A los que me leáis solo por el boxeo, os recomiendo, dejéis de leer aquí (tranquilos, luego os subo una cosilla que es para vosotros).
No tengo otra plataforma y por supuesto, y haciendo gala de mi parte, no voy a crearla, me conformo con esta.
Mear sin salirse del baño, ponerse una lentilla a la primera, que te salga una canción en el aleatorio que te guste, ganar al fifa, medio ligar, que te inviten a un cubata, que te feliciten en el trabajo, un despertador que no suene, un gol de tu equipo, unas cervezas, otro gol, otras cervezas, una canción, viajar, volver a nuestra tierra, recordar cosas del pasado, reencontrarnos con alguna vieja amistad, conocer gente nueva, encontrar cosas que habíamos perdido...
Está claro que eso no nos dará de comer ni nos apañe la vida, pero tienen razón cuando dicen que la felicidad está en esas pequeñas cosas (ojo, mear sin salirse y ganar al fifa para cualquier hombre es algo más). No se trata de tener todo para poder salir a la calle con una sonrisa o simplemente, para no vivir amargado -y por tanto, amargar a los de al lado-.
A nadie nos va todo bien, y si alguien os dice "No, si a mi todo me funciona" os mentirá. Nunca funciona todo, ni aunque queramos, y lo mejor es no querer. Nadie tiene dinero, familia, amistades, amor, trabajo y ocio, no existe una combinación así, eso nos lo pintan en las películas de Disney -os recuerdo, ahí salen cangrejos que hablan- y es que no hace falta tenerlo todo, para ser feliz.
Pero como ya os comento, eso son chorradas. Cierto que hay cosas que no se pueden sustituir. Todas las personas necesitamos querer, y sentirnos queridas. Todas necesitamos dinero para comer, una familia en la que apoyarnos y unos amigos con los que hablar, con los que dejar pasar el tiempo. Todo gira en torno a estos pilares, pero no por ello son imprescindibles. A falta de amor, tiremos más de los amigos, y este pues, llegará. ¿No hay trabajo? Bienvenido al mundo, para nadie, y si lo hay ya veis como funciona, busquémonos la vida, donde sea y como sea, hagamos cosas diferentes, viajemos fuera. La familia quizá sea el único bien que no se puede sustituir, cuando pierdes a alguien tan cercano te acabas por sentir solo, una sensación que no te la va a curar un amigo, ni una cerveza (quizá 6 sí, por probar...).
No podemos salir a la calle con la cara larga, mirando con ascos a todo el mundo, saliendo de fiesta siendo más bordes que un inglés con cagalera, no. No podemos hacer que personas felices cambien su actitud por culpa de que nuestros padres se hayan enfadado con nosotros, por culpa de que te den 20 euros de paga... en definitiva, acabar con la felicidad de otros por ser gilipollas.
No cuesta nada pararse a pensar en esas pequeñas cosas, tienen su encanto, ¿A quién no le gusta salir a tomarse unas cervecillas? Ahí, por un rato, todo se ve de otro color.. o apagar el despertador sabiendo que no te tendrás que levantar.
Sé que todo está como una mierda y que hoy por hoy cuesta levantarse de la cama pensando que será un gran día y que hay un futuro por delante, pero coño, ¿No se ve todo mejor con una sonrisa?.
