que cuerpo, "morenaaaa no te escapes", le dices a alguna, pero pfff... No, no no no. En este caso Danilo ha dejado paso al Daniel más hogareño, que tras terminar de trabajar se ha puesto el traje de manitas del hogar, ese que tú siempre has tenido en casa y que te dice "eso lo arreglo yo".
En este hogar hay una falta total de ese personaje clásico español, aquí desde el rol de madre hasta el de hijo imbécil son cosa mía. El objetivo esta vez no era la amiga simpática a la que llevas tramitando desde hace unas semanas, no no, es EL FREGADERO. Algún listo que lea esto ya estará diciendo, "cómprate un lavavajillas", eso eso, dilo bien agusto, pues no gilipollas, aquí todo se hace con las manos. El problema no es tener novio o no ser suficiente hombre yo, esta vez no, esta vez el problema pinta complicado de verdad.
Sin ser yo fontanero decidí aventurarme con mis mejores galas, el pijama y ese bote que previamente compré la tarde anterior con un amigo en el Simply. "Este, este sí que funciona" te dijo él, "Es el más caro, no puede fallar", pensaba yo tan contento... y un cagarro. Ahí estaba yo, cara a cara contra la muerte, sin importar quién de los dos llegase con vida al final del trayecto en el que ambos, fregadero y yo, nos habíamos adentrado. El bote ya avisaba del peligro, "vierta medio litro".... "Si hombre, no será, aquí el bote entero".
Un litro de un producto "Turbo que actúa en cinco minutos" por el fregadero, sin tener muy buena pinta la verdad. Tras dejarlo actuar sus correspondientes cinco minutos, y otros treinta extras por si acaso no le daba tiempo, me decidí tan aventurero a dar al grifo no sin antes leer las pertinentes instrucciones, de las cuales no entendí nada, ya total...
Qué bien pintaba todo al darle al grifo y ver que eso tragaba más que tu mejor amiga por Italia (Jáaaaaaaaaaa), pero... pero no muchacho. De repente una espumita rara empezó a salir del fregadero, "Eso será el producto hombre, no pasa nada", por supuesto que no, pensé yo, ingeniero en tuberías y atascos.
En resumen, el fregadero sigue haciendo ruidos raros, van a dar las dos y yo sigo mirándolo fijamente, un cara a cara entre la vida y la muerte en lo que espero a madrugar mañana para avisar al fontanero y a mi médico, uno para que me arregle la bajante y el otro para que me revise la brutal y salvaje puñalada que el primero me meterá en la llamada factura, tiembla España y no con el Ebola.
Como empecé comparándome con El Diego, diré que él nunca lo hizo todo bien. Tampoco lo iba a hacer yo y menos aun el cobarde que llama primero al fontanero sin exponer su cocina a un olor un poco sospechoso de producto raro y a un fregadero guapo guapo, la vida es para los valientes. Mujeres del mundo, no saben lo que se pierden (un completo inútil, pero imito muy bien a Milhouse).
El mejor jueves de mi vida tan siquiera ha terminado, normalmente terminan cuando se encienden las luces en la discoteca cutre de turno e intentas llegar al piso de algún amigo con más alma que cuerpo, "morenaaaa no te escapes", le dices a alguna, pero pfff... No, no no no. En este caso Danilo ha dejado paso al Daniel más hogareño, que tras terminar de trabajar se ha puesto el traje de manitas del hogar, ese que tú siempre has tenido en casa y que te dice "eso lo arreglo yo".
En este hogar hay una falta total de ese personaje clásico español, aquí desde el rol de madre hasta el de hijo imbécil son cosa mía. El objetivo esta vez no era la amiga simpática a la que llevas tramitando desde hace unas semanas, no no, es EL FREGADERO. Algún listo que lea esto ya estará diciendo, "cómprate un lavavajillas", eso eso, dilo bien agusto, pues no gilipollas, aquí todo se hace con las manos. El problema no es tener novio o no ser suficiente hombre yo, esta vez no, esta vez el problema pinta complicado de verdad.
Sin ser yo fontanero decidí aventurarme con mis mejores galas, el pijama y ese bote que previamente compré la tarde anterior con un amigo en el Simply. "Este, este sí que funciona" te dijo él, "Es el más caro, no puede fallar", pensaba yo tan contento... y un cagarro. Ahí estaba yo, cara a cara contra la muerte, sin importar quién de los dos llegase con vida al final del trayecto en el que ambos, fregadero y yo, nos habíamos adentrado. El bote ya avisaba del peligro, "vierta medio litro".... "Si hombre, no será, aquí el bote entero".
Un litro de un producto "Turbo que actúa en cinco minutos" por el fregadero, sin tener muy buena pinta la verdad. Tras dejarlo actuar sus correspondientes cinco minutos, y otros treinta extras por si acaso no le daba tiempo, me decidí tan aventurero a dar al grifo no sin antes leer las pertinentes instrucciones, de las cuales no entendí nada, ya total...
Qué bien pintaba todo al darle al grifo y ver que eso tragaba más que tu mejor amiga por Italia (Jáaaaaaaaaaa), pero... pero no muchacho. De repente una espumita rara empezó a salir del fregadero, "Eso será el producto hombre, no pasa nada", por supuesto que no, pensé yo, ingeniero en tuberías y atascos.
En resumen, el fregadero sigue haciendo ruidos raros, van a dar las dos y yo sigo mirándolo fijamente, un cara a cara entre la vida y la muerte en lo que espero a madrugar mañana para avisar al fontanero y a mi médico, uno para que me arregle la bajante y el otro para que me revise la brutal y salvaje puñalada que el primero me meterá en la llamada factura, tiembla España y no con el Ebola.
Diego Armando, ayúdame.
Como empecé comparándome con El Diego, diré que él nunca lo hizo todo bien. Tampoco lo iba a hacer yo y menos aun el cobarde que llama primero al fontanero sin exponer su cocina a un olor un poco sospechoso de producto raro y a un fregadero guapo guapo, la vida es para los valientes. Mujeres del mundo, no saben lo que se pierden (un completo inútil, pero imito muy bien a Milhouse).
martes, 12 de agosto de 2014
Los hombres no pensamos en sexo
Este primer párrafo lo escribo para las mujeres en general, pero vaya, si ya has empezado a leerlo puedes seguir. Siempre creéis que los hombres tenemos en la cabeza algo que solo piensa en sexo y ya está, "y en fútbol" habrás pensado. Creo que generalizar está mal, así que vamos a puntualizar de verdad en qué coño pensamos los hombres.
A lo largo del día pensamos en muchas cosas. Por ejemplo te despiertas y piensas qué será de tu desayuno hoy, miras el movil en busca de algún amigo al que engañar para ir al bar. Te sientas en el baño y te quedas mirando el bote de desodorante que has dejado encima del lavabo, no piensas en él, pero ahí está. Recuerdo que esta mañana recordé el grupo de "Camila", ¿Era o no era marica el cantante? Cuando termine de escribir lo buscaré en Google, desde luego resolvió mis dudas sobre si Sara Montiel estaba o no estaba muerta. Lo está, por cierto.
Durante el día creo que tuve la cabeza bastante perdida, pero tirando a por el pan y esas cosas que uno recuerda comprar una vez cada tres días me puse a pensar en Jesse y Joy, ¿Quién coño es la chica ahí? Ni siquiera puedo pensar en si me gusta o no, por miedo a equivocarme con su nombre y acabar en chueca. Esto no es pensar en sexo, es una duda tonta, simplemente.
Tras darle vueltas y vueltas, he estado pensando en al edad en la que puedo quedarme calvo. Los cincuenta me parecen una edad muy aceptable, si es que llego a verlos. Un rato después empecé a pensar que era hora de hacerse un análisis de esos en los que el médico te pregunta por la vida que llevas y tú le mientes en todo, pero por la cara que pone ya sabes que te ha pillado.
A partir de aquí no recuerdo más, he conocido a un hombre que seguramente tiene esquizofrenia o algo que le hacía parecer un jodido perturbado capaz de matarte con un cuchillo de untar mantequilla mientras grita en Polaco que Jesucristo lo envía para acabar con la música disco. Durante la cena con unos cuantos amigos me ha dado por pensar en por qué gente que te odia con toda su alma, que piensa en ti mientras planta un cagarro, te saluda con media sonrisa de falsedad mientras piensa que no sabes que por ella, te comerían cuarenta perros.
Todo ésto es verdad, pero no os quisiera engañar, no sois mi médico. Habré pensado más en sexo que las veces que he llegado a respirar, pero coño, no me diréis que los hombres no pensamos en otras cosas.
Por cierto, he buscado si al cantante de Camila le huele la espalda a pecho, y viendo fotos me ha quedado claro. ¿Seguirá Sara Montiel muerta? Voy a buscarlo.
PD: Es marica, pero marica marica.
PD2: He buscado Jesse y Joy. Creo que la chica es Joy, lamento profundamente por el chaval, llamarse Jesse suena a ser cantante de Camila. Así que ya por concretar, pa'lante con Joy, pero lo justo eh, que sigo sin estar seguro de que sea ella.
A lo largo del día pensamos en muchas cosas. Por ejemplo te despiertas y piensas qué será de tu desayuno hoy, miras el movil en busca de algún amigo al que engañar para ir al bar. Te sientas en el baño y te quedas mirando el bote de desodorante que has dejado encima del lavabo, no piensas en él, pero ahí está. Recuerdo que esta mañana recordé el grupo de "Camila", ¿Era o no era marica el cantante? Cuando termine de escribir lo buscaré en Google, desde luego resolvió mis dudas sobre si Sara Montiel estaba o no estaba muerta. Lo está, por cierto.
Durante el día creo que tuve la cabeza bastante perdida, pero tirando a por el pan y esas cosas que uno recuerda comprar una vez cada tres días me puse a pensar en Jesse y Joy, ¿Quién coño es la chica ahí? Ni siquiera puedo pensar en si me gusta o no, por miedo a equivocarme con su nombre y acabar en chueca. Esto no es pensar en sexo, es una duda tonta, simplemente.
Tras darle vueltas y vueltas, he estado pensando en al edad en la que puedo quedarme calvo. Los cincuenta me parecen una edad muy aceptable, si es que llego a verlos. Un rato después empecé a pensar que era hora de hacerse un análisis de esos en los que el médico te pregunta por la vida que llevas y tú le mientes en todo, pero por la cara que pone ya sabes que te ha pillado.
A partir de aquí no recuerdo más, he conocido a un hombre que seguramente tiene esquizofrenia o algo que le hacía parecer un jodido perturbado capaz de matarte con un cuchillo de untar mantequilla mientras grita en Polaco que Jesucristo lo envía para acabar con la música disco. Durante la cena con unos cuantos amigos me ha dado por pensar en por qué gente que te odia con toda su alma, que piensa en ti mientras planta un cagarro, te saluda con media sonrisa de falsedad mientras piensa que no sabes que por ella, te comerían cuarenta perros.
Todo ésto es verdad, pero no os quisiera engañar, no sois mi médico. Habré pensado más en sexo que las veces que he llegado a respirar, pero coño, no me diréis que los hombres no pensamos en otras cosas.
Por cierto, he buscado si al cantante de Camila le huele la espalda a pecho, y viendo fotos me ha quedado claro. ¿Seguirá Sara Montiel muerta? Voy a buscarlo.
PD: Es marica, pero marica marica.
PD2: He buscado Jesse y Joy. Creo que la chica es Joy, lamento profundamente por el chaval, llamarse Jesse suena a ser cantante de Camila. Así que ya por concretar, pa'lante con Joy, pero lo justo eh, que sigo sin estar seguro de que sea ella.
sábado, 21 de junio de 2014
Por la noche
Tus mejores recuerdos, como casi todos los míos vienen de noche, y seguramente no recuerdes muchos de ellos. Esa es la magia que no tienen las 11 de la mañana, por ejemplo, una hora clásica en cualquier horario de rutina.
Por la noche uno encuentra en lo más simple algo especialmente bonito, como aquel amigo que haces meando en cualquier lugar de fiesta, y es que las amistades más puras empiezan cuando el de al lado te mira de manera elegante, "qué pasa figura", "no me salpiques bombero", y así se inicia, charla sobre beber, lo que nos ha llevado a encontrarnos ahí, y una promesa, "cagüen dios, en fiestas de mi pueblo te vienes", y un día cumpliste tu palabra y ahí te plantaste.
Para los hombres, la noche nos facilita las cosas y cuando digo ésto no simplemente se debe pensar en una discoteca, eso es tierra hostil para el hombre simple como nosotros, ahí triunfa mazastrueno, ése que con su polo y su peinado conquista a cualquier mujer con una "y" en su nombre, o una h intercalada. ¿Nunca has tenido una charlita con alguna mujer de madrugada? No necesitas que sea sábado, te valen los martes, más vulnerables y hasta en ocasiones piensas, más fáciles. De noche sacamos lo mejor de nosotros, un poco de oscuridad y algo de paz nos baja la guardia, el papel de tipo duro lo abandonas para reconocerle a esa chica que una vez Extremoduro te llegó con una canción, y que de pequeño cantabas canciones de Los Caños, pero ésto procura no decírselo, y es que sin beber no podrás olvidar.
De noche la música que desprecias por el día suena mejor. Esa canción de Estopa que antes te saltabas te empieza a gustar, habla de desamores que ni siquiera has tenido, pero hasta te gustaría ser ese hombre que trata de olvidar a una morena que te bailaba rumbas para robarte el sueño. En realidad, eres la persona que ocultas por el día, esa que alguna vez quiso (e incluso se compró) una guitarra para tocar canciones "para momentos mierder", o así llamaste a tu lista en Spotify. "You Can't Always Get What You Want" titularon los Rolling a esta canción tan larga y tan bonita que cierra esa serie que te guardas para ti, "es de guarros" te habrán dicho, pero Californication da gloria por momentos así, y se agrandan si los ves de noche (No te creas Moody por ésto, que él se mete unos tiros en el culo de alguna modelo, y nosotros si acaso, una cerveza).
Se te ha visto diciéndole a un amigo que la chica de la que estás tan enamorado nunca te querrá, sí sí, se lo dijiste en su día. Es el momento en el que te sinceras con tus amigos, y es que por el día es mucho más bonito hablar de fútbol, mujeres (sin aspecto sentimental) y cualquier otro tema, pero los sentimientos se dejan en el buzón que nunca miras. Se fortalece la amistad, tienes tu momento blandillo y esperas de él máxima confidencialidad, "a ti también te ha pasado", y mañana nos hemos olvidado. Alguna vez les dirás que les quieres, pero cálmate, no te vas a casar con ellos, mantente firme y simplemente dile "te debo una cerveza", que entre nosotros nos apañamos y reconoce al menos que ésto, no es algo que vayas a decirle a tu amigo a las 6 de la tarde, ¿Verdad?
En el fondo son todo ventajas, hasta te da para escribir algo mejor de lo que harías por el día. No sé si os servirá a vosotros para estudiar mejor, yo nunca llegué a ser el mejor de los Pitágoras. Te da tiempo a pensar, piensas en ti y en tu vida, por una vez te olvidas de los demás, pero como acostumbrado a esta situación te diré que pensar a estas horas es como ponerte a hacer dieta, ¿Merece la pena? Ambas cosas te van a quitar años de vida, y de felicidad.
En resumen, Ted Mosby, ese ilustrado fracasado que por alguna razón se ligaba a esas mujeres que siempre te has querido apretar, decía que nunca pasa nada bueno a partir de las 2 de la madrugada, se puede decir por tanto, que el sosainas, ese Milhouse sin gafas pero con paraguas amarillo, te mintió como un cabrón.
Por la noche uno encuentra en lo más simple algo especialmente bonito, como aquel amigo que haces meando en cualquier lugar de fiesta, y es que las amistades más puras empiezan cuando el de al lado te mira de manera elegante, "qué pasa figura", "no me salpiques bombero", y así se inicia, charla sobre beber, lo que nos ha llevado a encontrarnos ahí, y una promesa, "cagüen dios, en fiestas de mi pueblo te vienes", y un día cumpliste tu palabra y ahí te plantaste.
Para los hombres, la noche nos facilita las cosas y cuando digo ésto no simplemente se debe pensar en una discoteca, eso es tierra hostil para el hombre simple como nosotros, ahí triunfa mazastrueno, ése que con su polo y su peinado conquista a cualquier mujer con una "y" en su nombre, o una h intercalada. ¿Nunca has tenido una charlita con alguna mujer de madrugada? No necesitas que sea sábado, te valen los martes, más vulnerables y hasta en ocasiones piensas, más fáciles. De noche sacamos lo mejor de nosotros, un poco de oscuridad y algo de paz nos baja la guardia, el papel de tipo duro lo abandonas para reconocerle a esa chica que una vez Extremoduro te llegó con una canción, y que de pequeño cantabas canciones de Los Caños, pero ésto procura no decírselo, y es que sin beber no podrás olvidar.
De noche la música que desprecias por el día suena mejor. Esa canción de Estopa que antes te saltabas te empieza a gustar, habla de desamores que ni siquiera has tenido, pero hasta te gustaría ser ese hombre que trata de olvidar a una morena que te bailaba rumbas para robarte el sueño. En realidad, eres la persona que ocultas por el día, esa que alguna vez quiso (e incluso se compró) una guitarra para tocar canciones "para momentos mierder", o así llamaste a tu lista en Spotify. "You Can't Always Get What You Want" titularon los Rolling a esta canción tan larga y tan bonita que cierra esa serie que te guardas para ti, "es de guarros" te habrán dicho, pero Californication da gloria por momentos así, y se agrandan si los ves de noche (No te creas Moody por ésto, que él se mete unos tiros en el culo de alguna modelo, y nosotros si acaso, una cerveza).
Se te ha visto diciéndole a un amigo que la chica de la que estás tan enamorado nunca te querrá, sí sí, se lo dijiste en su día. Es el momento en el que te sinceras con tus amigos, y es que por el día es mucho más bonito hablar de fútbol, mujeres (sin aspecto sentimental) y cualquier otro tema, pero los sentimientos se dejan en el buzón que nunca miras. Se fortalece la amistad, tienes tu momento blandillo y esperas de él máxima confidencialidad, "a ti también te ha pasado", y mañana nos hemos olvidado. Alguna vez les dirás que les quieres, pero cálmate, no te vas a casar con ellos, mantente firme y simplemente dile "te debo una cerveza", que entre nosotros nos apañamos y reconoce al menos que ésto, no es algo que vayas a decirle a tu amigo a las 6 de la tarde, ¿Verdad?
En el fondo son todo ventajas, hasta te da para escribir algo mejor de lo que harías por el día. No sé si os servirá a vosotros para estudiar mejor, yo nunca llegué a ser el mejor de los Pitágoras. Te da tiempo a pensar, piensas en ti y en tu vida, por una vez te olvidas de los demás, pero como acostumbrado a esta situación te diré que pensar a estas horas es como ponerte a hacer dieta, ¿Merece la pena? Ambas cosas te van a quitar años de vida, y de felicidad.
En resumen, Ted Mosby, ese ilustrado fracasado que por alguna razón se ligaba a esas mujeres que siempre te has querido apretar, decía que nunca pasa nada bueno a partir de las 2 de la madrugada, se puede decir por tanto, que el sosainas, ese Milhouse sin gafas pero con paraguas amarillo, te mintió como un cabrón.
martes, 17 de junio de 2014
La amistad entre mujeres, explicada por ellas
Aquello de entender a las mujeres se me hace cada día más difícil, es algo difícil de negar. Cada día intento comprender un poco más qué es lo que se esconde detrás, ya sabéis, la bestia enjaulada en una preciosa celda que no deja ver lo que hay dentro, y que cuando lo ves, hubieras querido no saber nada de ello pero ya se te hizo bastante tarde.
Hace relativamente poco viví una situación bastante surrealista que me hizo pensar en por qué normalmente (no quisiera generalizar) los hombres entendemos la amistad como algo distinto a las mujeres. Hoy me gustaría hablar de cómo lo ven las mujeres, pero a mi me sucede algo, y es que no lo soy. Por suerte para mi he encontrado unas cuantas con ganas de hablar y de explicarle a un hombre simple como yo qué es para ellas la amistad, y lo más importante, ¿Por qué coño confían más en los hombres que en las propias mujeres?
Como no quiero escribir nada mío, os copio tal cual las opiniones de algunas de ellas. Hombres, sacad papel y boli, que de ésto siempre se aprende.
+ La pregunta es simple, ¿En quién crees que puedes confiar más, en un hombre o mujer? Simplemente como amistad.- "A mi, personalmente me cuesta confiar. Pero por mis gustos me llevo mejor con hombres que con mujeres, y me siento más cómoda rodeada de hombres que de mujeres, porque no sabes cual te la está clavando por la espalda"+ ¿Por qué motivo?- "Entre las mujeres no nos respetamos, tenemos la idea de que si tonteamos mucho con varios somos unas zorras. Y si no nos respetamos entre nosotras. Como vamos a esperar que la. Sociedad nos respete? Si cada x se le dice puta a cualquiera"
De esta primera conversación (resumida, eso sí) veo lo que siempre he visto, en ocasiones las mujeres no se fían de ellas, y muchas veces se pueden llegar a sentir más libres entre hombres, que sinceramente, somos bastante menos propensos a juzgar (también somos bastante menos profundos, es lo que hay).
De esta nueva conversación aprendo una cosa bastante importante, y es el poder mezclar ambas amistades, y es que se pueden complementar perfectamente para cubrir los aspectos a los que los hombres no llegamos, emocionalmente hablando (Este párrafo bien lo podría escribir un terapeuta argentino eh)
"Podría decirte mil cosas. Yo, personalmente quizá por mi forma de ser o por propias experiencias confío más en los hombres que en las mujeres. Es decir, me entiendo y relaciono mejor con hombres que con mujeres, pero está claro que hay temas que sólo puedes tratar con otra mujer. En resumidas cuentas, los hombres son mas leales, Pero también más despreocupados. Yo pillo la lealtad del hombre con la atención que me puede proporcionar una mujer. Los hombres no os andáis con bobadas, mientras que las mujeres observan todo y sacan punta de todo, desde ser paranoicas y causar problemas. Los hombres ahí son simples pero efectivos".
"Los hombres son más leales". Me quedo con esta frase. Supongo que aquí sólo puede hablar por mi y lo que conozco de mis círculos más cercanos, pero los hombres solemos respetar más el valor de la amistad, y muchas veces una mujer encuentra ahí un lugar en el que sabe que no hay segundas interpretaciones o malas caras en muchas ocasiones, siendo incapaces muchas veces de entender ciertos temas de los que sólo una amiga (aparentemente) es capaz de entender.
Por último, por no saturar ésto mucho más (y porque me gustaría dejarme algo para mi, por supuesto, que soy el primero que quiere aprender) os dejo esta otra conversación que nos lleva muy muy bien a donde yo quería llegar.
"Muchísimo más fácil confiar en un hombre, de hecho, tengo más amigos que amigas. Las chicas somos demasiado malas jajajaja. A ver, el único problema que veo es el de la atracción física que pueda haber, pero cuando se supera eso se puede tener una amistad mucho más sincera y limpia con un chico que con una chica. Dan más confianza, al menos a mí y por supuesto, no tienen tanta maldad como las chicas y son mucho más sinceros. De hecho, mi mejor amigo es mi ex, por poner un ejemplo de superación jajajaja, , al principio era raro, pero cuando hemos tenido problemas con nuestras parejas siempre nos hemos ayudado...Para tener una buena amistad con una mujer tienes que conocerla desde hace tiempo sino lo más fácil es que te apuñale por la espalda a la primera oportunidad"
Normalmente, y yo soy el primero, cada vez que una pareja rompe y ambos mantienen una amistad, lo entiendo como un intento a la desesperada por no perder el contacto por parte de alguno de los dos y quién sabe, volver a encender el fuego. Sin embargo empiezo a pensar de verdad en que muchas veces no se tienen esas intenciones, simplemente son apariencias.
Mi opinión (la he puesto al final porque es lo menos importante) es la de un hombre que prefiere contar a sus amigas con pocas cifras, pero las cuenta. Creo que las mujeres (al menos las que yo conozco, y agradezco, sean todas como las que me han dado su opinión) entienden la amistad que aporta un hombre como algo más sano e informal, como un bar en el que te olvidas de tus problemas o tus malos días, simplemente éso. Quizás no seamos los mejores psicólogos, y es que el mejor consejo que nos daremos entre nosotros será "tíratela", pero siempre solemos ser buenos compañeros de cañas, de buenos momentos, y también de los malos.
La noche empieza a alargarse un poco, ya mañana con calma, publicaré cómo vemos los hombres la amistad con y entre las mujeres, y es que vivimos a la deriva de la inteligencia, pensando inocentemente que si os acercamos a nosotros como buenas amigas, acabaréis siendo la mejor de nuestras conquistas (muy Arturo Fernández esta frase), somos más gañanes pero os prometo, que si aceptamos que sólo seréis nuestras amigas, la relación es cojonuda. Si has llegado hasta aquí, gracias, te prometo que te enviaré aquello de "He recorrido el mundo y los siente mares" interpretado por mi por WhatsApp, una obra maestra de la canción al alcance de pocos.
martes, 10 de junio de 2014
¿Qué es el amor?
No sé explicarlo bien, soy bastante simple. Supongo que para un hombre, el amor es rebajar tu moralidad hasta límites insospechados llamando "gorda" a tu pareja, dejar de lado a tu equipo un domingo por ver una película de Mario Casas e incluso, decirle a tu pareja que dejarás la cerveza (díselo, no lo hagas).
Ahora llega el verano. No sé donde leí, quizás en la etiqueta del champú, que muchas parejas se separan en verano a causa de pasar demasiado tiempo juntos. ¿Es ésto posible? ¿Aburrirse de tu pareja? Bah, leyendas urbanas. Una vez escuché a una chica, no mencionaré, decir que "al final me vas a preferir a mi que a tus amigos". Por supuesto, se equivocó, y es que los feos no tenemos problemas para hacer amigos, pero sí para tener lo segundo, sin embargo acabamos por valorar a los primeros.
Amor para mi, es la rutina del verano. Llamar a alguien a las 16, "¿Qué hacemos?". La respuesta, "No lo sé, llama a éste, a ver que hace". Acabar con el café, con Baileys, y sin café, en la piscina, donde sea. Amor es decirle a alguien "ya te llamaré", y llamarle de verdad, echar unas cañas, hablando de éso que ambos recordáis de sobra, pero que no está de más repetirlo, y de tus últimas conquistas, "tds pts, ¿O no?" "Qué razón", y una cerveza más.
Amor también son esos sábados de invierno donde no hay absolutamente nada que hacer, pero os juntáis religiosamente para dar vueltas en el coche, sentaros en tu casa a cenar mientras os quejáis de lo mismo, "No echan una mierda en la tele" "Dani, quítanos CSI" y el especial, "Vamos a dar una vuelta". Amor es ver a tu equipo de fútbol, sólo si es lo suficientemente malo como para ganar una o dos veces al mes, asumes la derrota como algo posible.
Para nosotros el amor debería ser algo más, moralmente discutible por ejemplo, es la necesidad que el amor nos genera de abandonar a nuestros fieles amigos por nuestra novia esa tarde de sábado en la que no hay absolutamente nada que hacer. El amor te empuja, también, a decirles a tus amigos que hoy te tendrás que ir antes, que renuncias al futbolín de las noches o al café (que nunca suele ser café) de la tarde. "Nos vamos de compras" Nos, dices tan seguro, por no decir, "Se va de, yo voy con".
Ahora llega el verano. No sé donde leí, quizás en la etiqueta del champú, que muchas parejas se separan en verano a causa de pasar demasiado tiempo juntos. ¿Es ésto posible? ¿Aburrirse de tu pareja? Bah, leyendas urbanas. Una vez escuché a una chica, no mencionaré, decir que "al final me vas a preferir a mi que a tus amigos". Por supuesto, se equivocó, y es que los feos no tenemos problemas para hacer amigos, pero sí para tener lo segundo, sin embargo acabamos por valorar a los primeros.
Amor para mi, es la rutina del verano. Llamar a alguien a las 16, "¿Qué hacemos?". La respuesta, "No lo sé, llama a éste, a ver que hace". Acabar con el café, con Baileys, y sin café, en la piscina, donde sea. Amor es decirle a alguien "ya te llamaré", y llamarle de verdad, echar unas cañas, hablando de éso que ambos recordáis de sobra, pero que no está de más repetirlo, y de tus últimas conquistas, "tds pts, ¿O no?" "Qué razón", y una cerveza más.
Y pasando al amor verdadero, el que todo hombre sentimos hacia las mujeres... amor es la chica inalcanzable, la chica simpática que lo es contigo y piensas, es toda tuya. No lo es, no lo ha sido y lo más importante, no lo será. Amor es la chica dura, la que te mira mal, "A ésa le gusto, ya verás", y lo intentas. En realidad, lo que es éso, es amor por uno mismo, y confianza, como debe ser. Amor, sin duda, es esa chica con novio, "ojalá fuese todo más fácil", te decía ella, con el avatar en WhatsApp de su novio, ¿Eramos valientes, arrastrados o imbéciles? Bueno, Ted Mosby se pasó 8 años intentando casarse con Robin, y caretas fuera pero, Robin no...
La mejor manera de describir el amor, es lo que Hank Moody siente por su mujer. Ese amor de mierda, roto una y mil veces, que hace que acabes con más mujeres de las que recuerdes, pero siempre vuelvas a la misma.
Amor sin embargo, no es lo de Mosby y Robin, menudo brasas, 8 años macho, 8. No os cuento el final, pero vaya, durísimo saber que Belén Rueda es atropellada con el posterior suicido de Resines.
Amor sin embargo, no es lo de Mosby y Robin, menudo brasas, 8 años macho, 8. No os cuento el final, pero vaya, durísimo saber que Belén Rueda es atropellada con el posterior suicido de Resines.
miércoles, 7 de mayo de 2014
El Auténtico Superviviente (III): Viñarock para tontos
El último superviviente es todo un montaje. Aquello de beberse su propio meado y tal, como que no cuela. El auténtico superviviente, el que somos nosotros, los hombres de la clase media-baja intelectual, es el que verdaderamente merece un programa. Anteriormente conté lo fácil que era ser feliz por Inglaterra o Alemania con poco y menos, con nuestra mejor cara de alegría.
El escenario esta vez es muy diferente. Ahí íbamos a trabajar, y si acaso, a tomarnos unas copìllas, intentar la heroica de ligar con nuestra futura mujer extranjera o pagar unas fantillas, y si acaso, golfear un poco y cumplir un sueño que nos guía a todos los hombres, visitar el estadio de fútbol de la ciudad en pleno partido. En este caso, junto con 5 amigos más, nos enfrentamos al gran desafío de un festival, el Viñarock.
Yo no iba por la música, a mi el punk... poquito. Tampoco iba por las mujeres, y es que ya conocéis la fama de galanes que tenemos los riojanos, ligamos donde queremos (nunca queremos). Desconectar del mundo, unos días sin teléfono y sin saber nada de lo de fuera, algún grupo competente y el regreso de Doble V, motivos suficientes. Lo de juntarse con 5 amigos más para vivir bien, pues también.
Autobús
Os diré lo que todo buen mediocre debe llevar a un festival, aunque os diga el del autobús de la organización que "todo éso no se puede meter", tendréis que ponerle vuestra mejor cara de "sé lo que hago", la que le pones a cualquier mujer antes del tema. 144 cervezas, 15 litros de vino, alcohol para emborrachar a media Rusia y comida (comida de mala calidad, magdalenas, bizcochos duros, pan bimbo, salchichón y chorizo hacendado... rico, eh) y papel higiénico (algún valiente dirá que no hace falta, cuidado valiente). Al final, todo entrará en el autobús, y es que, mientras tus compañeros de viaje han metido tiendas de campaña o sillas ahí, tú te has plantado con tus amigos con el kit del botellón de la santa trinidad de los borrachos, un toldo del Decathlon más malo que Oleguer y ... bueno, mil cosas más.
Llegada al camping
Llegar a montar la tienda es complicado, y más cuando no tienes ni idea. Dedícate a organizar el alcohol y beberte tu primera cerveza caliente. Aunque seas un pijo como yo para la cerveza, no te apures, será lo mejor que beberás ese día, donde el sol te está pegando a 30º grados, y tú sin montar el toldo, y es que tras dos horas intentándolo, no has podido. Tras ver como os habéis quemado en 2 tristes horas, decidís volver a intentarlo, y gracias a vuestros vecinos... funcionó.
No os aburriré con mucho más, ya sabéis comenzar y tal, ¿Qué viene ahora? Los vecinos. Para mi fortuna, los nuestros fueron inmejorables. Gente de Alicante o Valencia con los que compartimos toldo, cervezas, algunas cosas más pero sobretodo, horas y horas de risas y buen ambiente.
Orgullo, haters y ligar
Los golfos queríamos llegar aquí eh. Te plantas con tus mejores intenciones en la cola para ir al baño, delante de ti hay una chica que podría firmar perfectamente el libro "La mujer perfecta para Dani Martín". Te pones a hablar con ella, sacas el manual del graciosete y ves como se derrite en tus manos, "Ojo, estamos pillando" te dices por dentro, pero en el fondo sabes que ella ha ido ahí a lo mismo que tú, a cagar (descomer).
El amor se rompe en el mismo momento en el que ella sale del baño pálida y vas a entrar tú, le haces una broma, "A ver qué me has dejado ahí". El problema es cuando entras y... ves lo que te ha dejado ahí. La princesilla te ha puesto un titanic que dudas, vaya a hundirse. Sales y te diriges a una viña donde esperas nunca beber ese vino, y es que en una de sus cepas, le has dejado un buen pino (Esta poesía no la firma Becquer).
Poco después te pararás a hablar con más gente sobre cualquier chorrada, hasta que... tachán. Morena, 1'60, ojos negros y una carita de amor que me tumbaba el alma. Quise mirar más abajo cuando vi todo lo que me genera pesadillas los martes por la noche, una camiseta de Extremoduro. El orgullo puede más que todo, nos plantamos, el Viñarock quizás no sea para nosotros.
Al final, se puede ligar, da igual que seas como seas, dependerá de ti. Quizás la conozcas mientras vas a sembrar el campo, mientras te tambaleas en algún concierto o esperas a entrar en uno, quizás la veas pisándote las cuerdas de la tienda de campaña o simplemente, liándose con algún tío o de la mano con su novio, pero pensad una cosa, ni conocéis a su novio, ni queréis ser su amigo, las guerras tienen que ser intensas.
La música
Si queréis música, Spotify tiene hasta a Chimo Bayo. La música es lo más importante que tenemos cada día, y sin ser yo fan de muchos grupos de por ahí, disfruté. Disfruté con La Pegatina, Bongo Botrako... y casi se me caen las lagrimillas con Violadores del Verso. Disfrutad de lo que hay, poco más se puede decir.
En resumen...
Lo dicho. Disfrutad del viaje. En mi caso, 7 horas de autobús, y olvidaros de que fuera existe un mundo, sed felices unos días que falta nos hace a todos. Siento que haya sido tan extenso, he omitido muchas cosas que se deben quedar ahí, si habéis llegado aquí, os dejo un precioso poema festivalero.
"A plantar un pino iba
Sin saber que podía encontrarme
Cuando a tu baño entré, veía un barco a la deriva
al salir te dije algo, pero te faltó vomitarme.
Te puse mi mejor cara de amor
Al decirte que menuda mierda habías cagado
Lo del tema del olor
te lo podías haber ahorrado.
A la viña tuve que ir, a depositar mi alma
Pobre vino de Villarobledo, mancillado ha quedado
después de haber soltado
lo mejor de mi interior."
lunes, 21 de abril de 2014
Deberías ser malote
Seguramente a lo largo del día de hoy te habrás puesto a escuchar música. Estarás empezando mal si no pusiste una canción con más volumen que sentido, donde digan tres veces la palabra "puta" (fundamental, no pretendemos ser un malote de mirada limpia, sino de esos que perdonan vidas) y donde se hable de drogas, no necesitas drogarte para sentir las letras, te da igual, eres así, rebelde.
Arriba he descrito la actitud de un buen gilipollas, y seguramente, también he descrito la actitud del hombre que te quitó a la chica que tanto querías antes, ahora y probablemente, el que no te la quite mañana (Nos han vendido el argumento de que una vez que crecemos más, las mujeres se olvidan de ellos para centrarse en los normalillos).
Qué simpática era ella, menuda sonrisa de no haber roto un plato en su vida. Pensabas que era más virgen que la virgen maría, que como mucho, se la había pinchado ya alguna paloma... pero qué inocente eras tú, y no ella. Una gorra más grande que su dignidad, una mirada de Tony Montana y poco más y unos andares dignos del cojo del pueblo. Éso era lo que se interponía entre tú y ella, una puta gorra, y lo que iba debajo.
Los malotes ligan más a ciertas edades, y no hace falta que una universidad lo diga en un estudio. La actitud hace milagro, mientras ellos se quedaban con la chica buena, tú te quedabas con tus amigos diciéndoles que "tds pts, y la que diga que no, ptsima". Lo bonito de la historia llegaba en la predecible ruptura, cuando estabas ya preparando el hacha de pagafantas, y es que sólo hay algo mejor que perder una vez, y es perder dos.
Volvías a ser el hombre normal y corriente, ni siquiera un buenazo, no te daba para ser el guay, pero tampoco eras el amigo del señor, te conformabas. Entrabas en la lista del hombre mediocre, común y corriente, pero pensabas que ella vería algo... macho, ni siquiera habías espabilado de antes. Una norma muy común es que cuando se va un malote... aparece otro.
Podrás hacer dos cosas, esperar a que lleguen los 25 y que ella se haya olvidado de las gorras, las cadenas, el rap basura y los porros, fumar para quedar bien etc, y busque al amigo pagafantas que fue incapaz de ligársela en 10 años, o anticiparte, ponerte la mejor de tus gorras mierder, y esperar que alguna menor inocente piense que eres el nuevo Soprano, con mirada perdida y violenta y conduciendo con la pose de Ryan Gosling en Drive, como si a salvar el mundo fueras, aunque estés esperando en un paso de cebra a que pase alguien. (Nota, los malotes no esperan en un paso de cebra, eso es para el resto de mortales).
Si aun no te he convencido para que seas malote, deberías pensar que te equivocaste de mujer, que lo mejor será que quedes con tus amigos, digas que "tds pts" y te olvides por un rato de ella, será lo correcto. Quizás algún día escapes de tu pueblo o de tu barrio, y descubras que fuera hay un mundo donde no todo es así, donde aparentar ser Tupac no te convertirá en una persona interesante, sino que todo dependerá de ti. En el club de los mediocres, no todos están solteros, hasta cuentan las leyendas, que en el club, hemos ligado.
viernes, 18 de abril de 2014
"Un pequeño héroe"
Llevaba tiempo queriendo compartir una charla que mantuve con un boxeador. Pensé que merecía la pena escribir sobre ello, pero considero que su historia merece quedar en el anonimato, sin fotos y sin nombres, como una simple historia que circula por ahí. Grabada en mi móvil, como una posible entrevista, quedó en una simple grabación en la que una persona me enseñó lo que es vivir.
+ Supongo que cuando tienes una familia que mantener, te planteas dejar el ring, ¿no?
- Supones bien, pero el día de mañana me gustaría mirar a mi hijo y que él vea en su padre a un guerrero que se dejó la cara por darle un futuro mejor. Quisiera ver crecer a mi hijo, jugar con él, acompañarle a la escuela y ayudarle con los deberes, pero me levanto a las 6 de la mañana, voy a trabajar, salgo a la hora de comer y tras estar un rato en casa, voy a entrenar. La vida no me deja más espacios.
+ ¿Condiciona ser padre a la hora de subir a pelear?
- Piensas que quizás no lo vuelvas a ver, que no vuelvas a bajar. Sólo quiero lo mejor para él, lo que yo nunca tuve. Nunca tuve un padre encima de mi, creo que nunca tuve un padre. Trabajaba para traer dinero a casa, pero nunca miraba lo que había dentro de ésta. No quiero éso para mi hijo, dedico todo mi tiempo libre a él y a mi mujer. Hace 5 años ni me planteaba la opción de ser padre, me centraba únicamente en el ring, no quería mirar a otro lado, pero todo cambió, y no lo lamento. Hoy soy el padre de una bonita criatura que adora pintar y dibuja todo lo que ve. Espero que nunca tenga que subir a pelear para mantener a su familia, le deseo todo lo mejor en esta vida, seré yo el que se deje las costillas aquí.
+ ¿Si tu hijo decide ser boxeador el día de mañana?
- No es algo que tú decidas, lo llevas en la sangre. Si mi hijo quiere boxear, su padre estará orgulloso de él, y lo apoyaré. Boxear no es ningún delito, al contrario de lo que muchos piensan, boxear me sacó de una infancia difícil. Conocí reformatorios y frecuenté malas compañías, pasé por algún psicólogo que fue incapaz de darse cuenta de que lo único que necesitaba, eran dos guantes y un saco. Si mi hijo boxea, no será para ser el más chulo de su clase, ni para ir a ligar a las discotecas, si boxea será para aprender valores fundamentales como el respeto, un valor que se ha perdido en estos años. No espero que sea un boxeador, ni nada por el estilo, simplemente deseo que mi hijo el día de mañana, sea feliz, y esté orgulloso de lo que su padre tuvo que hacer por su bienestar.
Como os digo, son respuestas que me guardaba para mi. Los valores de un hombre que incluso a mi mismo me llegaron a marcar. Ni él ni yo pudimos disfrutar de un padre como tal, ninguna de nuestras familias saldría en una revista sentados en un salón señorial con unos muebles más viejos que nuestras abuelas, pero no hace falta éso para ser, el día de mañana, un gran padre. Él lo es, y es que tuve el placer de conocer a su hijo momentos después, en una de sus peleas. Al terminar el combate, el chaval fue a abrazar corriendo a su padre, a celebrar la victoria. Tan joven y tan inocente, ya sabía que su padre era un héroe, y eso es algo imborrable, la sonrisa de un pequeño diablo en el que por un momento yo mismo me veía reflejado cuando mi padre venía a las 5 de la mañana de trabajar.
Os recomiendo escuchar de vez en cuando, las historias que la gente nos quiera contar. Si algo agradezco de mi trabajo es poder sentarme a echar una cerveza con una persona aparentemente normal, que no llama la atención por la calle, y que tras esa apariencia de boxeador esconde un alma tan llena de vida que hasta yo mismo envidio. Por tantos héroes para tantos niños que aun desconocen el amor que sus padres les tienen, y por otros tantos que vendrán. Un padre es un tesoro, algún día perderemos una parte de él, pero otra siempre volará con nosotros, cuidad del vuestro.
sábado, 12 de abril de 2014
¿Dónde está mi cámara?
Era la una de la mañana por Manchester, algo así como las séis de la madrugada por aquí, ni un alma por las calles, ni un bar abierto y yo sin cenar. Encontré de milagro una especie de badulaque de Apu, gestionado por un hombre bastante parecido a él y que vendía sino la misma mierda, peor. Los Sandwiches con peor pinta que habré visto en mi vida, ésos que no te comerías ni pasando hambre. En otra nevera bastante grande, 30000 tipos distintos de refrescos y mierdas, cuando aquí vas sobrado con la Coca Cola, la Fanta y ese mítico Red Bull sin azucar que ni el mayor de los metrosexuales se atreve a tomar.
Creo que compré lo más "normal" que vi por ahí, dos refrescos y un par de cervezas que desde luego, malas, no estaban. En la tienda había tres personas más que venían de fiesta, tres mujeres (lo de mujeres lo dejamos en duda, mejor dicho niñas) de unos ¿16? años con unos vestidos bastante simpáticos, se pararon a preguntarme por la acreditación de la muñeca, y es que ir en manga corta por una ciudad donde el sol no existe y llueve, es un éxito. Tras intentar explicarles que venía del combate, una de ellas se sacó del bolso una pulserita de ahí, y triste, me decía que ver perder a Hatton era "lo peor que había visto en años". No sé si me enamoré más de ella o de lo que decía, pero, ¿una chica a la que le guste el boxeo? Da igual cuantos años tuviese en aquel momento ella, que yo llegaba ya a los 19, y por lo tanto, ella tenía los suficientes.
Me quedé con su Facebook y una promesa, "Si vuelvo, hablamos". Siguiendo con mi camino hacia el hostal, donde me quedaban unas 2 horas de escribir, seguía buscando donde cojones tenía que ir, entre calles que olían a mierda, como todo Manchester, y gente incapaz de decirme donde estaba el centro. Al final opté por lo más simple, volver donde las chicas y preguntar cómo iba a mi hostal. Tras decirme que esa zona era "peligrosa", me acompañaron, mientras les intentaba enseñar un poco de español. "Yo estuve en Tenerife", decía una, y yo sin saber explicarle que aquella isla alejada de nuestra mano, es simplemente, parte de Cuba.
Me abrió la puerta una de las tres chicas de recepción. En ese hostal trabajan estudiantes, en especial estudiantes de otros países. Me preguntó por el combate, y también el motivo por el cual no llevé un simple paraguas. Fui incapaz de decirle que planificar un viaje es de mediocres, y que un riojano va a cualquier lugar con una camiseta y un pantalón, y luego ya se verá. Nos quedamos hablando de la ciudad, y lo que nos llevó a estar allí esa noche, en mi caso trabajo, en su caso, estudios. No os voy a engañar, el papel de chico interesante no funcionó con ella, era demasiado inteligente, me recordó a cuando intentaba correr hacia el potro, sabiendo que la hostia podía ser muy buena. Hizo un té, con leche (si está malo sin más, imaginad con leche que viene en unos "dados" de plástico) y tuve el valor de decirle, que era lo peor que había probado en Inglaterra, y que éso era mucho suponer ya, tras el peor kebab que vi en mi vida, donde, tras explicarle al hombre que "sólo lo quería de carne" me plantó un tupper con carne, unas patatas, y una salsa que haría llorar al mejor de los asesinos a sueldo de Serbia.
Me debieron de dar las 6 de la madrugada escribiendo, así que procuré hacer bien la maleta, sin apenas sueño, para irme al aeropuerto. El avión salía a éso de las 11, pero no sabía si eran las 11 de aquí o de allí, así que por asegurar, quise plantarme a las 8 en el aeropuerto. Tras un cacheo donde el hombre de seguridad descubrió que lo más peligroso que llevaba era una lata de Mountain Drew (No sé si se escribe así, y respeto que los aficionados a la vida sana digan que eso es veneno, pero me bebería uno de esos cada minuto de mi vida), pasé a una terminal en la que esperé unas cuantas horas.
En todo este trayecto, perdí una cámara de fotos bastante simplona, pero mía, y quizás perdí algo más, a saber. No sé donde acabó la cámara, y es que en el hostal nunca apareció. Algo grabé con ella, lo recuerdo, y éso no hay nadie que me lo pueda quitar de la mente. Aquel día no pude ligarme ni a una inglesa ni a una española, comí lo peor que había comido en bastante tiempo, perdí mi cámara y tuve que aguantar más de 12 horas de viajes entre aviones, taxis y trenes... y tonto que debo ser, lo repetiría mañana mismo.
En todo este trayecto, perdí una cámara de fotos bastante simplona, pero mía, y quizás perdí algo más, a saber. No sé donde acabó la cámara, y es que en el hostal nunca apareció. Algo grabé con ella, lo recuerdo, y éso no hay nadie que me lo pueda quitar de la mente. Aquel día no pude ligarme ni a una inglesa ni a una española, comí lo peor que había comido en bastante tiempo, perdí mi cámara y tuve que aguantar más de 12 horas de viajes entre aviones, taxis y trenes... y tonto que debo ser, lo repetiría mañana mismo.
martes, 11 de marzo de 2014
Vivir de noche
De pequeños, las 12 de la noche era la hora tabú ya. Algunos en clase presumían de conocer aquello que sucedía a partir de esa hora, "yo ayer me acosté a las 12 y cuarto"... y él era el héroe del día en clase, todos escuchábamos una y otra vez que había estado viendo con su padre una película muy muy larga que había terminado muy muy tarde, y que hoy tenía mucho sueño, habría dormido unas 8 horas.
Yo aun recuerdo cuando empecé a quedarme hasta pasadas las 12, hacía trampas, me iba a mi habitación pero me ponía la radio, con la música de fondo de "El Larguero" sabía que ya era un rebelde, las 00:00 en punto, vaya noches pasaba. Siempre intentaba escucharlo hasta el final, pero a las doce y media ya estaba dormido, antes era un inocente que amaba dormir.
Poco a poco uno va cogiendo gusto por las noches, empiezas a salir, llegan los veranos en la calle hasta las tantas y empiezas a aprender trucos que solo los feos necesitamos para ligar, como aquel en el que si quieres llegar al corazón de una mujer, será mejor que lo hagas de noche. Ni me imaginaba que en unos años, mi primer contrato laboral me mandaría directo a un turno de noche donde "todo es más tranquilo". Lo es, por suerte.
Obviando detalles laborales, las diferencias apenas existen. Unos ven amanecer (la película no, en cuyo caso, maricón) al despertar y a mi me gusta verlo antes de acostarme. Normalmente por la mañana pensaréis que únicamente dormimos, despertándonos en horario andaluz o incluso canario... y ésto, por desgracia, no es así. Mi despertador pone "Happy" a eso de las 11, esperándome en la mesa unos cuantos folios que debería leer, un programa de Arguiñano que me gustaría ver y un capítulo de Los Serrano en el que nunca saldrá Boliche. Es una lástima no disfrutar del frío de las mañanas, del supermercado lleno o de encontrarte con gente conocida que te recuerde "la cara de sueño que llevas, ayy!!" y "Qué mal trabajar de noche, eh!!".
Tiene muchas otras ventajas, si lo que sois en realidad es unos flojos, la noche es vuestro momento. Por el día podremos ser el Hulk de los machotes, hasta podremos desafiar a gente desconocida con la mirada, pero por la noche podremos escuchar en Spotify una lista de las mejores canciones moñas que has conocido nunca, o twittear una canción que te podría costar tu amistad con los amigos si éstos la llegaran a escuchar. En tus noches libres intentarás dormir, como también intentarás madrugar para ir al gimnasio, pero acabarás por ver una serie mala (Hawai 5.0, Castle, The Walking Dead, El Mentalista, Mentes Criminales... os voy dando ideas) y en el gimnasio a la hora que menos gente vaya, con tal de que no vean que el que tienen al lado se está quedando durmiendo.
Otra gran ventaja, sin duda, es salir de fiesta. En mi caso no existe sábado que pueda salir más de las 2, parezco un quinceañero pero tranquilidad, podrás salir otros días, aquí sale cualquiera. Te sorprenderás al ver cómo aguantas en pie hasta las 6 de la mañana como un campeón, e incluso te da para irte al autobús a las 8 con cara de persona normal, sin que nadie tenga que sospechar, que te has pasado la noche intentando ligar borracho, y recordándole al de al lado que "voy a ir a mear" o "me voy fuera, vienes". En realidad, pasarás por una persona completamente normal, de las que madrugan para trabajar o ir a clase y se acuestan a las 12, como hacías tú cuando aun no tenías barba y creías que te comerías el mundo.
Por último, acabarás por hacerte un blog y escribir una entrada sobre a qué dedicas tus noches más tranquilas a eso de las 4:03am mientras tramas qué serie podrás ver, qué habrá en la nevera o qué harás mañana cuando te levantes, aunque tampoco hay tanta prisa. Te preguntarás si los vecinos te escuchan cantar a estas horas, o si han oído ese "pedete silencioso" que te has tirado en tu cuarto de baño mientras te lavabas la cara, ese remedio que nunca falla para no dormirse.
En resumen, acabarás volviéndote un sensible de esos que escuchan "vivir sin aire" de Maná, te morirás de sueño y no ligarás jamás (ésto puede que no se deba al turno de noche, pero para todo se necesitan excusas). Lo mejor será que busques un trabajo más acorde a ti, uno en el que trabajes a la mañana y a la tarde, y tu tiempo libre lo dediques a entrar y salir, salir y entrar, y si te da tiempo, esperar hasta que llega el sábado para twittear que (oh, sorpresa) es viernes y anunciar tus planes, y es que la vida es muy bonita cuando vives pasando los días, y no cuando simplemente, disfrutas de un precioso lunes, mi día libre.
Si has llegado hasta aquí leyendo, que me parece admirable, te dedico esta poesía.
En mi blog te encuentras
Leyendo este texto
Querías ver tetas
y te has encontrado con ésto.
Como verás no se me da bien rimar
lo mio es el boxeo
y te has encontrado con ésto.
Como verás no se me da bien rimar
lo mio es el boxeo
con rimar rima rimar
qué coño rima con boxeo.
Rimo versos con palabras
las palabras riman solas
no sé qué y las amapolas
y algo que rime con solas, olas.
qué coño rima con boxeo.
Rimo versos con palabras
las palabras riman solas
no sé qué y las amapolas
y algo que rime con solas, olas.
domingo, 9 de febrero de 2014
Flores de plástico
Durante toda nuestra vida las veremos, e incluso en algunos momentos nosotros mismos lo seremos. Cada día nos cruzamos con muchas de ellas, tan bonitas y tan arregladas, aparentan color y vida, cada día incluso parecen más bonitas y tú te preguntas cómo lo harán, cual es su secreto para relucir siempre que sale el sol.
La explicación es muy simple, plástico. Aquello que reluce siempre, pero por dentro no deja lugar a la vida, es simplemente un objeto que hace bonito, pero que nada tiene dentro, y que nada vale, más que unos tristes euros. La apariencia de color y vida se ve expuesta cuando descubres que esas cualidades que tanto te gustaron no son más que algo que todo el mundo puede tener, pero que no deja de ser una película, una imagen falsa.
La apariencia muestra al mundo lo que queremos ser, pero nunca jamás lo que somos. Personas que visten igual, hablan o actúan de la misma manera. Todos son iguales, como esas flores que te querrá vender el moro de turno en un bar de tu pueblo diciéndote que igual así, te pinchas a tu amiga. Qué sorpresa te llevas cuando aquella persona que relucía más que tu coche recién lavado resultaba ser la tormenta que te lo iba a llenar de mierda 20 minutos después.
El mundo está lleno de estas flores, y qué bonito es encontrarte con alguna que pincha, que no es la más bonita ni necesita serlo, que es tan diferente al resto que te quedarías con ella para siempre por éso. El problema es que, muchas veces, nos quedamos con alguna florecilla que ha caído en nuestras manos, pensando que por muy hueca que sea esa flor, lo de fuera brilla.
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