martes, 11 de marzo de 2014

Vivir de noche


De pequeños, las 12 de la noche era la hora tabú ya. Algunos en clase presumían de conocer aquello que sucedía a partir de esa hora, "yo ayer me acosté a las 12 y cuarto"... y él era el héroe del día en clase, todos escuchábamos una y otra vez que había estado viendo con su padre una película muy muy larga que había terminado muy muy tarde, y que hoy tenía mucho sueño, habría dormido unas 8 horas.

Yo aun recuerdo cuando empecé a quedarme hasta pasadas las 12, hacía trampas, me iba a mi habitación pero me ponía la radio, con la música de fondo de "El Larguero" sabía que ya era un rebelde, las 00:00 en punto, vaya noches pasaba. Siempre intentaba escucharlo hasta el final, pero a las doce y media ya estaba dormido, antes era un inocente que amaba dormir.



Poco a poco uno va cogiendo gusto por las noches, empiezas a salir, llegan los veranos en la calle hasta las tantas y empiezas a aprender trucos que solo los feos necesitamos para ligar, como aquel en el que si quieres llegar al corazón de una mujer, será mejor que lo hagas de noche. Ni me imaginaba que en unos años, mi primer contrato laboral me mandaría directo a un turno de noche donde "todo es más tranquilo". Lo es, por suerte.

Obviando detalles laborales, las diferencias apenas existen. Unos ven amanecer (la película no, en cuyo caso, maricón) al despertar y a mi me gusta verlo antes de acostarme. Normalmente por la mañana pensaréis que únicamente dormimos, despertándonos en horario andaluz o incluso canario... y ésto, por desgracia, no es así. Mi despertador pone "Happy" a eso de las 11, esperándome en la mesa unos cuantos folios que debería leer, un programa de Arguiñano que me gustaría ver y un capítulo de Los Serrano en el que nunca saldrá Boliche. Es una lástima no disfrutar del frío de las mañanas, del supermercado lleno o de encontrarte con gente conocida que te recuerde "la cara de sueño que llevas, ayy!!" y "Qué mal trabajar de noche, eh!!".

Tiene muchas otras ventajas, si lo que sois en realidad es unos flojos, la noche es vuestro momento. Por el día podremos ser el Hulk de los machotes, hasta podremos desafiar a gente desconocida con la mirada, pero por la noche podremos escuchar en Spotify una lista de las mejores canciones moñas que has conocido nunca, o twittear una canción que te podría costar tu amistad con los amigos si éstos la llegaran a escuchar. En tus noches libres intentarás dormir, como también intentarás madrugar para ir al gimnasio, pero acabarás por ver una serie mala (Hawai 5.0, Castle, The Walking Dead, El Mentalista, Mentes Criminales... os voy dando ideas) y en el gimnasio a la hora que menos gente vaya, con tal de que no vean que el que tienen al lado se está quedando durmiendo.

Otra gran ventaja, sin duda, es salir de fiesta. En mi caso no existe sábado que pueda salir más de las 2, parezco un quinceañero pero tranquilidad, podrás salir otros días, aquí sale cualquiera. Te sorprenderás al ver cómo aguantas en pie hasta las 6 de la mañana como un campeón, e incluso te da para irte al autobús a las 8 con cara de persona normal, sin que nadie tenga que sospechar, que te has pasado la noche intentando ligar borracho, y recordándole al de al lado que "voy a ir a mear" o "me voy fuera, vienes". En realidad, pasarás por una persona completamente normal, de las que madrugan para trabajar o ir a clase y se acuestan a las 12, como hacías tú cuando aun no tenías barba y creías que te comerías el mundo.

Por último, acabarás por hacerte un blog y escribir una entrada sobre a qué dedicas tus noches más tranquilas a eso de las 4:03am mientras tramas qué serie podrás ver, qué habrá en la nevera o qué harás mañana cuando te levantes, aunque tampoco hay tanta prisa. Te preguntarás si los vecinos te escuchan cantar a estas horas, o si han oído ese "pedete silencioso" que te has tirado en tu cuarto de baño mientras te lavabas la cara, ese remedio que nunca falla para no dormirse.

En resumen, acabarás volviéndote un sensible de esos que escuchan "vivir sin aire" de Maná, te morirás de sueño y no ligarás jamás (ésto puede que no se deba al turno de noche, pero para todo se necesitan excusas). Lo mejor será que busques un trabajo más acorde a ti, uno en el que trabajes a la mañana y a la tarde, y tu tiempo libre lo dediques a entrar y salir, salir y entrar, y si te da tiempo, esperar hasta que llega el sábado para twittear que (oh, sorpresa) es viernes y anunciar tus planes, y es que la vida es muy bonita cuando vives pasando los días, y no cuando simplemente, disfrutas de un precioso lunes, mi día libre.

Si has llegado hasta aquí leyendo, que me parece admirable, te dedico esta poesía.


En mi blog te encuentras
Leyendo este texto
Querías ver tetas
y te has encontrado con ésto.

Como verás no se me da bien rimar
lo mio es el boxeo
con rimar rima rimar
qué coño rima con boxeo.

Rimo versos con palabras
las palabras riman solas
no sé qué y las amapolas
y algo que rime con solas, olas.