domingo, 11 de agosto de 2013

Amigos

Siempre estaremos rodeados de tres clases de personas, nuestra familia, nuestra pareja y nuestros amigos. Los primeros vienen al nacer, podrás amarlos o simplemente respetarlos, te han tocado. La segunda es algo que dependerá de nosotros, y será la persona con la que a la larga, acabemos por formar a la primera clase de personas, una familia. Finalmente tenemos a los que todos necesitamos para ser un poco más humanos y en especial, más felices. Los amigos son aquellas personas que escogemos para crecer como personas.

No sé definir bien qué son. Es complicado, cada amigo es diferente al otro, y los que yo tengo los puedo contar con los dedos de las manos, y ya está. No hacen falta más, y es que, conocidos tendrás muchos, pero eso son, conocidos. Los de verdad son aquellas personas con las que te sientes bien, no necesitáis compartir gustos o aficiones para poder sentaros a echar una cerveza y hablar de lo que os de la gana, como tampoco importará que os paséis unos meses sin veros, y es que os volveréis a juntar y nada habrá importado.

Aprendí en su día que muchas veces creemos que tenemos más amigos de los que en realidad son. Lo aprendes cuando corren para ti malos tiempos y la gente te levanta. Aunque muchas veces no se lo recuerdes, simplemente dejándolo como un recuerdo más, sabes de sobra a quienes debes lealtad por encima de todo, a esas personas que en su día estuvieron contigo. Y digo que no es bueno recordarlo, y es que aunque vayamos a tener malos momentos, lo importante está saber disfrutar de los buenos, y con amigos en condiciones, los buenos serán muchos.

Hay una parte de la amistad que admite dudas, la amistad entre hombres y mujeres. Existe, pero creo y creeré, que a grandes niveles, puede llevar a algo más que a una simple amistad por parte de alguna de esas dos personas, y cuando no se comparte, mal. Aunque es mi punto de vista, si algo tienen los amigos es que aparecen en situaciones extrañas, y es que recordar cómo los conociste es algo gracioso. Nosotros somos jóvenes, quien sabe si en unos años mantendré mis amistades, pero por la deuda que tengo con ellos espero, sea así siempre.

No hace falta darles las gracias cada día, como tampoco se las damos a nuestra madre por habernos traído al mundo ni a nuestra pareja por estar ahí, pero con cosas como esta uno aprovecha. Gracias por estar ahí, entre todos hacéis que yo, sea un poco más yo, feliz.

viernes, 9 de agosto de 2013

Mal tiempo

Sales a calle y empieza a llover. Llueve con mala hostia, hace viento y el cielo está negro, como el futuro, negro. Por seguir dándole alegría al tema, te has dejado la ropa tendida en una de tus numerosas y brillantes frases de "hoy no llueve, lo tiendo fuera". La has vuelto a cagar, sigue lloviendo y parece que no tiene intención de parar.

Aunque es algo bastante normal por aquí, es algo metafórico, hablo de nosotros. Hoy no ha sido un buen día, o puede que una buena semana, y no pasa nada, todos tenemos una mala racha. Nos recuerda en todo momento a lo de antes, a un día de mierda en el que si algo puede salir mal, saldrá mal. Lo cierto es que todos pasamos por esto pero, quizá nunca somos conscientes de que si sufrimos un mal día, es que el resto pueden ser buenos.

Es tan simple como eso, sufrir un día triste quiere decir que el resto no lo son, y si vives con la cara larga el resto del año, hazte un favor... o dos. Siempre nos van a traer malas noticias, o seremos nosotros mismos los que las encontremos, tal que periodista de investigación. Somos jóvenes, a unos los estudios los aprietan demasiado, a otros quizá el trabajo nos haga olvidar que no llegamos a la veintena y ya tenemos una mentalidad que no corresponde a nuestra edad, pero al final todos coincidimos en lo mismo, tenemos problemas. 

Levantarse sin ellos es algo cojonudo, para un tío, es como dormir sin calzoncillos, es libertad. Para vosotras las mujeres, no lo sé, pero supongo que será parecido. Al final del día te acuestas con muchos, y que no suene mal, es que te los llevas todos a la cama. Alguna discusión, el trabajo, los estudios, las mujeres (ay...), y claro, la cama llena y llena, ¿No habíamos quedado que sin nada se duerme mejor? Volvamos entonces a empezar. Son 24 horas, tan largo y tan corto... nos pasarán demasiadas cosas que no recordaremos en una semana siquiera, ¿no será mejor olvidarse de ellas antes de tirarse a la cama como una bestia?

Os podéis saltar todo eso, yo mismo me acuesto con ellos. A la cama te llevas toda la mierda del día, de la semana y del año, de cualquier tiempo pasado. La chica que no te vas a ligar ni aun ganando el tour, el no ser más tal, el no ser tan, el día que y la persona que ya no. Pero luego hay luz, te levantas y dices, joder, pues no vivo tan mal. Y es así, ni los problemas nos ponen o deberían poner freno. 

Haz lo que quieras, tendrás problemas hagas lo que hagas. No planifiques tu vida para pisar sobre seguro, vaya mierda si no te mojas los pies de vez en cuando, o incluso entero, con algún paso en falso. Y que vivan los errores, que vivan los problemas, sin ellos, los momentos en los que estamos libres serían menos bonitos, serían normales, y la normalidad aburre.

jueves, 1 de agosto de 2013

No estamos tan mal

Cuando Joan Laporta se marcó esta frase nadie imaginaría que ese mismo año Guardiola haría levantar al Barça 6 copas ese año. El objetivo de ésto no es otro sino el mismo, pero con levantar el ánimo nos damos por satisfechos, la champions nos pilla lejos. 

A cada día que pasa, todos nos encontramos con problemas o situaciones que creemos, nos pueden superar. Para los solteros se nos da el clásico problema amoroso de querer a una chica a la que ves como algo lejano, "la champions que el Rayo nunca ganará". Ese eres tú, el Rayo Vallecano. El del equipo humilde pero con pasión, y poco más. Calidad aquí hay poca, no somos Iniesta ni sabemos engañar a esa chica para convencerla de que somos lo que necesita. Apariencia la justa, Cristiano Ronaldo o Piqué nos pillan demasiado lejos, pero calma, posiblemente tus "rivales" tampoco tengan tanta calidad. 

¿Qué cojones tenemos entonces? Pues bueno, existe algo que se llama moral. Ésta te la vas a tener que guardar en lo más profundo de tu... alma, porque cuando entres a matar con la moral por las nubes te va a caer tal palo que para tragártela vas a necesitar tiempo. Pero no pasa nada, y es que en esto consiste ser el Rayo, en no rendirse y en volver a sacársela (la moral, lo otro ya viene más adelante) para volver a jugar otro partido, quizá el mismo. La flauta puede o no sonar, pero vamos, que con la cabeza bien alta nos vamos.

¿Qué moral le queda a un perdedor? Pues no lo sé, pero mirad a Mourinho, no ganó nada en el Madrid y se fue más orgulloso que nosotros cuando hemos pillado, que ponemos la cara de Armstrong ganando un tour, pero nosotros vamos limpios, como mucho, borrachos. 

Pero bueno, ahora viene lo importante, ¿Qué cojones puede hacer el Rayo cuando quiere fichar a lo que él ha considerado, su estrella? Amigo, estás jodido. Para ser claros y dejar de lado el fútbol, te has pillado por alguien que es probable, te dé largas bastante rapidito, a no ser que tu orgullo. Pero algo podemos hacer. No hace falta cambiar, no tenemos que ser otra persona ni mucho menos intentar llegarla con tontadas, ¿somos así? no, somos nosotros, y ya está. Y aquí viene lo importante.

Cuando uno simplemente tiene orgullo y un poco de amor propio se da cuenta de que ésto no vale para nada, de que para reir las gracias a una chica más simple que una silla con tal de mojar, nos quedamos en casita que se está mejor. Ya no vale el "fichar por fichar", el salir con el arpón y cazar lo que caiga en nuestras manos, ni esa persona más borracha que persona. 

Ya lo decía el bueno de Joan de nuevo, es que no estamos tan mal, simplemente, estamos como podemos. Y quién nos dice que mañana no cambiará nuestra vida de golpe, la esperanza es algo que no debemos perder, ni para bien ni para mal. Vivir sin ella sería una mierda, y que sería de nosotros, sin pensar que algo bueno puede pasar, después de nadar entre tanta mierda.