domingo, 5 de mayo de 2013

Como viajar a Alemania sin parecer gilipollas (I)

Bueno, para empezar si ya somos gilipollas no hace falta ni que sigáis leyendo, puesto que como sabéis, esto es algo con lo que moriremos.

Es un país complicado para todo aquel torpe o despistado, y si a eso le sumamos que nuestro nivel de inglés no es elevado... (Ojo, algo a destacar, el suyo tampoco). El desconocimiento del idioma local hará que en muchos bares no podamos tomarnos algo con tranquilidad. Para pedir un café con leche, tuve que señalarle al camarero lo que estaba tomando otra señora, aun con esas, al hombre le costó entenderlo.

Se os escapará algún "cagüen dios" cuando os veáis perdidos en cualquiera de sus lineas de metro bien organizadas donde no sabes si has llegado a Berlin o estás llegando a la capital de Kazajstan. Transbordos donde arriesgas tu vida, trenes de libre acceso donde en teoría deberías pagar... vamos, que desplazarse está jodido si no erais los mejores de la clase.

Otra cosa a tener en cuenta, ser españoles. Es una chorrada, pero en algunos lugares os dirán algo entre risillas, si dicen "espanien" (sonará similar) es que os han soltado alguna. Es así, los alemanes tal como los españoles hacen lo mismo, faltar.

El turismo... esto está bien. Me explico, el primer día que llegué salí a dar una vuelta por Berlín. Tras levantarme a las 7am para ir al aeropuerto, coger dos aviones... no estaba yo para enterarme de más bien nada. Si vais solos, como me tocó ir a mi, se os hará hasta pesado. El segundo día por suerte tuve buena compañía y con eso hasta se le coge cariño a la ciudad, cambian mucho las cosas cuando vas con la cara larga de "y que será eso".

Para hacernos a la idea, el turismo en solitario es algo que tiene ventajas e inconvenientes. Las ventajas no las conozco, supongo que será aquello que dicen que disfrutas de la calma y demás, pero cuando estás acostumbrada a ella es como dar una vuelta por Logroño. Los inconvenientes son evidentes, el no poder comentar nada con nadie e incluso llegar a sentirte aislado al saber que en esa ciudad no hay nadie con quien puedas cruzar unas cuantas palabras, llegando a perder gran parte de las cosas bonitas de la ciudad por el simple motivo de no saber llegar.

Si os gusta viajar por tanto y tenéis con quién, os gustará Berlín. Si vais solos... coger el billete y cambiarlo por uno a Salou, que además ya sabéis la leyenda, allí se pilla siempre.

De Frankfurt en solitario os hablaré otro día ya que aun no he terminado. No es gran cosa y las salchichas saben como en cualquier otro lugar, a salchichas. Algún día, por cierto, descubriré el motivo por el cual el "Currywurst" este lo ponen diferente en cada sitio al que he ido, siendo un bocadillo de salchicha en algunos lugares, y salchichas troceadas con patatas en otros. Para la cocina originales originales, no son.

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