domingo, 10 de noviembre de 2013

El fan español

"Ese coche corre sólo" "Ese negro está dopado" "En la NBA todos se dopan" "Las motos antes no tenían gracia, siempre ganaba el italiano" "Soy español a qué quieres que te gane" "El greining".

Hoy quiero aprender a ser uno más, a ser un fan español de clase media. ¡Ay Vettel que rápido es tu Red Bull y qué malo eres tú jodido!, menos mal que hoy Marc Márquez ha ganado por ser el mejor y en absoluto por tener una Honda cuyo cambio de marchas cuesta 9 cifras. ¿Y habéis visto la NBA? siempre nos ganan esos negros dopados, menos mal que tenemos a Pau, que él juega en la NBA pero es inocente, él sí, apenas creció su musculatura, son gimnasios todo. ¿Y visteis ayer a la selección? Fuah, arrasando, eso sí, los putos brasileños que no saben jugar y nos ganaron, qué asco.

"Soy español, a qué quieres que te gane". Sin duda me quedo con esta. Somos probablemente uno de los países más estúpidos del planeta. Esta frase, tan empleada por gente de la talla de Tomás Roncero vale perfectamente para: 1º reconocer a un gilipollas y 2º, para reconocer a un gilipollas y además, mal informado. ¿Os acordáis de cuando España ganaba a todos los deportes? ¿No? Pues yo tampoco.

Ésto nos viene grande, ¿Alguno había visto a la selección triunfar? Somos nuevos ricos, lo mismo nos pasó económicamente tras salir de la dictadura y empezar a construir donde nos salía de los cojones. Casas por aquí y por allí, urbanización por ahí... y años después, ala, somos pobres. Nos creemos los mejores en todo, los más listos, y en realidad somos, como dijo Preciado, la última mierda que cagó Pilatos. ¿Quién éramos hace 15 años? Unos mierdas, ¿Qué somos hoy? Lo mismo.

Arrasamos en algún deporte, y en donde no lo hacemos, lo inventamos o ponemos excusas. El greining, ¡Ay, el greining! Éste problema apareció cuando Alonso dejó de ganar. El tiqui taca existe cuando España da 340 pases en 15 minutos y marcan 27 goles, pero cuando te ganan los brasileños, "el tiqui taca es una mierda, no somos nada". Ole ahí.

Malacostumbrados, así estamos. De no ganar una mierda, de salir cada sábado y no pillar ni pagando, a ligar hasta los lunes durante un tiempo. Ahora nos hemos creido Ryan Gosling cuando en realidad, seguimos siendo Gabino Diego, somos graciosos, y algo podremos pescar, pero chico, por arriba pisan fuerte.

Paso a poneros unos cuantos ejemplos de personajes que debéis odiar por no ser españoles y ganar.

Adolf Vettel y su dedo, creadores del greining
¡El greining! 5 mundiales ha perdido Alonso por su culpa
Lebron James, por su culpa Gasol no es Jordan, y se dopa
Roger Federer, no tiene biceps, es un maricón
"El enano dopado". Solo si eres del Madrid
"El portugués gitano". Solo si eres del Barça
Moriño, conspirando contra España y Casillas


Pero, ¿Qué ídolos deberíamos tener? ¡Tranquilos que aquí llegan!

Fernando Alonso el magic segundos puestos con coche malo y alemanes nazis.
El niño y Milhouse. Sobretodo Milhouse.
El patriota que tributa en Suiza, si dice que llueve, llueve.
Éste solo mola con España
Pablo Motos señalando donde está el greining




miércoles, 9 de octubre de 2013

Mi experiencia con... FIFA 14

Bueno, como sé que no sois muchas las mujeres que me leéis, si os queréis reir un rato podéis continuar, en el caso contrario, hoy esto no es para vosotras.

Tan contento llegué yo, instalando el nuevo Fifa que había comprado, que sonreía como un subnormal. Esa cara la guardé en el cajón para sacarla en mi primer partido en el modo online, pero eso viene ahora.

Tras probar que el juego está bien, que sigue siendo Fifa con algunas mejoras, pensé que ya era el momento de jugador contra otro jugador por ver qué tal me manejo... pues bien, os paso a resumir punto por punto mi experiencia.

Empezaré por el final, que será mejor. Era de suponer, pero acabé escribiendo un mensaje de más de 4 párrafos a mi rival, un educado y simpático francés sobre la manera tan elegante que tuvo de jugar así como de celebrar el único gol que metió. Tras explicarle con toda mi amabilidad, y haciendo referencia a varios parientes, amigos, futuros hijos y ex novias a las que hubiera deseado tirarme, el amigo dejó de responderme.

Durante el partido estuve pensando que cómo era posible que un colombiano de metro sesenta justillo ganara un remate a un danés de casi dos metros. Según el ingeniero que diseñó el Fifa, es lo más normal del mundo, enhorabuena por su trabajo. Tras este pequeño defectillo de nada, que me provocó un par de malas palabras, seguí jugando.

Os ahorro el resto del partido, me remito a dos párrafos atrás. Finalmente puedo valorar la experiencia de mi primer partido con objetividad, PUTA MIERDA (ahora os adjunto un vídeo para definir esta preciosa palabra).

En fin, salir a pasear, hacer nuevos amigos, invitar a vuestra novia, pagar fantas a vuestra mejor amiga pero NO juguéis al Fifa, y como sé que todos volvemos a jugar, tener a mano un listado de palabras que decir a tu rival que empiecen por "me voy a cagar en" "lástima no te" "ayer tu novia" "la gorda de tu" "se lo comió tu madre".

Señores de EA, puta mierda.

Este vídeo, pizarra incluida, explica lo que es.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Agachar la cabeza

Ahí te quedas, te haces tu sitio en tu cuarto y con cara de imbécil dejas pasar las horas muertas. Agachas la cabeza y te repites una y otra vez lo mismo, te haces preguntas cuya respuesta no quieres escuchar. Decides que, por un momento, la solución a tus problemas es solucionarlos de la manera más egoísta que existe.

El egoísmo daña a terceras personas que como me sucedió, se ven afectadas por algo que de por sí, ya les suponía un problema, y que gracias a otra persona se convierte en algo aun peor. Hablo de ese momento en el que de golpe pasas de estar con tus seres queridos a estar solo, siendo un triste niño que apenas sabe cuatro cosas para mantener un hogar en pie. Ese momento en el que despiertas y en menos de 24 horas en lo único que te pareces al chico de ayer es en que tienes la misma cara, poco más.

Te ves sólo, las responsabilidades se te acumulan y aun ni siquiera estás listo para comenzar una carrera que dura hasta el día en el que no quede nada de ti. Hoy hace dos años yo sentí esta sensación, llegué a casa y ahí ya no había nadie. Esa persona tiene su vida, una vida en la que muchas veces parece, yo no tenga lugar, como creo, esa persona no lo tiene en la mía. Escuché muchas veces aquello de que la familia es lo más importante, pero nunca quisieron escuchar mi versión. No tuve suerte de niño, no la necesité ahora, uno creció rápido y se tuvo ganar la vida, ya es tarde para cambiar.

Agachar la cabeza es una decepción, pero no hacia otras personas, sino hacia ti. Aprendí que a pocas, muy pocas personas debes querer, por muy cercanas que sean o por llevar la misma sangre, ni tan siquiera ese puede ser un motivo. La primera persona a la que debes querer eres tú, y ya llegarán el resto. Los amigos son un tesoro, todos tenemos muchos, y a unos pocos los considero familia, pero no aquella que te viene impuesta, sino aquella con la que he crecido, con la que yo me siento identificado de verdad.

Nadie nació para escuchar tus problemas, es por eso que de vez en cuando no está mal tragar con ellos, pero nunca apartarlos y esconderse en un rincón, cuando hay problemas uno pone su cara y avanza hacia él. Todos hemos sido débiles en algún momento de nuestras vidas, todos necesitamos ese empujón para dejar de ser un niño. Aquel empujón que pensábamos, era otra piedra más que nos ponían en nuestro saco, ese saco que ya no podía cargar más y que ahora, aguanta lo que le tiren.

Te encontrarás miles de problemas, más tarde o más temprano, algunos empezamos demasiado jóvenes y otros aun no han probado lo que es tragar, pero tarde o temprano llega. Lo importante es dar la cara, quizá te la partan, pero qué amor demostrarías si te apartas a la primera, y piensa por un momento, en el daño que harías a aquellas personas que te quieren, que serán pocas, pero ahí están. "No se sale adelante celebrando las victorias, sino superando las derrotas".

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Eres mi música.

Cuando empecé a convertirme en un viajante habitual siempre iba conmigo, cada semana tenía algo diferente pero siempre conservaba el toque que le hacía mía, única. Tenía sus momentos... algunos tan alegres, y otros que te traían recuerdos que preferirías olvidar pero que por algún motivo volvían a mi, en ocasiones conseguía lograr algo extraño, que no tuviera ganas de llegar a mi destino, que aquel viaje se hiciera eterno.

Al llegar al final del trayecto se perdía entre el ruido de la gente, me dejaba solo durante el resto del día, hasta que al anochecer y llegar a mi hotel de nuevo volvía conmigo y me ayudaba a recorrer el resto del camino, donde dejaba de oír ruidos, voces y cualquier otro sonido para solo escuchar lo que yo quería. Me tumbaba en la cama con ella a mi lado, relax, una ciudad que se apagaba y buena compañía a mi lado, la mejor manera de cerrar un día en una ciudad que no me pertenecía.

Cuando amanecía me daba cuenta de que me dormí con ella, otra vez... ni me acordaba ya. La abandonaba por un rato mientras organizaba mi día, para ducharme con ella y despedirla, hasta la noche que ya vendrá, repetimos la rutina, y quien sabe si mañana volverá a ser igual. Me hacía sentirme menos solo, más cerca de mi casa o simplemente, me hacía sentir. 

Es mi música, y lo seguirá siendo.

domingo, 11 de agosto de 2013

Amigos

Siempre estaremos rodeados de tres clases de personas, nuestra familia, nuestra pareja y nuestros amigos. Los primeros vienen al nacer, podrás amarlos o simplemente respetarlos, te han tocado. La segunda es algo que dependerá de nosotros, y será la persona con la que a la larga, acabemos por formar a la primera clase de personas, una familia. Finalmente tenemos a los que todos necesitamos para ser un poco más humanos y en especial, más felices. Los amigos son aquellas personas que escogemos para crecer como personas.

No sé definir bien qué son. Es complicado, cada amigo es diferente al otro, y los que yo tengo los puedo contar con los dedos de las manos, y ya está. No hacen falta más, y es que, conocidos tendrás muchos, pero eso son, conocidos. Los de verdad son aquellas personas con las que te sientes bien, no necesitáis compartir gustos o aficiones para poder sentaros a echar una cerveza y hablar de lo que os de la gana, como tampoco importará que os paséis unos meses sin veros, y es que os volveréis a juntar y nada habrá importado.

Aprendí en su día que muchas veces creemos que tenemos más amigos de los que en realidad son. Lo aprendes cuando corren para ti malos tiempos y la gente te levanta. Aunque muchas veces no se lo recuerdes, simplemente dejándolo como un recuerdo más, sabes de sobra a quienes debes lealtad por encima de todo, a esas personas que en su día estuvieron contigo. Y digo que no es bueno recordarlo, y es que aunque vayamos a tener malos momentos, lo importante está saber disfrutar de los buenos, y con amigos en condiciones, los buenos serán muchos.

Hay una parte de la amistad que admite dudas, la amistad entre hombres y mujeres. Existe, pero creo y creeré, que a grandes niveles, puede llevar a algo más que a una simple amistad por parte de alguna de esas dos personas, y cuando no se comparte, mal. Aunque es mi punto de vista, si algo tienen los amigos es que aparecen en situaciones extrañas, y es que recordar cómo los conociste es algo gracioso. Nosotros somos jóvenes, quien sabe si en unos años mantendré mis amistades, pero por la deuda que tengo con ellos espero, sea así siempre.

No hace falta darles las gracias cada día, como tampoco se las damos a nuestra madre por habernos traído al mundo ni a nuestra pareja por estar ahí, pero con cosas como esta uno aprovecha. Gracias por estar ahí, entre todos hacéis que yo, sea un poco más yo, feliz.

viernes, 9 de agosto de 2013

Mal tiempo

Sales a calle y empieza a llover. Llueve con mala hostia, hace viento y el cielo está negro, como el futuro, negro. Por seguir dándole alegría al tema, te has dejado la ropa tendida en una de tus numerosas y brillantes frases de "hoy no llueve, lo tiendo fuera". La has vuelto a cagar, sigue lloviendo y parece que no tiene intención de parar.

Aunque es algo bastante normal por aquí, es algo metafórico, hablo de nosotros. Hoy no ha sido un buen día, o puede que una buena semana, y no pasa nada, todos tenemos una mala racha. Nos recuerda en todo momento a lo de antes, a un día de mierda en el que si algo puede salir mal, saldrá mal. Lo cierto es que todos pasamos por esto pero, quizá nunca somos conscientes de que si sufrimos un mal día, es que el resto pueden ser buenos.

Es tan simple como eso, sufrir un día triste quiere decir que el resto no lo son, y si vives con la cara larga el resto del año, hazte un favor... o dos. Siempre nos van a traer malas noticias, o seremos nosotros mismos los que las encontremos, tal que periodista de investigación. Somos jóvenes, a unos los estudios los aprietan demasiado, a otros quizá el trabajo nos haga olvidar que no llegamos a la veintena y ya tenemos una mentalidad que no corresponde a nuestra edad, pero al final todos coincidimos en lo mismo, tenemos problemas. 

Levantarse sin ellos es algo cojonudo, para un tío, es como dormir sin calzoncillos, es libertad. Para vosotras las mujeres, no lo sé, pero supongo que será parecido. Al final del día te acuestas con muchos, y que no suene mal, es que te los llevas todos a la cama. Alguna discusión, el trabajo, los estudios, las mujeres (ay...), y claro, la cama llena y llena, ¿No habíamos quedado que sin nada se duerme mejor? Volvamos entonces a empezar. Son 24 horas, tan largo y tan corto... nos pasarán demasiadas cosas que no recordaremos en una semana siquiera, ¿no será mejor olvidarse de ellas antes de tirarse a la cama como una bestia?

Os podéis saltar todo eso, yo mismo me acuesto con ellos. A la cama te llevas toda la mierda del día, de la semana y del año, de cualquier tiempo pasado. La chica que no te vas a ligar ni aun ganando el tour, el no ser más tal, el no ser tan, el día que y la persona que ya no. Pero luego hay luz, te levantas y dices, joder, pues no vivo tan mal. Y es así, ni los problemas nos ponen o deberían poner freno. 

Haz lo que quieras, tendrás problemas hagas lo que hagas. No planifiques tu vida para pisar sobre seguro, vaya mierda si no te mojas los pies de vez en cuando, o incluso entero, con algún paso en falso. Y que vivan los errores, que vivan los problemas, sin ellos, los momentos en los que estamos libres serían menos bonitos, serían normales, y la normalidad aburre.

jueves, 1 de agosto de 2013

No estamos tan mal

Cuando Joan Laporta se marcó esta frase nadie imaginaría que ese mismo año Guardiola haría levantar al Barça 6 copas ese año. El objetivo de ésto no es otro sino el mismo, pero con levantar el ánimo nos damos por satisfechos, la champions nos pilla lejos. 

A cada día que pasa, todos nos encontramos con problemas o situaciones que creemos, nos pueden superar. Para los solteros se nos da el clásico problema amoroso de querer a una chica a la que ves como algo lejano, "la champions que el Rayo nunca ganará". Ese eres tú, el Rayo Vallecano. El del equipo humilde pero con pasión, y poco más. Calidad aquí hay poca, no somos Iniesta ni sabemos engañar a esa chica para convencerla de que somos lo que necesita. Apariencia la justa, Cristiano Ronaldo o Piqué nos pillan demasiado lejos, pero calma, posiblemente tus "rivales" tampoco tengan tanta calidad. 

¿Qué cojones tenemos entonces? Pues bueno, existe algo que se llama moral. Ésta te la vas a tener que guardar en lo más profundo de tu... alma, porque cuando entres a matar con la moral por las nubes te va a caer tal palo que para tragártela vas a necesitar tiempo. Pero no pasa nada, y es que en esto consiste ser el Rayo, en no rendirse y en volver a sacársela (la moral, lo otro ya viene más adelante) para volver a jugar otro partido, quizá el mismo. La flauta puede o no sonar, pero vamos, que con la cabeza bien alta nos vamos.

¿Qué moral le queda a un perdedor? Pues no lo sé, pero mirad a Mourinho, no ganó nada en el Madrid y se fue más orgulloso que nosotros cuando hemos pillado, que ponemos la cara de Armstrong ganando un tour, pero nosotros vamos limpios, como mucho, borrachos. 

Pero bueno, ahora viene lo importante, ¿Qué cojones puede hacer el Rayo cuando quiere fichar a lo que él ha considerado, su estrella? Amigo, estás jodido. Para ser claros y dejar de lado el fútbol, te has pillado por alguien que es probable, te dé largas bastante rapidito, a no ser que tu orgullo. Pero algo podemos hacer. No hace falta cambiar, no tenemos que ser otra persona ni mucho menos intentar llegarla con tontadas, ¿somos así? no, somos nosotros, y ya está. Y aquí viene lo importante.

Cuando uno simplemente tiene orgullo y un poco de amor propio se da cuenta de que ésto no vale para nada, de que para reir las gracias a una chica más simple que una silla con tal de mojar, nos quedamos en casita que se está mejor. Ya no vale el "fichar por fichar", el salir con el arpón y cazar lo que caiga en nuestras manos, ni esa persona más borracha que persona. 

Ya lo decía el bueno de Joan de nuevo, es que no estamos tan mal, simplemente, estamos como podemos. Y quién nos dice que mañana no cambiará nuestra vida de golpe, la esperanza es algo que no debemos perder, ni para bien ni para mal. Vivir sin ella sería una mierda, y que sería de nosotros, sin pensar que algo bueno puede pasar, después de nadar entre tanta mierda.