Todos los aficionados conocéis a Jero García. No os voy a contar nada de él que no sepáis seguramente mejor que yo. Un hombre que dedica su tiempo a enseñar a jóvenes con problemas una vía de escape, el boxeo. La educación que transmite un deporte que convirtió a Mike Tyson, que lo sacó de las calles para convertirlo en historia.
Jero hace su trabajo y a las pruebas me remito, lo hace genial. ¿Es posible continuar con su idea en otras comunidades?. Llevaba pensándolo durante mucho tiempo, ¿Y si aquí lo hiciéramos? Actualmente La Rioja solo cuenta con un único gimnasio de boxeo para toda la comunidad, lo que como imaginaréis, nos dificulta mucho esto.
Es un poco triste que quien se preocupe por ellos sean un entrenador de boxeo, una persona como yo y poco más, pero aquí es el caso. No pasa nada, comprendo que muchos no quieran ver ni en pintura a unos niños problemáticos, pero quizá jamás hayan buscado una alternativa, un camino que no les enseñará un profesor que odia su trabajo, sino un deporte con años de historia que realza unos valores que ellos muchas veces no han podido recibir en sus casas.
Pensemos por un momento las oportunidades que hemos tenido en todo. En los estudios, en la vida, en el amor, en el trabajo... se nos da siempre una oportunidad, ¿Quién se la dará a ellos? Alguien debe de hacerlo, y este deporte se caracteriza por ello. No seré yo quien les defienda, han cometido errores que están ahí y quizá no vayan a cambiar, alguno de ellos será carne de prisión, es imposible guiar a todo un rebaño si hay ovejas que no quieren andar, pero si con esto se puede corregir la actitud de un solo menor, todo esto merecerá la pena.
Todo dependerá de lo que el Gobierno de La Rioja quiera pensar, si aceptarán una propuesta que durante mucho tiempo rondaba en mi cabeza o si decidirán no hacer nada por unos niños que, de no recibir la atención que necesitan, acabarán con un futuro aun más negro del que nos pinta al resto de españoles, y creerme, jamás juzguéis a alguien por sus errores como adolescente, yo los tuve y me gano la vida ahora, ¿Quién os dice que alguno de ellos no acabará siendo vuestro jefe o vuestro compañero de trabajo en unos años? Todo es posible, solo necesitan una cosa de nosotros, que les ayudemos en su lucha, en su lucha por cambiar.