miércoles, 29 de octubre de 2014

A qué huele... Madrid

A ciudad. La respuesta del título de esta entrada es simple, huele mal. Sin embargo no es ese olor el que yo quiero mostrar aquí puesto que si nos descuidamos hasta Logroño huele a eso (y no sólo a la fábrica de café que hace que todo huela a resaca).

Madrid es simple, cuando llegas a ella todo huele a grandeza, todo es más grande. Para empezar la estación de tren en la que te bajas ya tiene a más tipos trajeados que la última boda en la que estuviste, Madrid huele a Corte Inglés y Iphone.

De la estación pasamos al metro, y eso si que huele de verdad. Para los que somos de ciudades donde el metro se usa para medir una estantería, el metro de Madrid se convierte en un cara a cara con la muerte. "Macho, nos perdemos" y vaya si te pierdas. Madrid huele a desorientación y gente amable que te indica con total caballerosidad la parada que te has pasado, Madrid huele a gente rancia, por tanto.

Ya has llegado, subes las escaleras de la estación y sorpresa, acabas de conocer Madrid. A tu izquierda, un hombre de un "compro oro" cualquiera, a tu izquierda, una chica de Greenpeace que tras llamarte y ponerte ojitos se prepara para darte el sablazo, Madrid te empieza a oler mal.

Ya vas a tu primer bar en la capital de España, te han dicho y prometido que es la ciudad donde mejor tiran las cañas, y vas a lo seguro. Ese bar en el que la gente mayor se reúne en él para echarse su vinito, la experiencia todo lo puede. Al entrar ya respiras el Madrid castizo, ese que te pregunta "tú no eres de aquí" cuando le pides una caña y te saca un corto, "vaso grande muchacho" le dices con amabilidad. Madrid huele a mala cara del camarero, huele a Cruzcampo de barril y a bar al que no volverás jamás.

Has terminado de hacer tus labores, tras coger dos taxis en los que te han preguntado lo mismo que en el bar, "¿Y de dónde eres tú?". Tendrás suerte si no eres riojano, empiezo a pensar que somos los protagonistas de Los Otros (viene spoiler) y estamos muertísimos, que ya somos oficialmente Soria o Burgos, y que lo único que queda de nosotros es un par de vinos. Lo dicho, tras terminar tus labores algunos compañeros te van a proponer conocer la noche madrileña, y no vas a decir que no.

La noche madrileña es eso que te vendía Pereza con sus constantes canciones de amor por sus calles. Quizás se equivocaron de ciudad pensaste, cuando tu hostal cercano a Sol parecía sacado de una película de asesinatos en la que había muchos, muchos. Madrid ya te empieza a oler a mentiras. Joaquín Sabina también te vendió la moto, por suerte a este último no le escuchas, así que poco importa.

La noche madrileña huele a lo mismo que la de Logroño pero con (mucha) más gente. Vamos a omitir lo que pase por allí, pero es fácil que Madrid te huela a felicidad por la noche, que todo es más bonito.

Nada de lo que te contaron es verdad. Madrid huele a alguna copa de más, a llegar tarde a tu tren y suplicar en ventanilla que te lo cambien. Madrid huele a resaca en el tren. Todo esto para deciros que cada vez que puedo, vuelvo encantado, y eso sí que verdaderamente es Madrid.

En realidad no, Madrid es una mierda. Visitad La Rioja.

sábado, 11 de octubre de 2014

La belleza


Seguramente no deberías sentirte identificado con esto que voy a escribir y es que simplemente es una historia totalmente personal. Tú que eres tan guapo, como cantaba ¿María Jiménez? pensarás que ser feo es una putada y hasta dirás ese gran chiste, mejor aun que el del yogur natural con tus amigos, "Qué putada sería ser feo".

Si algo habremos oído las personas que no nacimos para ser modelos es lo siguiente, "la belleza está en los ojos de la persona que mira". "Lo importante es participar", "Otras vendrán" "Hay más peces en el mar" y mi favorita, "Más se perdió en Cuba". Con este repertorio de frases tenemos para ir tirando durante una vida de fracaso y auto engaño. La belleza es algo imposible de definir, pero si en algo estamos todos de acuerdo es que me temo, mi belleza no iguala a la de Brad Pitt (os pongo este ejemplo por ser un personaje catalogado como tal).

A vuestros ojos es bastante probable que yo no sea guapo. Lo respeto e incluso lo entiendo, puesto que cuando me miro al espejo éste no me devuelve una imagen de Cristiano Ronaldo apretando (por suerte), me devuelve aquello que tanto quiero y respeto, yo. Como soy feo pensarás que he tenido que convencerme de algo, la belleza no sólo se ve por fuera, a veces es más importante la interior. No me queda otro remedio que pensarlo, ¿verdad? Pues qué coño, ni siquiera me considero feo.


Hay gente que se siente fea, y no hay nada peor en esta vida. Para mi, no hay nada más feo en una persona que el auto desprecio. "Es que me hicieron mucho daño" estarás pensando creyéndote el martir del planeta tierra, eres el nuevo Jesucristo sin clavos y sin pelazo, quizás. Seguramente te hayas comido alguna mala palabra en cualquier lugar por valiente, "eres feo", parece que pocas cosas duelen más.


Seamos realistas, si vamos a una discoteca con la intención de salir de ahí rodeado de mujeres gritando nuestro nombre nos hemos calentado demasiado. Como tú buscas a Scarlett Johanson quizás ellas busquen al mazastrueno de turno con un polo de la marca Polo y un peinado más clásico que las resacas de los viernes, ¿Y?. El Alcorcón ganó al Real Madrid, ¿salían temblando por miedo a ser humillados, o se marcharon a por ellos "a tumba abierta"? (Ojo la expresión a tumba abierta, me pone bruto). 

El miedo al rechazo es como el pelo, se pierde, ¿A base de? exacto, rechazos. Ojo ese primer rechazo que hasta Brad Pitt ha sufrido. ¿Qué tiene él en común con nosotros? Que todos hemos sido unos cagados. Ahí está la clave. La confianza en uno mismo ayuda bastante a hacer olvidar a la persona que tienes delante que quizás buscase una cara más bonita, pero sé realista también, con confianza un coche no arranca.

La ropa cara, los peinados tan carismáticos que lleva tu ídolo de Mujeres y Hombres y pagar más fantas que Milhouse a Lisa no te harán mejor hombre ni más interesante, te convertirán en un acomplejado con el gusto en el culo capaz de comer arena con tal de enganchar a cualquier despistada que caiga a pico y pala. Sé lo que tengas que ser.

Esto suena a discurso motivador de los que te pone un libro titulado "La felicidad de tu yo interior", así que escribiré algo muy personal que tampoco me avergüenza. Una anécdota a la que recurre mucho un amigo cuando estamos juntos, una chica que me dejó tirado con una excusa rastrera. Os aseguro que ese día te sientes peor que el perro del anuncio de Scootex (¿Se llama así el papel? Ese perro está MUERTÍSIMO, KO). La vida son momentos así, son días felices y días menos llevaderos, son mujeres que no querrán mirarte a la cara y mujeres que te han querido y te querrán por ser ese noble gilipollas que debes ser, la vida es algo maravilloso que guarda momentos por desgracia, no muy bonitos, eso hace mejores aun los buenos momentos. ¿Y qué coño tiene esto que ver con ser feo o guapo? NADA, ahí está la gracia, absolutamente nada.

jueves, 9 de octubre de 2014

El mejor jueves de mi vida

Si en algo se caracterizaba Diego Armando Maradona era en su total y absoluta polivalencia. Maestro absoluto sobre el campo, en la barra del bar y en el hogar, así me definiría yo en el caso de poder escribir unas memorias a los 50 (a ver si llegamos).

El mejor jueves de mi vida tan siquiera ha terminado, normalmente terminan cuando se encienden las luces en la discoteca cutre de turno e intentas llegar al piso de algún amigo con más alma que cuerpo, "morenaaaa no te escapes", le dices a alguna, pero pfff... No, no no no. En este caso Danilo ha dejado paso al Daniel más hogareño, que tras terminar de trabajar se ha puesto el traje de manitas del hogar, ese que tú siempre has tenido en casa y que te dice "eso lo arreglo yo".

En este hogar hay una falta total de ese personaje clásico español, aquí desde el rol de madre hasta el de hijo imbécil son cosa mía. El objetivo esta vez no era la amiga simpática a la que llevas tramitando desde hace unas semanas, no no, es EL FREGADERO. Algún listo que lea esto ya estará diciendo, "cómprate un lavavajillas", eso eso, dilo bien agusto, pues no gilipollas, aquí todo se hace con las manos. El problema no es tener novio o no ser suficiente hombre yo, esta vez no, esta vez el problema pinta complicado de verdad.

Sin ser yo fontanero decidí aventurarme con mis mejores galas, el pijama y ese bote que previamente compré la tarde anterior con un amigo en el Simply. "Este, este sí que funciona" te dijo él, "Es el más caro, no puede fallar", pensaba yo tan contento... y un cagarro. Ahí estaba yo, cara a cara contra la muerte, sin importar quién de los dos llegase con vida al final del trayecto en el que ambos, fregadero y yo, nos habíamos adentrado. El bote ya avisaba del peligro, "vierta medio litro".... "Si hombre, no será, aquí el bote entero".

Un litro de un producto "Turbo que actúa en cinco minutos" por el fregadero, sin tener muy buena pinta la verdad. Tras dejarlo actuar sus correspondientes cinco minutos, y otros treinta extras por si acaso no le daba tiempo, me decidí tan aventurero a dar al grifo no sin antes leer las pertinentes instrucciones, de las cuales no entendí nada, ya total...

Qué bien pintaba todo al darle al grifo y ver que eso tragaba más que tu mejor amiga por Italia (Jáaaaaaaaaaa), pero... pero no muchacho. De repente una espumita rara empezó a salir del fregadero, "Eso será el producto hombre, no pasa nada", por supuesto que no, pensé yo, ingeniero en tuberías y atascos.

En resumen, el fregadero sigue haciendo ruidos raros, van a dar las dos y yo sigo mirándolo fijamente, un cara a cara entre la vida y la muerte en lo que espero a madrugar mañana para avisar al fontanero y a mi médico, uno para que me arregle la bajante y el otro para que me revise la brutal y salvaje puñalada que el primero me meterá en la llamada factura, tiembla España y no con el Ebola.


Diego Armando, ayúdame.

Como empecé comparándome con El Diego, diré que él nunca lo hizo todo bien. Tampoco lo iba a hacer yo y menos aun el cobarde que llama primero al fontanero sin exponer su cocina a un olor un poco sospechoso de producto raro y a un fregadero guapo guapo, la vida es para los valientes. Mujeres del mundo, no saben lo que se pierden (un completo inútil, pero imito muy bien a Milhouse).

martes, 12 de agosto de 2014

Los hombres no pensamos en sexo

Este primer párrafo lo escribo para las mujeres en general, pero vaya, si ya has empezado a leerlo puedes seguir. Siempre creéis que los hombres tenemos en la cabeza algo que solo piensa en sexo y ya está, "y en fútbol" habrás pensado. Creo que generalizar está mal, así que vamos a puntualizar de verdad en qué coño pensamos los hombres.

A lo largo del día pensamos en muchas cosas. Por ejemplo te despiertas y piensas qué será de tu desayuno hoy, miras el movil en busca de algún amigo al que engañar para ir al bar. Te sientas en el baño y te quedas mirando el bote de desodorante que has dejado encima del lavabo, no piensas en él, pero ahí está. Recuerdo que esta mañana recordé el grupo de "Camila", ¿Era o no era marica el cantante? Cuando termine de escribir lo buscaré en Google, desde luego resolvió mis dudas sobre si Sara Montiel estaba o no estaba muerta. Lo está, por cierto.

Durante el día creo que tuve la cabeza bastante perdida, pero tirando a por el pan y esas cosas que uno recuerda comprar una vez cada tres días me puse a pensar en Jesse y Joy, ¿Quién coño es la chica ahí? Ni siquiera puedo pensar en si me gusta o no, por miedo a equivocarme con su nombre y acabar en chueca. Esto no es pensar en sexo, es una duda tonta, simplemente.

Tras darle vueltas y vueltas, he estado pensando en al edad en la que puedo quedarme calvo. Los cincuenta me parecen una edad muy aceptable, si es que llego a verlos. Un rato después empecé a pensar que era hora de hacerse un análisis de esos en los que el médico te pregunta por la vida que llevas y tú le mientes en todo, pero por la cara que pone ya sabes que te ha pillado.

A partir de aquí no recuerdo más, he conocido a un hombre que seguramente tiene esquizofrenia o algo que le hacía parecer un jodido perturbado capaz de matarte con un cuchillo de untar mantequilla mientras grita en Polaco que Jesucristo lo envía para acabar con la música disco. Durante la cena con unos cuantos amigos me ha dado por pensar en por qué gente que te odia con toda su alma, que piensa en ti mientras planta un cagarro, te saluda con media sonrisa de falsedad mientras piensa que no sabes que por ella, te comerían cuarenta perros.

Todo ésto es verdad, pero no os quisiera engañar, no sois mi médico. Habré pensado más en sexo que las veces que he llegado a respirar, pero coño, no me diréis que los hombres no pensamos en otras cosas.

Por cierto, he buscado si al cantante de Camila le huele la espalda a pecho, y viendo fotos me ha quedado claro. ¿Seguirá Sara Montiel muerta? Voy a buscarlo.

PD: Es marica, pero marica marica.

PD2: He buscado Jesse y Joy. Creo que la chica es Joy, lamento profundamente por el chaval, llamarse Jesse suena a ser cantante de Camila. Así que ya por concretar, pa'lante con Joy, pero lo justo eh, que sigo sin estar seguro de que sea ella.

sábado, 21 de junio de 2014

Por la noche

Tus mejores recuerdos, como casi todos los míos vienen de noche, y seguramente no recuerdes muchos de ellos. Esa es la magia que no tienen las 11 de la mañana, por ejemplo, una hora clásica en cualquier horario de rutina.

Por la noche uno encuentra en lo más simple algo especialmente bonito, como aquel amigo que haces meando en cualquier lugar de fiesta, y es que las amistades más puras empiezan cuando el de al lado te mira de manera elegante, "qué pasa figura", "no me salpiques bombero", y así se inicia, charla sobre beber, lo que nos ha llevado a encontrarnos ahí, y una promesa, "cagüen dios, en fiestas de mi pueblo te vienes", y un día cumpliste tu palabra y ahí te plantaste.

Para los hombres, la noche nos facilita las cosas y cuando digo ésto no simplemente se debe pensar en una discoteca, eso es tierra hostil para el hombre simple como nosotros, ahí triunfa mazastrueno, ése que con su polo y su peinado conquista a cualquier mujer con una "y" en su nombre, o una h intercalada. ¿Nunca has tenido una charlita con alguna mujer de madrugada? No necesitas que sea sábado, te valen los martes, más vulnerables y hasta en ocasiones piensas, más fáciles. De noche sacamos lo mejor de nosotros, un poco de oscuridad y algo de paz nos baja la guardia, el papel de tipo duro lo abandonas para reconocerle a esa chica que una vez Extremoduro te llegó con una canción, y que de pequeño cantabas canciones de Los Caños, pero ésto procura no decírselo, y es que sin beber no podrás olvidar.

De noche la música que desprecias por el día suena mejor. Esa canción de Estopa que antes te saltabas te empieza a gustar, habla de desamores que ni siquiera has tenido, pero hasta te gustaría ser ese hombre que trata de olvidar a una morena que te bailaba rumbas para robarte el sueño. En realidad, eres la persona que ocultas por el día, esa que alguna vez quiso (e incluso se compró) una guitarra para tocar canciones "para momentos mierder", o así llamaste a tu lista en Spotify. "You Can't Always Get What You Want" titularon los Rolling a esta canción tan larga y tan bonita que cierra esa serie que te guardas para ti, "es de guarros" te habrán dicho, pero Californication da gloria por momentos así, y se agrandan si los ves de noche (No te creas Moody por ésto, que él se mete unos tiros en el culo de alguna modelo, y nosotros si acaso, una cerveza).

Se te ha visto diciéndole a un amigo que la chica de la que estás tan enamorado nunca te querrá, sí sí, se lo dijiste en su día. Es el momento en el que te sinceras con tus amigos, y es que por el día es mucho más bonito hablar de fútbol, mujeres (sin aspecto sentimental) y cualquier otro tema, pero los sentimientos se dejan en el buzón que nunca miras. Se fortalece la amistad, tienes tu momento blandillo y esperas de él máxima confidencialidad, "a ti también te ha pasado", y mañana nos hemos olvidado. Alguna vez les dirás que les quieres, pero cálmate, no te vas a casar con ellos, mantente firme y simplemente dile "te debo una cerveza", que entre nosotros nos apañamos y reconoce al menos que ésto, no es algo que vayas a decirle a tu amigo a las 6 de la tarde, ¿Verdad?

En el fondo son todo ventajas, hasta te da para escribir algo mejor de lo que harías por el día. No sé si os servirá a vosotros para estudiar mejor, yo nunca llegué a ser el mejor de los Pitágoras. Te da tiempo a pensar, piensas en ti y en tu vida, por una vez te olvidas de los demás, pero como acostumbrado a esta situación te diré que pensar a estas horas es como ponerte a hacer dieta, ¿Merece la pena? Ambas cosas te van a quitar años de vida, y de felicidad.

En resumen, Ted Mosby, ese ilustrado fracasado que por alguna razón se ligaba a esas mujeres que siempre te has querido apretar, decía que nunca pasa nada bueno a partir de las 2 de la madrugada, se puede decir por tanto, que el sosainas, ese Milhouse sin gafas pero con paraguas amarillo, te mintió como un cabrón.

martes, 17 de junio de 2014

La amistad entre mujeres, explicada por ellas


Aquello de entender a las mujeres se me hace cada día más difícil, es algo difícil de negar. Cada día intento comprender un poco más qué es lo que se esconde detrás, ya sabéis, la bestia enjaulada en una preciosa celda que no deja ver lo que hay dentro, y que cuando lo ves, hubieras querido no saber nada de ello pero ya se te hizo bastante tarde.

Hace relativamente poco viví una situación bastante surrealista que me hizo pensar en por qué normalmente (no quisiera generalizar) los hombres entendemos la amistad como algo distinto a las mujeres. Hoy me gustaría hablar de cómo lo ven las mujeres, pero a mi me sucede algo, y es que no lo soy. Por suerte para mi he encontrado unas cuantas con ganas de hablar y de explicarle a un hombre simple como yo qué es para ellas la amistad, y lo más importante, ¿Por qué coño confían más en los hombres que en las propias mujeres?

Como no quiero escribir nada mío, os copio tal cual las opiniones de algunas de ellas. Hombres, sacad papel y boli, que de ésto siempre se aprende. 


+ La pregunta es simple, ¿En quién crees que puedes confiar más, en un hombre o mujer? Simplemente como amistad.
- "A mi, personalmente me cuesta confiar. Pero por mis gustos me llevo mejor con hombres que con mujeres, y me siento más cómoda rodeada de hombres que de mujeres, porque no sabes cual te la está clavando por la espalda"
+ ¿Por qué motivo?
- "Entre las mujeres no nos respetamos, tenemos la idea de que si tonteamos mucho con varios somos unas zorras. Y si no nos respetamos entre nosotras. Como vamos a esperar que la. Sociedad nos respete? Si cada x se le dice puta a cualquiera"

De esta primera conversación (resumida, eso sí) veo lo que siempre he visto, en ocasiones las mujeres no se fían de ellas, y muchas veces se pueden llegar a sentir más libres entre hombres, que sinceramente, somos bastante menos propensos a juzgar (también somos bastante menos profundos, es lo que hay).

De esta nueva conversación aprendo una cosa bastante importante, y es el poder mezclar ambas amistades, y es que se pueden complementar perfectamente para cubrir los aspectos a los que los hombres no llegamos, emocionalmente hablando (Este párrafo bien lo podría escribir un terapeuta argentino eh)

"Podría decirte mil cosas. Yo, personalmente quizá por mi forma de ser o por propias experiencias confío más en los hombres que en las mujeres. Es decir, me entiendo y relaciono mejor con hombres que con mujeres, pero está claro que hay temas que sólo puedes tratar con otra mujer. En resumidas cuentas, los hombres son mas leales, Pero también más despreocupados. Yo pillo la lealtad del hombre con la atención que me puede proporcionar una mujer. Los hombres no os andáis con bobadas, mientras que las mujeres observan todo y sacan punta de todo, desde ser paranoicas y causar problemas. Los hombres ahí son simples pero efectivos".

"Los hombres son más leales". Me quedo con esta frase. Supongo que aquí sólo puede hablar por mi y lo que conozco de mis círculos más cercanos, pero los hombres solemos respetar más el valor de la amistad, y muchas veces una mujer encuentra ahí un lugar en el que sabe que no hay segundas interpretaciones o malas caras en muchas ocasiones, siendo incapaces muchas veces de entender ciertos temas de los que sólo una amiga (aparentemente) es capaz de entender.

Por último, por no saturar ésto mucho más (y porque me gustaría dejarme algo para mi, por supuesto, que soy el primero que quiere aprender) os dejo esta otra conversación que nos lleva muy muy bien a donde yo quería llegar.

"Muchísimo más fácil confiar en un hombre, de hecho, tengo más amigos que amigas. Las chicas somos demasiado malas jajajaja. A ver, el único problema que veo es el de la atracción física que pueda haber, pero cuando se supera eso se puede tener una amistad mucho más sincera y limpia con un chico que con una chica. Dan más confianza, al menos a mí y por supuesto, no tienen tanta maldad como las chicas y son mucho más sinceros. De hecho, mi mejor amigo es mi ex, por poner un ejemplo de superación jajajaja, , al principio era raro, pero cuando hemos tenido problemas con nuestras parejas siempre nos hemos ayudado...Para tener una buena amistad con una mujer tienes que conocerla desde hace tiempo sino lo más fácil es que te apuñale por la espalda a la primera oportunidad"

 Normalmente, y yo soy el primero, cada vez que una pareja rompe y ambos mantienen una amistad, lo entiendo como un intento a la desesperada por no perder el contacto por parte de alguno de los dos y quién sabe, volver a encender el fuego. Sin embargo empiezo a pensar de verdad en que muchas veces no se tienen esas intenciones, simplemente son apariencias.

Mi opinión (la he puesto al final porque es lo menos importante) es la de un hombre que prefiere contar a sus amigas con pocas cifras, pero las cuenta. Creo que las mujeres (al menos las que yo conozco, y agradezco, sean todas como las que me han dado su opinión) entienden la amistad que aporta un hombre como algo más sano e informal, como un bar en el que te olvidas de tus problemas o tus malos días, simplemente éso. Quizás no seamos los mejores psicólogos, y es que el mejor consejo que nos daremos entre nosotros será "tíratela", pero siempre solemos ser buenos compañeros de cañas, de buenos momentos, y también de los malos.

La noche empieza a alargarse un poco, ya mañana con calma, publicaré cómo vemos los hombres la amistad con y entre las mujeres, y es que vivimos a la deriva de la inteligencia, pensando inocentemente que si os acercamos a nosotros como buenas amigas, acabaréis siendo la mejor de nuestras conquistas (muy Arturo Fernández esta frase), somos más gañanes pero os prometo, que si aceptamos que sólo seréis nuestras amigas, la relación es cojonuda. Si has llegado hasta aquí, gracias, te prometo que te enviaré aquello de "He recorrido el mundo y los siente mares" interpretado por mi por WhatsApp, una obra maestra de la canción al alcance de pocos.

martes, 10 de junio de 2014

¿Qué es el amor?

No sé explicarlo bien, soy bastante simple. Supongo que para un hombre, el amor es rebajar tu moralidad hasta límites insospechados llamando "gorda" a tu pareja, dejar de lado a tu equipo un domingo por ver una película de Mario Casas e incluso, decirle a tu pareja que dejarás la cerveza (díselo, no lo hagas).

Para nosotros el amor debería ser algo más, moralmente discutible por ejemplo, es la necesidad que el amor nos genera de abandonar a nuestros fieles amigos por nuestra novia esa tarde de sábado en la que no hay absolutamente nada que hacer. El amor te empuja, también, a decirles a tus amigos que hoy te tendrás que ir antes, que renuncias al futbolín de las noches o al café (que nunca suele ser café) de la tarde. "Nos vamos de compras" Nos, dices tan seguro, por no decir, "Se va de, yo voy con". 

Ahora llega el verano. No sé donde leí, quizás en la etiqueta del champú, que muchas parejas se separan en verano a causa de pasar demasiado tiempo juntos. ¿Es ésto posible? ¿Aburrirse de tu pareja? Bah, leyendas urbanas. Una vez escuché a una chica, no mencionaré, decir que "al final me vas a preferir a mi que a tus amigos". Por supuesto, se equivocó, y es que los feos no tenemos problemas para hacer amigos, pero sí para tener lo segundo, sin embargo acabamos por valorar a los primeros.

Amor para mi, es la rutina del verano. Llamar a alguien a las 16, "¿Qué hacemos?". La respuesta, "No lo sé, llama a éste, a ver que hace". Acabar con el café, con Baileys, y sin café, en la piscina, donde sea. Amor es decirle a alguien "ya te llamaré", y llamarle de verdad, echar unas cañas, hablando de éso que ambos recordáis de sobra, pero que no está de más repetirlo, y de tus últimas conquistas, "tds pts, ¿O no?" "Qué razón", y una cerveza más.

Amor también son esos sábados de invierno donde no hay absolutamente nada que hacer, pero os juntáis religiosamente para dar vueltas en el coche, sentaros en tu casa a cenar mientras os quejáis de lo mismo, "No echan una mierda en la tele" "Dani, quítanos CSI" y el especial, "Vamos a dar una vuelta". Amor es ver a tu equipo de fútbol, sólo si es lo suficientemente malo como para ganar una o dos veces al mes, asumes la derrota como algo posible.

Y pasando al amor verdadero, el que todo hombre sentimos hacia las mujeres... amor es la chica inalcanzable, la chica simpática que lo es contigo y piensas, es toda tuya. No lo es, no lo ha sido y lo más importante, no lo será. Amor es la chica dura, la que te mira mal, "A ésa le gusto, ya verás", y lo intentas. En realidad, lo que es éso, es amor por uno mismo, y confianza, como debe ser. Amor, sin duda, es esa chica con novio, "ojalá fuese todo más fácil", te decía ella, con el avatar en WhatsApp de su novio, ¿Eramos valientes, arrastrados o imbéciles? Bueno, Ted Mosby se pasó 8 años intentando casarse con Robin, y caretas fuera pero, Robin no...

La mejor manera de describir el amor, es lo que Hank Moody siente por su mujer. Ese amor de mierda, roto una y mil veces, que hace que acabes con más mujeres de las que recuerdes, pero siempre vuelvas a la misma.

Amor sin embargo, no es lo de Mosby y Robin, menudo brasas, 8 años macho, 8. No os cuento el final, pero vaya, durísimo saber que Belén Rueda es atropellada con el posterior suicido de Resines.