jueves, 25 de julio de 2013

Ser normal

Seguramente alguno de vosotros habrá escuchado aquello de "qué raro eres" en referencia a vuestra persona. Vamos a sincerarnos, primero de todo sí, los que estáis leyendo ésto lo sois, tan raros casi, como yo. ¿Es malo ser raro o lo que mata es querer ser normal?

Lo primero de todo es preguntarse, ¿Qué es ser raro? ... para muchos, ser raro es salirse de la linea ideal que muchos cerebros han marcado para sus dueños. Si trabajas en algo que no sea una oficina o un despacho ya pareces alguien diferente al resto, y no digamos nada si además es un trabajo del cual no habían oído hablar nunca o simplemente ignoraban su existencia, joder, qué raro es trabajar de tal, donde esté un puesto en una oficina para tus próximos 30 años (si tienes la suerte de trabajarlos) que se quite lo demás, ¿verdad? ¿Es que no habéis soñado nunca con pasar vuestra vida en el mismo lugar de siempre haciendo lo mismo de siempre? Eso es riesgo, aventura, emoción. Eso es lo que podría definir a un ser normal en cuanto a trabajo.

¿Los gustos? Bueno, eso es muy fácil. Será considerado raro o "no normal" toda aquella persona que tenga gustos y/o aficiones. ¡Ya está!, no necesitas más, ¿Que te gusta el boxeo? já, date por jodido. He llegado a escuchar que eso es "para frikis pajilleros". Esto no se reduce al boxeo, pero no me gusta hablar de lo que no conozco y esto lo entiendo muy bien. Para muchas personas, tener aficiones parece hasta un delito o algo asqueroso por lo que uno merece ser penado. ¿Es tener aficiones algo malo? no, ¿Es no tenerlas algo malo? No, pero sí digno de un/una GILIPOLLAS (bien claro). La vida no está, o no lo creo al menos, pensada para pasártela sin disfrutar, y no sé que felicidad verán las personas en una vida cuadrada, del trabajo a casa y el sábado unas cañas, sin poner entre medias algo que nos libere de la rutina.

El resto de cosas viene a ser lo mismo. La música es algo demasiado subjetivo, cada uno tenemos un gusto diferente al de otras personas, sin embargo hoy en día se ha vuelto tan común el paletismo de la España cerrada, que muchos pensarán que eres un raro si no te gusta el catalán que tiene complejo de colombiano y que compone todas sus canciones con la misma base, o si simplemente te gusta algo que no haya sido producido en 2011 hacia adelante, puesto que cualquier cosa anterior es "una frikada". Para series, cine, etc... volvemos a lo de antes.

¿Qué interés voy a tener en ser normal, si prefiero disfrutar mi vida? Que se metan sus oficinas, sus vidas familiares perfectas, sus vidas sin errores y sus domingos de descanso por el ojete (una de las palabras top del castellano, ojete). A mi darme mi trabajo, mis problemas, mis cagadas monumentales y esos domingos en los que uno disfruta aun más de ser quien es, de ser un raro, de ser yo.

sábado, 20 de julio de 2013

Una canción

Por miles y diferentes motivos, todos tenemos una canción que nos gusta escuchar en la intimidad, que quizá hasta nos avergüence decir que escuchamos por a saber que motivo. Nos puede recordar a alguien que ya no está, un momento bueno o no en nuestras vidas o simplemente, nos veamos identificados con ella. 

Es lo bonito que tiene la música, siempre habrá una canción para cada uno de nosotros, para el metefichas que intentaría ligarse hasta a su hermana, hasta para el más apático de los seres, todos tenemos una. La música es algo tan personal para nosotros como cualquiera de nuestros pensamientos o sueños, nos acompañará siempre que lo necesitemos. Hay para cualquier situación, y es que todos tenemos esa canción que nos habla de amor guardada en el rincón, por si acaso alguna vez nos falla la cabeza y caemos en el juego, al igual que también está ésa que tienes preparada para cuando vas a salir de fiesta y dices "hoy sí".

Pero, en especial, existe una. Una que te recuerda algo, cualquier acto del pasado que esperas conservar siempre. Yo no os hablaré en general en este aspecto puesto que no conozco vuestro gusto, pero sí el mío. Hay una canción que describe a cada palabra mis pasos en la vida, tal y como en su día me decía mi padre, describía la suya. Era pequeñajo, y no tenía ni idea de lo que él me quería decir, pero me gustaba la canción, escrita en un idioma que desconocía. A medida que he ido creciendo, he entendido lo que decía su letra, lo que sentía él cuando la escuchaba... algo tan especial. Se podría decir que nunca será mía, sino que la llevaré como parte de él. "My Way", de Frank Sinatra. Esa canción que yo no entendía y ahora veo tan clara, que describía parte de su vida como en su día lo hizo del hombre más grande que ha dado la música, esa que ahora siento parte de mi.

Si me centro en mi, me quedaré con cualquier canción que me haga recordar un buen momento, aquella que me saque de la mierda cuando me quede atrapado, ésa que no puede faltar para levantar el ánimo. Al final, todos tenemos una en especial. Conservémosla para siempre, puede que algún día la necesitemos.

Si hoy necesitáis ser felices, os recomiendo esta mierda... Tan cutre como buena

lunes, 15 de julio de 2013

¿Qué hacer si no te vas de vacaciones?

¿Ves la playa? ¿Esa sensación de calor donde el sol te cuece lo más hondo de tu alma? En ese caso estarás viendo las noticias de Antena 3 con los planos de cámara de mujeres en la playa y con unos 30 grados en casa, donde te está pegando la solana riojana. Qué planazo te dirás, "un verano entero en La Rioja"... suena similar a tacto rectal, te tiembla el cuerpo.

Es una pena pero ya sea por trabajo o por dinero, este verano somos muchos los que las vacaciones nos suenan a chino, pero tranquilos, que el mundo no acaba aquí. Ahora tendréis tiempo de estar con todos vuestros amigos que tampoco se irán de vacaciones este año, e incluso podrás disfrutar si tienes novia, de dormir con ella con 30 gradetes de nada y con las sábanas pegadas al culo, ¡te quejarás!. 

Ahora enserio, ya sé que los que me leéis no tenéis novia. Vamos a lo importante, ¿qué podemos hacer un verano entero en el pueblo/ciudad? ... y yo que sé. Por aquí tenemos esa extraña suerte de tener todos los pueblos cercanos en fiestas constantes, por lo que a unas malas, acabarás de fiesta en aquel pueblo en el que antes solo parabas a mear en la cuneta mientras tu padre pensaba para sus adentros los motivos por los cuales tuvo un hijo incapaz de aguantar 10 minutos sin mear. Otra opción que tendrás a mano será llorarle a esos amigos que tienes en una ciudad algo cercana para que te hagan hueco en sus casas un día o dos que te cogerás libres del trabajo para estar en las fiestas de esa ciudad en la que nunca se pilla (hablemos de Bilbao).

Habrá que añadir algo más. Esas aficiones tan clásicas que tenías en el duro y frío invierno de fútbol, F1, NBA... eso no está, desaparece de pronto. La tele se convierte en el sitio donde emiten culebrones y poco más, como esa serie de las sirenas de Antena 3 donde piensas que ninguna de las tres llega a estar buena mientras que el resto del mundo dicen, lo están. Seguimos descartando planes... ¿Festivales de música? es otra opción que podemos barajar, pero volvemos al punto uno, trabajo - dinero. Ese lugar lleno de guiris borrachas en el que esperas llegar tal que héroe comarcal, con la bandera riojana y tu tienda de campaña tendrá que esperarte un año más, y es que el jefe no entenderá cuando le digas que quieres adelantar tus vacaciones, pero no pasa nada, igual con suerte en las fiestas de los pueblos consigues alzarte campeón en pos de una extranjera inocente que vino a España a aprender el idioma.

Al final acabaréis en la piscina jugando a Ping Pong y mirando con cara de tonto al francés que dijo que este verano sería muy frío. Disfrutemos de los amigos que esos están ahí, de la cerveza fría y... y ya está, que no hay mucho más. Por cierto, ojo con las fiestas de alrededores, y es que ahí siempre hay hostias, y los que me leéis sois como yo seguramente, así que con la cara de tonto que gastamos, tenemos papeletas de sobra para comernos nosotros alguna que salga volando.

miércoles, 3 de julio de 2013

Cómo entender Juego de Tronos

Un día un amigo me recomendó una serie que aseguró, me iba a enamorar. Y lo hizo, pero no era ésta. Me senté a ver una serie que todo el mundo dice "es la hostia". La ilusión me duró lo que tardaron en aparecer 420 personajes con sus correspondientes 170 secundarios. Además, hay que remarcar una cosa, esta serie cuenta con un tirón inmenso de ultras que por alguna extraña razón se dedican a hacer una competición, como si de medirse la chorra se tratase, sobre qué personaje y/o reino es mejor. También os dirán que esta serie es lo mejor que se ha inventado jamás por tener una historia que da más vueltas que los sueños de Resines o por meter una escena de sexo cada cinco minutos por si acaso.

Pasando esto, acepté que no me iba a enamorar y continué viéndola, pero como soy bastante torpe con estas cosas, apunté en una libreta (sí hijos sí) qué personaje era cada uno con una vaga descripción. Me llamó la atención un enano más salido que Torbe que parece majete, pero que resulta estar en la familia que la serie da a entender como "la mala", cosa que no entiendo, porque nunca lo dice, pero lo deben ser. Poco a poco van cascando numerosos personajes los cuales te la soplan porque ni los has conocido o eso crees tú, pero ojo, ¡aparecen más!. Historias donde hermanos se dan entre sí, un niño vuela por una ventana de una hostia por estar viendo como un tío se pincha a su ¿hermana? o a saber qué... en fin, todo lógico.

Seguimos, el argumento creo, va sobre la conquista de un trono que queda desierto. Lo coge un niño repelente de cojones, ni Steve Urkel y Milhouse consiguen generar tal cantidad de asco cada vez que lo ves. Cara de niño que en el recreo te decía que su cucharilla era mejor que la tuya y que su yogur Danone era mejor que tu PMI de melocotón. ¿Qué coño pinta un niño de rey? No lo sé. Luego mataron a uno de los personajes principales (o debía serlo) que no sé el motivo, pero le meten la cabeza en una lanza, así, idea original.

A partir de ahí dejé de ver la serie por diversos motivos (todos llegaban al mismo, no me enteré de nada). Decidí leerme algún resumén por internet, pero tenía entendido que un resumen debía ser breve, y los que encontré bien podrían ser el trabajo final de carrera de algún erudito de la ciencia moderna. Como sé que muchos de los que me leéis sois como yo, os voy a hacer yo un resumen elegante que podréis presentar a cualquier mujer en una discoteca con intenciones honestas.

Hay dos familias enfrentadas, son muy raros y hay mucha gente, una tiene a un enano y la otra a un hijo bastardo que vuelve locas a las mujeres. Pasan veinte mil  cosas entretenidísimas y a esto que sale una rubia bastante rara pinchándose a un armario empotrado de 2 metros de alto por otros tantos de ancho. Tras no sé qué historia resulta que este armario casca y la chica (rubia) decide emprender un viaje para reinar hablando de dragones (ya veis) que vuelan y tiran fuego, y tiene uno diminuto. Al final deben de pasar más cosas que me perdí (había fútbol, no me condenéis) y el caso es que uno de la familia Lannister mata a un Stark y ya pues se lía parda. Al final hoy me he reenganchado y sale un meteorito en el cielo.

Mejor explicado imposible, quizá así entendáis hasta que punto me desquicia una serie así. Ni "Lost" tenía tanta vuelta, y eso que en esa serie los guionistas parecían salidos de Muchachada Nui. En fin, que si os gustan las series que se marean sobre argumentos que un escritor metió en varios libros donde la gente puede defecar lo que quiera diciendo que son "lo mejor de la historia" (¿Era Clemente el mejor entrenador?) esta serie os va a dejar enamorados. Si por el contrario sois personas un poco más lentas o menos rápidas (pongamos que somos un Force India), mejor os cambiáis a cualquier serie decente (The Following, Entourage, Madmen, Boardwalk Empire ...) y os ahorraréis haceros la cabeza un lío.

Si algún fan de la serie se ha sentido ofendido no pasa nada, todo esto lo comento desde el respeto. La serie es buena pero no quiero pasar 1 hora de mi vida preguntándome el motivo por el cual una rubia que se apretaba a un toro tiene dragones en una jaula mientras que en otra escena están follando delante de un crío al que tiran por la ventana.

martes, 25 de junio de 2013

Independizarse

Si ya os he hablado alguna vez de cómo disfrutar por Alemania viajando en solitario e incluso os he chivado algunos trucos para no acabar odiando Inglaterra en tu primera visita... hoy quiero hablaros de algo fundamental, la independencia.

Para empezar, hace falta que tu situación familiar sea lo más curiosa y rara posible. Eso es buena o mala suerte, pero es suerte. Ahora sólo necesitamos un trabajo... que decirlo en España suena a coña, pero bueno. Aquí cada cual que se busque lo suyo y lo que le guste, que las oficinas están llenas de personas amargadas, no seamos otra más. Aunque hablar de dinero siempre esté feo, vivir conlleva unos gastos que empiezas a asumir cuando dejas de pedir la paga a tu madre y pasas a ir al banco a actualizar la libreta y que te ofrezcan con una sonrisa de "ya se la colamos a tu madre con las preferentes y ahora vamos a por ti" una magnífica oferta que rechazas con la mejor de tus caras.

Bien, vamos a las labores básicas... ¿A qué cojones dedico yo mi tiempo libre? ... Pues aun no lo he descubierto. Tendrás los ratos "de madre", aquellos en los que no tienes absolutamente nada que hacer y donde observas que la cortina tiene una mancha, donde crees que hay que pasar el aspirador o cuando te paras a pensar en si es necesario hacer la compra de nuevo para evitar ir el sábado a última hora al Mercadona esperando que el señor Hacendado no te cierre el supermercado y te deje sin su magnífico surtido de productos de extraña procedencia pero que oye, están buenos.

Pues ya tenemos una alfombra sin polvo, una cortina limpia y la nevera excesivamente llena de cosas que sabes que te van a caducar, porque lo sabes, lo miras y te das cuenta, "Eso no me gusta"... y es que la comida de doña jodida (mi madre) se echará en falta. Tendrás que hacerte a la idea de que aquella tortilla de patata que ella te ponía con todo su amor y que sabía a gloria, será un desecho de huevo con patatas que sabrá malamente y cuyo aspecto no invita a dar un mordisco, pero bueno, ya veréis que en uno o dos años cocináis como auténticos maestros de la supervivencia, y nos reíamos del Último Superviviente cuando se bebía su meado por tener propiedades de...

Otra cosa a tener en cuenta es que NO somos Macaulay Culkin, excepto si el que está leyendo esto es realmente Macaulay, en ese caso, hola. No nos van a pasar cosas muy entretenidas, no van a venir ladrones, asúmelo, y si te roban no creo que te vaya a gustar... eso sí, podréis hacer cualquier cosa en el baño con la puerta abierta, que eso pues... tiene su gracia. Lo de traer a gente a cenar a casa será algo relativamente habitual, la soledad hay que combatirla con los amigos, pero ojo, cuidado que al final vuestra casa puede parecer un bar (cosa que tampoco va a ser mala del todo).

¿Soledad? Es algo mental, uno está solo en el momento en el que no tiene a nadie, mientras exista una persona con la que compartir un rato... cierto es que cuando llegas y cierras la puerta estás tú solo, sin nadie, que al principio estás con la mirada perdida, llena de vicio y pensando "Joder, solo, que grande" pero ya te tocará el bajón de "Joder, solo, que mierda". Esto se pasa, pero vamos, la soledad siempre se llevará mejor con una cerveza fría o en su defecto, con aquel envase de Horchata que compraste al señor Hacendado pensando que estaría buena, pero que sin embargo, a cada trago que das, te lleva de viaje al país de la amargura y las caras de asco.

Disfrutad de vuestro tiempo en soledad pero no os hagáis a él, pero jamás os adaptéis. La libertad es algo que engancha, pero si no tienes a nadie con quién compartirla, te sabrá a horchata Hacendado, y creerme, no sabe bien.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Las palabras duelen


Muchas veces creemos que nuestras palabras no hacen daño, que son solo letras que unimos en nuestra cabeza y que lanzan nuestra garganta. Esto es mentira, una mala palabra puede doler más que cualquier puñetazo, pero parece que no nos queramos enterar. Quizá cuando crecemos entendemos que hay que tener más empatía con las personas, que no obtenemos nada haciendo daño por mucho daño que nos hayan provocado a nosotros. El problema sin embargo es muy grave cuando somos niños, ¿hasta dónde llegan a doler las palabras cuando vives la edad de las inseguridades y los miedos?

Esto lo he vivido, y lo viví en el lado del malo. Las burlas y los insultos los recibía cualquier otra persona. Una persona que en el fondo no tenía culpa de ser así, de ser diferente, simplemente no era como el resto, y como suele pasar, el resto terminó por absorberla. Presión e insultos,  no te hará falta ni levantar la mano, esa persona se verá hundida en una miseria que cuatro gilipollas le han provocado. Lo veo ahora y me siento avergonzado de lo que en su día llegué a hacer por “diversión”. Cuando leo a gente que ha sufrido estos actos siento por dentro como me muero del asco, ves a gente que ha padecido risas y burlas por querer ser ellos mismos y piensas que hasta qué punto tienes tú la culpa de que ellos no hayan sido felices.

No quiero personalizar pero, ¿Os habéis dado cuenta de lo que pueden doler un par de palabras? Cualquier defecto físico puede ser descrito de la manera más burra y cruel que puedas imaginar, cualquier pensamiento diferente puede ser castigado con el mismo método… las palabras son palabras, pero si las disparas se convierten en balas, con malas intenciones. En este caso esto es denominado como maltrato psicológico, pero no te paras a pensar lo que haces.

No sé tan siquiera como escribir esto sin que se me caiga la cara de vergüenza, antes ni pensaba que podía hacer daño a alguien, y si lo pensaba me seguía acostando con la conciencia tranquila. Hoy, cada vez que veo o me entero de un caso de acoso, por leve que sea, se me cae el alma a los pies. ¿Qué hacemos mal para que un niño se vea con derecho de ridiculizar a otro por no ser como él? ¿En qué momento se permite que un imbécil tenga derecho a reírse de otra persona? Nadie es más que nadie, deberíamos aprenderlo nosotros para que los niños, las personas más manipulables de este mundo, jamás se vean afectados por esta clase de gentuza, que puedan ser ellos mismos sin miedo a presiones ni insultos.

No vamos a cambiar el mundo, puede que ni tan siquiera a nosotros mismos pero, ¿Qué pasaría si todo el mundo fuera de libre de ser como quiera ser sin que nadie se ría de él? ¿Si cada uno pudiera vivir su vida con total libertad? Aprendamos a respetar nosotros para que en un futuro, evitemos problemas, problemas que en su día yo generé. No permitamos que nadie más pierda su sonrisa por cuatro palabras, no confundamos una riña de niños con algo más serio. Esto puede empezar como un juego, pero acaba destrozando a demasiadas personas, personas inocentes.

Quisiera pedir perdón por mi parte y por la de tantos otros que sentirán lo mismo que yo, pero es algo inútil. El perdón es otra palabra más, pero de nada vale si no se siente. Yo sigo siendo la misma persona que se reía de otros, me arrepiento, pero duermo igual, no creo que mi perdón sea todo lo sincero que debe ser. Ahorrémonos la hipocresía, seamos sinceros, tengamos respeto, dejemos ser feliz al resto.

Los niños

Gritan, lloran, corren sin control, vuelven a gritar, son caprichosos, siguen gritando, van sin control, te dejan el pastel donde les apetece, se mean, vuelven a gritar, más caprichosos, vuelven a llorar... ¿Por qué entonces nos caen tan bien?

Pesadillas como aquella en la que una mujer llama a tu puerta con un niño de 1 año que se parece a ti hemos tenido todos, en las que te despiertas con cara de Macaulay Culkin en "Solo en Casa"... pero algún día nos tendremos que hacer a la idea de que uno de esos pequeños diablos con malas ideas y cara de "me voy a cagar aquí mismo, prepárate" serán nuestros hijos, se llamarán como nuestras mujeres digan nos guste y llevarán nuestra sangre. Anda que no me hace ilusión a mi tener a Jordan Jr. correteando por el pasillo de casa con un correpasillos como el que tuvo su padre de niño, con aquel que se estampó por las escaleras.

Esas caras de felicidad, de que todo se la sopla. ¿Qué se quieren mear? Lo hacen encima, ¿Qué quieren hacer algo? Pues se te vuelven a mear encima, pero ahí están, olé ellos, tan felices mirando a un juguete como si de la champions se tratara. Pese a que los que me conocen saben que me dan hasta miedo, lo cierto es que no hay nada más majo que un crío con malas ideas en la cabeza.

Todos lo hemos sido, todos nos hemos meado en el ascensor con cara de pillos mientras nuestra madre se cagaba en tus infiernos para sí misma, mientras te decía "Ay Daniel..." (espero que a todos os haya pasado esto, no me jodáis), hemos ido vestidos de las formas más... raras posibles gracias a nuestros padres, hemos sido tratados como monos por nuestras abuelas y sus amigas, que nos tiraban de los papos, del pelo, del brazo... para ver si eramos reales... y estamos vivos. Quiero decir, no deberíamos tener miedo a los críos, son como nosotros, solo que más felices.

Por lo tanto, hombres del mundo, aunque ahora mismo los niños nos parezcan una máquina de cagar / llorar / mear / gritar / pedir / llorar otra vez no os preocupéis, que nosotros también lo fuimos y hemos llegado a ser grandes cosas, o al menos a no mearnos encima cada 2 horas. Además, esto de "oh sí, a mi me encantan los niños" para traginarnos a la mítica profe de magisterio ya no cuela, El código de los hombres es así de simple, no nos gustan pero no los odiamos, los vemos como algo lejano, algo que querremos tener pero desde luego no ahora. Un consejo, mejor decir "que ojos más bonitos tienes" a "me encantan los niños".

Pd: Mujeres del mundo, a mi me encantan los niños.