miércoles, 31 de octubre de 2012

La familia del boxeo

El boxeo en España tiene su encanto, como os comenté antes no sólo es mala imagen, tiene su lado positivo. Ese lado positivo no sólo habla de los buenos boxeadores que existen en este país, sino de la gente que mueve este deporte, sus aficionados.

Para mi labor, informar y transmitir lo que sucede en el boxeo, la herramienta de Twitter se había convertido en fundamental. Poder conectar con el pueblo sudamericano para estar yo informado de lo que por ahí sucedía, gente que subía combates que yo andaba buscando a internet. Con el paso del tiempo he conocido a grandes personas amantes de este deporte en España. Os parecerá raro, pero yo no conocía a nadie que compartiera mi afición, nadie.

Estas personas me han ido ayudando en cualquier cosilla, que sumadas entre sí, han generado para mi oportunidades tan increibles como la de poder entrevistar al que, dos semanas después, sería coronado de nuevo campeón del mundo, Sergio 'Maravilla' Martínez. He podido charlar con Gabriel Campillo, Ricky Hatton... y otras figuras que no están en el mundo del boxeo, Joaquín Caparrós, Paco González...

En definitiva, somos pocos, pero esos pocos me han ayudado como si de miles se trataran. La simpatía de estas personas me sorprendió el primer día y me sigue sorprendiendo, incluso he tenido el placer de conocer en persona a algunas personas de las que nombro. La imagen que todo el mundo tiene de la gente que anda dentro del boxeo, aquella gente "paleta" o "violenta"... Pues vaya, parece que no, eh.

La buena gente siempre existe, pero os aseguro que, es un placer que muchos de ellos compartan esta afición conmigo y que entre todos, podamos disfrutarla un poquito más. Gracias a todos los que me habeis ayudado en esta dificil aventura que supone el periodismo, cada día agradezco un poco más todas vuestras palabras.

No daré nombres, todas aquellas personas saben quienes son, gente que merece la pena conocer, gente de la buena, de la que casi no queda.

lunes, 29 de octubre de 2012

El boxeo español (I)

Sale a correr con la capucha, así se entrena,
Julio se le toma en serio y por esto nadie le frena,
¡Julio es pura disciplina, peleas en las esquinas,
Problemas con la justicia, pero aun así sigue arriba!

Joder, vaya poetas, se comieron la cabeza para dedicarle una canción al mejor boxeador español de la historia, o así al menos lo pintan ellos. Hablan de "El Feroz", temible pega sellos de la costa mediterranea, con una derecha similar a la de Peret. La disciplina que pelea por las esquinas, y que... ¿Sigue arriba? De Gran Hermano, os aseguro que en el boxeo este tío pinta tanto como el rey de la rumba catalana.

El boxeo no son raperos americanos pegando tiros, con machetes en el coche, ni con pistolas que disparan balas con formas de pistolas que disparan pistolas con formas de cadenas de oro en forma de pistola. En España tampoco, tenemos grandes ejemplos de boxeadores con cabeza, por ejemplo, ahora en un programa de la MTV sale una boxeadora con dos tetas que parecen dos cabezas, eso sí, espabilada no es. 

En Ucrania andan con Vitali Klitschko presentándose a las elecciones, en Filipinas exactamente igual con Pacquiao, en EEUU besando el suelo que pisa Oscar de la Hoya... ¿Os imaginais que aquí se presentara a las elecciones el Poli Díaz? Que hicimos mal cuando de nuestro boxeo español, en nuestro propio país, se habla más del boxeador "El Feroz" o de "La Core"... Cuando alguien de fuera os pregunte que, cual es el boxeador más famoso de este pais, procurar decir que "En este país tenemos a Iniesta" que igual no perdemos el debate.

En resumen, abreviando mucho, tenemos para escoger al hombre de las luces apagadas, al de Gran Hermano, o a la polifacética boxeador Core. Si me permitis, yo me desmarco, voy a ir aprendiendo a decir "viva Ucrania", en su idioma.

Fallen Idol

Las drogas lo tumbaron, sus vicios y su poca cabeza acabaron con su carrera. Ay Diego Armando Maradona... no estoy hablando de ti. El campeón invicto tuvo que vivir, demasiado tarde, una derrota que a la larga, le acabaría por retirar. No hablo tampoco de Pep Guardiola (el fútbol y el boxeo no se diferencian en mucho por lo que veo). Me veo hace tiempo con la sonrisa de un niño esperando como un tonto que un amigo de mi padre me consiguiera un vhs que le enviaban para poder ver su último combate, sin internet ni nada por el estilo y con la información de la prensa española sobre este deporte, no sabía si él había ganado o se lo había comido un dinosaurio.

Le veía ganar, la furia en el ring, el tío no tenía miedo, y veía detrás de él a una grada llena de gente gritando su nombre como locos, todos tan felices... ¿Cómo no me iba a gustar ese sentimiento? Yo flipaba con los americanos, veía a Tyson y esa noche no dormía pensando que iba a salir de debajo de mi cama y me iba a encajar un puño en la cara... pero aun así lo veía. Pero los ingleses tenían algo, ya me gustaba y veía la Premier League, era algo diferente a lo que teníamos aquí, las aficiones, el estilo de vida... era mi sueño

Ricky Hatton subía al ring y 20.000 personas tras de él gritaban su nombre, pero contaba con el apoyo de todo un país. En España mi padre me llevó de pequeño a algún combate, 200 sillas de plástico, vacías la mitad, para ver un combate pasable. No tardé en considerar a ese hombre mi ídolo, me gustaban muchos boxeadores, me gustaban muchos futbolistas, pilotos... de todo, pero yo prefería a Hatton.

Su historia ya la conoceis, vicios, excesos y cagadas en su vida personal que acabaron por tumbarle. No fue Pacquiao o Mayweather, fue él, su mayor rival. No voy a negarlo, el día en el que se retiró me dolió saber que no podría jamás verle pelear en directo. 2 años escuchando falsos rumores de su vuelta, periódicos en Inglaterra en los que él ocupaba portadas, las drogas y un titular que me llegó, "Fallen Idol". Cerca del suicidio y del abandono personal por completo pero... no podía terminar así.

Este 24 de noviembre viajo a Manchester para cumplir uno de tantos sueños que uno tiene pendientes, sea pisar Las Vegas, sea ver a un ídolo o rechazar a Amaia Salamanca. Su vuelta a mi me demuestra un acto personal, venganza ante todos, ante él, ante la prensa, ante sus vicios, todo. Valentía y coraje, cojones mejor dicho, lo que hace falta siempre para salir adelante de cualquier situación que nos amenace con ganar.

Es una tontería, sólo hablo de mi ídolo en este deporte, de un hombre que hasta hace no mucho, era un borracho e incluso, drogadicto. No sé si será mejor adorar a los niños que montan grupos musicales o a un portugués que tiene más ego que Ali, Tyson y 20 Mayweathers, pero a mi éste me vale.

Os dejo con un video que a mi me... pone un poco palote.

Lo que os quería decir, es que los ídolos no se escogen, aparecen sin más. A mi me apareció en un VHS que me trajo mi padre diciendo que "este inglés pega buenas hostias". Da igual lo que hagan fuera, dentro de su deporte, son únicos. Pride in battle, Ricky.

sábado, 27 de octubre de 2012

Boxeo explicado para imbéciles

Se suben dos negros
uno se come más palos
y al final gana el más tocho

Así describía Pitagoras, Aristóteles y el español de a pié el boxeo. En realidad puede que Pitagoras o Aristóteles no, pero yo nunca me aprendí lo que prodigaban por ahí, quizá dijeran esto. No me equivoco mucho si digo que el español de a pié, -aquel que no tolera un deporte basado en lo que llaman "violencia" pero luego entra a un estadio de fútbol a soltar bellas palabras por la boca-, no sabría describir mucho mejor este bonito deporte.

El otro día hablando con un amigo, me preguntó que, en palabras textuales, -"¿Por qué siempre suelen ser los periódicos de derechas los que hablan de boxeo? Eso es como los toros, violencia gratuita"-. En algo estoy de acuerdo en esta frase, los toros son violencia gratuita, pero ojo, es una interpretación personal. En lo que me alejo muchísimo es en la comparación del boxeo y el toreo. El boxeo es un deporte, basado en una normativa, otorga a gran parte de las personas que lo realizan un comportamiento ejemplar (Esto NO sucede si te llamas Poli Diaz, para que engañarnos), respetar al rival, saber que te enfrentarás a una persona y que hay unos límites. Jamás lo podré llamar violencia, no existe comparación alguna, una pelea en un bar es violencia, las portadas de Paco Marhuenda, son violencia, un combate de boxeo, es belleza. Mi opinión del toreo, me la guardo, ya que no viene al tema, pero ya os digo, no compareis jamás estas cosas, sería como comparar a Frank Sinatra con La Oreja de Van Gogh.

Todos hablais de Jordan o Magic Johnson, de Maradona, de Messi, de Senna, de Schumacher, Rossi, Angel Nieto, Jordan otra vez... ¿Por qué si vosotros admirais a un deportista que lanza balones a un palo con un círculo en lo alto no puedo yo admirar a Mike Tyson por su historia?. En el salón de los grandes, donde Jordan tiene su lugar, donde Maradona dejó sus botas y donde Senna descansa eternamente, se encuentran también boxeadores... ¡Sí sí, boxeadores!. En España la gente ha sido incapaz de entenderlo, sólo pasa aquí, si no tenemos un campeón mundial, -Manda cojones, lo hemos tenido hasta hace bien poco con Gabriel Campillo-, nos importa una mierda, pero si algún día sale un Rafa Nadal del boxeo en España, por favor, no digais "yo ya seguía este deporte". Prefiero, de corazón, ser los de siempre.


Empiezo así el blog, siempre quise dedicarle tiempo a algo más personal sin necesidad de ofender a ninguna publicación en las que participe por mostrarme sincero. Gracias por estar y, nos leemos.