lunes, 13 de mayo de 2013

"Soñar" y soñar.

Siempre que soñamos con algo bonito nos despertamos con una sensación que va del éxtasis a la decepción, por lo contentos que podíamos estar en ese sueño y lo mal que nos sienta saber que era eso, un simple sueño.

Hay dos clases de sueños, aquellos que tienes mientras duermes y los que marcan los pasos que darás en tu vida. Qué coño os voy a hablar yo de vida, si soy un crío, pero con 20 o con 50 todos siguen teniendo sueños, y aquel que no los tenga, es que no habrá disfrutado jamás de la vida. Los primeros sueños son pasajeros, aunque reflejen una parte que queremos. ¿Habéis soñado alguna vez que os ligabais a la chica que siempre os habéis querido ligar? Pues eso es un sueño pasajero, y en parte también algo que puede marcarnos nuestro futuro. ¿Os imagináis en una silla trabajando 8 horas al día? Seguramente esto no lo hayáis soñado en ninguna de vuestras noches, sin embargo, sí que es algo con lo que muchos sueñan despiertos, trabajar.

Todos tenemos sueños pasajeros. Me sorprende saber sin embargo que muchas otras personas no tienen metas en la vida, siguen un camino insustancial basado en andar y andar, que algo aparecerá si la suerte brilla. Trabajar de lo que soñamos, viajar a destinos que veíamos en una pantalla con cara de tontos, ligarnos a esa chica que nos tiene locos y por la que te irías al fin del mundo con tal de pasar una tarde con ella... esas metas son alcanzables siempre, pero para ello tenemos que hacer algún sacrificio.

Los sueños no requieren sacrificios, ahí están, te despiertas y terminaron. Otros siguen mientras duermes, están ahí cuando te despiertas, y solo están esperando que los cumplas. Mucha gente os dirá que sois unos ilusos, y lo seréis, ¿Pero cómo va a ser eso malo?. Cuando las cosas os vayan mal solo tendréis que recordar una cosa, de ilusión también se vive, y la ilusión sumada con la lucha, generan realidades.

Me encanta despertarme tras un sueño bonito y decir "Joder, ojalá todos fueran así", pero sinceramente, más disfruto al despertarme y ver la realidad, y saber que lo que hago cada día me acerca un poco más a la meta. Cuando llegue a ella, para entonces, ya tendré nuevos sueños que afrontar. Nunca se para esa máquina, no es ambición, es vivir.

Viajar si es lo que queréis, emprender proyectos por muy locos que suenen, ir a por esa chica sin miedo a acabar mal, lánzate a por tus sueños. Seamos realistas, está jodido ganar una champions con el Rayo, algo que ya he soñado, ¿Pero todo lo demás? Para todo lo demás, soñar y caminar, hacia adelante siempre. Alguna vez os tocará dar un paso hacia atrás, y es probable incluso que fracaséis en alguno de vuestros intentos, pero que sería de nosotros sin fracasar. Aprender aprenderemos ganando o perdiendo, y aunque a nadie nos guste perder creo, es algo de lo más habitual.

En definitiva, si alguna vez os dicen que viváis con los pies en la tierra, mandarle a la mierda. La vida no se hizo para caminar en circulos, en realidad no sé para que se hizo, pero al menos disfrutémosla.

Una anécdota para acabar. De pequeño yo tenía muchos sueños, pero siempre uno en especial. Mi padre me decía que en la vida me encontraría con muchas piedras en el camino, como él se las encontraba en las vías trabajando, pero que no podía detener mi camino, como un tren tampoco podría frenarse con cada obstaculo que encontrara. Yo siempre quise escribir, pero cada día que pasaba en mi vida me hacía pensar que no podría hacerlo, que mi destino me aguardaba en la Renfe como al resto de parientes. Cuando vinieron mal dadas y mis estudios se fueron a la... fue cuando decidí retomar mi sueño. Perdí la felicidad por completo, y emprender el camino hizo que poco a poco, volviera a ser un niño despreocupado con ganas de despertar al día siguiente. Hoy recuerdo esa frase que hasta hace unos años no entendía, para darle la razón. Habrá muchas piedras en vuestros caminos, pero si frenamos por ellas, es que somos gilipollas.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Alma guerrera

Y creía el niño, cuando se ponía los guantes, era una estrella. En su alma habitaba un guerrero con corazón de fuego, el hombre incansable. Los años y su valor le dejaron donde más merecía, no dejó de cumplir sueños. Brandon nunca bajó la cabeza, su espíritu tumbó la moral de sus rivales, su coraje y sus cojones hicieron el resto. 

Él es un guerrero, nosotros, simples habladores. La fuerza física jamás podrá con su voluntad. Brandon Rios, alma de guerrero, corazón noble, espíritu rebelde.

Lo que falte de talento, lo pondrán sus pelotas.

martes, 7 de mayo de 2013

2 años

Es una fecha que recuerdo, por lo curioso más que por mi buena memoria, que si me conocéis ya sabéis que de buena poquito. Un amigo me comentaba que necesitaba una mano con un texto, y como yo no tenía nada que hacer le ayudé. Así debió de ser la cosa de entretenida que a los dos meses ya era becario, un puesto complicado pero en los tiempos que corren, totalmente obligatorio.

Otros tantos meses tuvieron que pasar para firmar mi primer contrato, mi primer artículo con mi nombre por delante, mi primer reportaje, la primera entrevista... todo fue poco a poco, pero entiendo, muy rápido para mi edad y mis conocimientos. Yo únicamente tenía y tengo, ganas y pasión por lo que hago, otros pueden ofrecer eso y algo más, algo que consideran imprescindible y sin embargo, no parece sirva para mucho, un título. Muchas puertas se me cerraron al ver en mi curriculum, algo corto en edad pero con una buena experiencia, que no disponía de aquel papel que acredita, seas capaz de informar. 

Hoy, 8 de mayo de 2013, me he permitido el lujo de RECHAZAR, en mayúsculas, a un medio que en su día me requería el título, y se dirijieron a mi cuando necesitaron ayuda, perdonar es de sabios, y como parece que hay que ser sabio para sacarse el título, yo seré un jodido rencoroso. Se cerraron puertas, pero por suerte para mi, otros medios estaban dispuestos a enseñarme todo lo que necesitaba sobre el oficio, ¿A cambio de algo? De mi esfuerzo, trabajar gratis. Es duro, no conozco a un profesor que de clases gratis, sin embargo yo así lo tuve que hacer. Asumí a lo que me exponía, esfuerzos que quizá no valieran la pena, pero siempre me gustó llegar a la meta.


Entre unas cosas y otras, y sobretodo, gente que te ayuda, he llegado a hacer cosas que ni tan siquiera llegué a imaginar de pequeño. La gente, que con el paso del tiempo llego a considerar mi gente, es la que ha creido en mi y la que me ha echado un cable cuando lo he necesitado, ellos son a los que debo cualquier suceso positivo en mi camino. No hará falta que los nombre, saben de sobra quienes son y saben también que cuando ellos necesiten cualquier cosa tendrán a un riojano para ayudar.

Vamos, que ya son dos años y se me han pasado como si de dos días se trataran. He conocido a tanta gente, tan buena y tan mala... Eso sí, un aviso a navegantes, con esto del periodismo se liga poco o nada, pero se disfruta bastante, y si os lo montáis bién, os abrirá puertas que no están relacionadas con el periodismo. 


Quiero terminar diciendo, a todos aquellos que me han dicho "tú no eres periodista, no tienes título", tenéis razón, no lo soy. Es así de simple, ni tan siquiera mi contrato dice que sea periodista. Soy un redactor, escribo e informo, entrevisto, cubro eventos, viajo... simplemente hago lo que me gusta, se llame periodismo o se llame jardineria. Hacer lo que os guste sin miedo a lo que os digan, siempre habrá gente que os critique y otra que os apoye, si todo son aplausos, alguien os la clavará bien profunda en cuanto os giréis.

Gracias a todos por vuestro tiempo y todas las lecturas que habéis generado en mis artículos, yo no tendría nada sin vosotros, y lo que me habéis dado es algo muy importante, no se trata de dinero, se trata de FELICIDAD.

Como viajar a Alemania sin parecer gilipollas (II)

Ya os comenté que habría una segunda parte, no sé si será como la de "El Padrino" o como "Titanic 2", pero... ¡Vamos!

Estuve en Frankfurt en mis últimos días de viaje por tierras germanas. Hasta ahí todo correcto, la ciudad famosa por sus salchichas y... y eso, las salchichas. Cuando llegué al hostal, en una preciosa zona alejada de la mano de cualquier dios que pueda existir, salí a dar una vueltecilla para conocer la zona. Heladerías, terrazas, parques con parejitas de la mano, kebabs, pizzerías, mujeres de metro ochenta con más espalda que una columna de garaje... nada nuevo si lo comparamos con Berlín.


La verdad, quería hablaros de Frankfurt, pero no tiene "nah". Es una ciudad bonita para pasear, donde comer barato y bien es muy sencillo puesto que abundan en ella establecimientos turcos e italianos, eso sí, os recomendaría no aparentar ser extranjeros, puesto que en uno en concreto lo que en el menú en alemán costaba 7 euros a mi me costó 9, otro error de novato. 

Paseos al sol, helados en una terraza y ver a parejitas dandose besos durante todo su trayecto es lo más interesante que haréis en esta ciudad, si obviáis el dormir. Para salir a tomar unas cervezas no tendréis demasiados problemas, bastará con seguir la linea que van dejando todos los borrachos agresivos que se agrupan en sus calles, donde parezca, haya un espacio reservado para todo aquel que bebe más que respira.


Lo del mito de las salchichas... hasta me gustó más mi primer "currywurst" que probé en Berlín. Son salchichas con curry y ketchup, vamos, las del mercadona con el bote de especias y el ketchup heinz, no os descubro un mundo de sabores, está bueno y es más comestible que la mierda de Ferrán Adría que nos quiere colar como comida. En definitiva, comeréis igual que en cualquier ciudad, de Mcdonalds, kebabs, pizzerías y sitios similares de comida rápida.

Manhheim no me sorprendería tampoco por lo bonito, que no lo es, sino por su gente. Pareció que atravesé otro continente pero no, a tan sólo 50 kilómetros de distancia de Frankfurt te encuentras una ciudad con la gente más alegre que he conocido en Alemania. Sonrientes algunos (en Alemania es raro), te contestaban de buen humor e incluso se ofrecían desinteresadamente a ayudarte, no digamos que si les dejabas propina, te la devolvían alegando que "no lo hacen por dinero". 

La experiencia del combate irá en otro momento, necesito mucho más que unas lineas para contar lo que creo, ha sido una de las noches más especiales de mi vida. El caso es que allí volví a meterme en el mundo más guay del paraguay del boxeo, el de los seguratas que no saben que puerta es la tuya, el del que te pide la acreditación 3 veces, las preguntas de "¿Y tú quién eres?"... en fin, las buenas costumbres.

Según avanzaba la noche los flashes se iban centrando más y más al ring y dejaron por un momento el marujeo que reinaba en el lugar donde me sentaba, con toda clase de famosos posando para las cámaras, muchos de ellos desconocidos para mi. Vamos, que entre tanto famosete de posado y posado, aparecía un riojano con cara de tener hambre.

La suerte sabrá como, terminé en la estación de tren de Manheimm a las 4 de la mañana, rezando para que el próximo tren que viniera, parase en Frankfurt... y lo hizo, en concreto, en el aeropuerto. 2 horas de viaje sentado junto a una pareja que poco les faltó para llegar al orgasmo, un viaje que os recomiendo a todos y cada uno de vosotros una vez en la vida. Los trabajadores de las estaciones no suelen hablar inglés, por lo que cualquier clase de duda os la tendrá que resolver la tía cañón a la que vayáis a preguntar con cara de interesante, pero os diré una cosa, no funciona, no mojaréis con ella, la suerte no os quiere tanto.

En definitiva, resumiendo este tocho, Frankfurt no es gran cosa y es para parejitas, Manheimm merece la pena en según que circunstancias, y yo he sido incapaz de comer un día en condiciones en este país. Si queréis ligar, intentarlo con cualquier italiana / francesa que circule por sus calles, nunca con las alemanas, a las que reconoceréis por tener el pelo corto, más rabo en las piernas que nosotros y sobretodo, pinta de llamarse "Mark".

domingo, 5 de mayo de 2013

Como viajar a Alemania sin parecer gilipollas (I)

Bueno, para empezar si ya somos gilipollas no hace falta ni que sigáis leyendo, puesto que como sabéis, esto es algo con lo que moriremos.

Es un país complicado para todo aquel torpe o despistado, y si a eso le sumamos que nuestro nivel de inglés no es elevado... (Ojo, algo a destacar, el suyo tampoco). El desconocimiento del idioma local hará que en muchos bares no podamos tomarnos algo con tranquilidad. Para pedir un café con leche, tuve que señalarle al camarero lo que estaba tomando otra señora, aun con esas, al hombre le costó entenderlo.

Se os escapará algún "cagüen dios" cuando os veáis perdidos en cualquiera de sus lineas de metro bien organizadas donde no sabes si has llegado a Berlin o estás llegando a la capital de Kazajstan. Transbordos donde arriesgas tu vida, trenes de libre acceso donde en teoría deberías pagar... vamos, que desplazarse está jodido si no erais los mejores de la clase.

Otra cosa a tener en cuenta, ser españoles. Es una chorrada, pero en algunos lugares os dirán algo entre risillas, si dicen "espanien" (sonará similar) es que os han soltado alguna. Es así, los alemanes tal como los españoles hacen lo mismo, faltar.

El turismo... esto está bien. Me explico, el primer día que llegué salí a dar una vuelta por Berlín. Tras levantarme a las 7am para ir al aeropuerto, coger dos aviones... no estaba yo para enterarme de más bien nada. Si vais solos, como me tocó ir a mi, se os hará hasta pesado. El segundo día por suerte tuve buena compañía y con eso hasta se le coge cariño a la ciudad, cambian mucho las cosas cuando vas con la cara larga de "y que será eso".

Para hacernos a la idea, el turismo en solitario es algo que tiene ventajas e inconvenientes. Las ventajas no las conozco, supongo que será aquello que dicen que disfrutas de la calma y demás, pero cuando estás acostumbrada a ella es como dar una vuelta por Logroño. Los inconvenientes son evidentes, el no poder comentar nada con nadie e incluso llegar a sentirte aislado al saber que en esa ciudad no hay nadie con quien puedas cruzar unas cuantas palabras, llegando a perder gran parte de las cosas bonitas de la ciudad por el simple motivo de no saber llegar.

Si os gusta viajar por tanto y tenéis con quién, os gustará Berlín. Si vais solos... coger el billete y cambiarlo por uno a Salou, que además ya sabéis la leyenda, allí se pilla siempre.

De Frankfurt en solitario os hablaré otro día ya que aun no he terminado. No es gran cosa y las salchichas saben como en cualquier otro lugar, a salchichas. Algún día, por cierto, descubriré el motivo por el cual el "Currywurst" este lo ponen diferente en cada sitio al que he ido, siendo un bocadillo de salchicha en algunos lugares, y salchichas troceadas con patatas en otros. Para la cocina originales originales, no son.

sábado, 13 de abril de 2013

Proyecto social para jóvenes con problemas. El boxeo como escuela.

Todos los aficionados conocéis a Jero García. No os voy a contar nada de él que no sepáis seguramente mejor que yo. Un hombre que dedica su tiempo a enseñar a jóvenes con problemas una vía de escape, el boxeo. La educación que transmite un deporte que convirtió a Mike Tyson, que lo sacó de las calles para convertirlo en historia.

Jero hace su trabajo y a las pruebas me remito, lo hace genial. ¿Es posible continuar con su idea en otras comunidades?. Llevaba pensándolo durante mucho tiempo, ¿Y si aquí lo hiciéramos? Actualmente La Rioja solo cuenta con un único gimnasio de boxeo para toda la comunidad, lo que como imaginaréis, nos dificulta mucho esto.

Es un poco triste que quien se preocupe por ellos sean un entrenador de boxeo, una persona como yo y poco más, pero aquí es el caso. No pasa nada, comprendo que muchos no quieran ver ni en pintura a unos niños problemáticos, pero quizá jamás hayan buscado una alternativa, un camino que no les enseñará un profesor que odia su trabajo, sino un deporte con años de historia que realza unos valores que ellos muchas veces no han podido recibir en sus casas.

Pensemos por un momento las oportunidades que hemos tenido en todo. En los estudios, en la vida, en el amor, en el trabajo... se nos da siempre una oportunidad, ¿Quién se la dará a ellos? Alguien debe de hacerlo, y este deporte se caracteriza por ello. No seré yo quien les defienda, han cometido errores que están ahí y quizá no vayan a cambiar, alguno de ellos será carne de prisión, es imposible guiar a todo un rebaño si hay ovejas que no quieren andar, pero si con esto se puede corregir la actitud de un solo menor, todo esto merecerá la pena.

Todo dependerá de lo que el Gobierno de La Rioja quiera pensar, si aceptarán una propuesta que durante mucho tiempo rondaba en mi cabeza o si decidirán no hacer nada por unos niños que, de no recibir la atención que necesitan, acabarán con un futuro aun más negro del que nos pinta al resto de españoles, y creerme, jamás juzguéis a alguien por sus errores como adolescente, yo los tuve y me gano la vida ahora, ¿Quién os dice que alguno de ellos no acabará siendo vuestro jefe o vuestro compañero de trabajo en unos años? Todo es posible, solo necesitan una cosa de nosotros, que les ayudemos en su lucha, en su lucha por cambiar.

viernes, 5 de abril de 2013

Tú.

Te dirán que tú no tienes talento, te dirán que no vales para esto. Se reirán y a menudo, te juzgarán sin tan siquiera haberte leído. Pensarán que su camino es el correcto, creerán que el tuyo está destinado al fracaso. Quizá con el correr del tiempo se den cuenta, estaban equivocados, viéndose en la miseria de quién juzgo, y acabó siendo juzgado.

Nunca dejéis de creer en vosotros, que sea vuestra historia y vuestro esfuerzo quien marque el camino, ningún camino fue fácil y siempre aparecieron obstáculos, pequeñas piedras y pequeños gilipollas que estorban, en el camino, en la vida. Olvidaros de ellos, seguir hacia adelante, cuando lleguéis a la meta podréis sentiros afortunados. Si se lucha, no se pierde, nunca.


Os dejo un gran vídeo que acompaña a mis palabras. Tanto para la vida, para el trabajo, para el boxeo, si dejas de creer en ti, nadie lo hará, tú eres tu mejor aliado, y tu peor enemigo.