viernes, 9 de agosto de 2013

Mal tiempo

Sales a calle y empieza a llover. Llueve con mala hostia, hace viento y el cielo está negro, como el futuro, negro. Por seguir dándole alegría al tema, te has dejado la ropa tendida en una de tus numerosas y brillantes frases de "hoy no llueve, lo tiendo fuera". La has vuelto a cagar, sigue lloviendo y parece que no tiene intención de parar.

Aunque es algo bastante normal por aquí, es algo metafórico, hablo de nosotros. Hoy no ha sido un buen día, o puede que una buena semana, y no pasa nada, todos tenemos una mala racha. Nos recuerda en todo momento a lo de antes, a un día de mierda en el que si algo puede salir mal, saldrá mal. Lo cierto es que todos pasamos por esto pero, quizá nunca somos conscientes de que si sufrimos un mal día, es que el resto pueden ser buenos.

Es tan simple como eso, sufrir un día triste quiere decir que el resto no lo son, y si vives con la cara larga el resto del año, hazte un favor... o dos. Siempre nos van a traer malas noticias, o seremos nosotros mismos los que las encontremos, tal que periodista de investigación. Somos jóvenes, a unos los estudios los aprietan demasiado, a otros quizá el trabajo nos haga olvidar que no llegamos a la veintena y ya tenemos una mentalidad que no corresponde a nuestra edad, pero al final todos coincidimos en lo mismo, tenemos problemas. 

Levantarse sin ellos es algo cojonudo, para un tío, es como dormir sin calzoncillos, es libertad. Para vosotras las mujeres, no lo sé, pero supongo que será parecido. Al final del día te acuestas con muchos, y que no suene mal, es que te los llevas todos a la cama. Alguna discusión, el trabajo, los estudios, las mujeres (ay...), y claro, la cama llena y llena, ¿No habíamos quedado que sin nada se duerme mejor? Volvamos entonces a empezar. Son 24 horas, tan largo y tan corto... nos pasarán demasiadas cosas que no recordaremos en una semana siquiera, ¿no será mejor olvidarse de ellas antes de tirarse a la cama como una bestia?

Os podéis saltar todo eso, yo mismo me acuesto con ellos. A la cama te llevas toda la mierda del día, de la semana y del año, de cualquier tiempo pasado. La chica que no te vas a ligar ni aun ganando el tour, el no ser más tal, el no ser tan, el día que y la persona que ya no. Pero luego hay luz, te levantas y dices, joder, pues no vivo tan mal. Y es así, ni los problemas nos ponen o deberían poner freno. 

Haz lo que quieras, tendrás problemas hagas lo que hagas. No planifiques tu vida para pisar sobre seguro, vaya mierda si no te mojas los pies de vez en cuando, o incluso entero, con algún paso en falso. Y que vivan los errores, que vivan los problemas, sin ellos, los momentos en los que estamos libres serían menos bonitos, serían normales, y la normalidad aburre.

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