domingo, 7 de diciembre de 2014

Hablemos de series (II): Hannibal


Boh. Los expertos te habrán dicho que esta serie es una maravilla, que esos planos en la oscuridad donde debes dejarte la vista para ver algo son la hostia y que estamos ante una serie que te mantiene en tensión durante todo el capítulo.

El desarrollo de Hannibal puede ser catalogado de sensacional como mínimo. En esta serie nos encontraremos a un profesor agente visionario perturbado que resolverá crímenes acompañado de un agente nigga random que habrás visto en multitud de series de policías haciendo de acompañante cualquiera sin mucho carisma. También aparecerá una doctora relativamente sexy que querrá pero no acostarse con el, en teoría, protagonista, y es que la serie no lleva su nombre pero es el teórico protagonista.

Al otro lado nos encontramos a Hannibal, un psicólogo muy simpático que en sus ratos libres cocina muertos y te los sirve en la mesa con nombres extravagantes. Atenderá en terapia a nuestro no pero sí protagonista, donde sucederán diálogos que te engancharán a la silla como las fotos de parejas en Facebook, dejando paso así a escenas de treinta minutos de bosques con lluvia y reflexiones de si realmente nuestro no pero sí protagonista debe continuar con sus casos. Hannibal, nombre de persona que trama cosas malas, hace cosas malas pero nadie nunca jamás le ha investigado, y es que él es así, es inocente.

Entre medias nos encontraremos escenas de locura en las que Hannibal manipula a su amigo el no pero sí protagonista y le engaña vilmente para que así confíe en él. Luego sinceramente no sé que va pasando por ahí, porque siempre me quedo dormido, pero intuyo que suceden las cosas buenas de la serie y que yo me las pierdo siempre. Si lo que te gusta por otra parte es encontrarte salvajadas propias de un guionista con una infancia demasiado difícil, Hannibal es tu serie. Cadáveres en los que crecen hongos y usados de jardineras, cadáveres apilados, cadáveres con los órganos colocados de tal forma que parecen ángeles... y más cadáveres. 

Finalmente, Hannibal tiene una magia especial que hace que sólo te guste la serie si la ves de noche, con una manta y los ojos medio cerrados. Comprobarás que no verás un cagarro, que el iluminador se cogió las vacaciones y no encontraron a otro y que lo mejor que puedes hacer es ponerte un capítulo de Hawaii 5.0 en donde Steve McGarrett salvará al mundo de jóvenes terroristas surferos.

Como recomendación, esta serie es mejor (aun así) que Juego de Tronos, por lo cual en la escala particular de este blog, tiene un 6 sobre 10, muy por encima del -125 de la serie de la tipa de los dragones, Macaulay Culkin y el "ponemos tetas que esto no hay quién lo vea". 

1 comentario:

  1. De lo mejor que has escrito, sigue así. Le echaré un ojo a la serie, las pelis me gustaban.

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