Es imposible enumerar a todas las personas que hicieron de este año algo diferente al anterior. Para bien o para mal, aparecen personas en tu vida que te hacen aprender cosas, por más absurdas que sean. Normalmente estaréis acostumbrados a conocerme tal como soy el 99% de las ocasiones, un gilipollas, pero hay momentos en los que me gusta sentarme a escuchar, aprender de aquellos que te pueden enseñar cosas útiles de verdad.
Hablo de esas personas a las que encuentras de casualidad, esa gente que te aporta cosas nuevas. Muchas veces creemos que sabemos todo, que lo tenemos todo, pero en la vida cada día que pasa aprendes algo nuevo, algo que quizás te sirva en el futuro.
En este 2013 conocí personas que con muy poco, eran mucho más felices que cualquiera, gente que valora el presente sin pensar en mañana, en disfrutar cada minuto, y el futuro verá. He conocido gente mucho más conservadora, tranquila y pausada, que te enseñan a valorar otros pequeños detalles de la vida. Todos tenemos problemas, pero conocí a una persona con graves problemas de corazón que me ayudó en cierto modo a hacer que éstos se hicieran cada vez más pequeños. Esa persona nos dejó, pero se fue feliz, disfrutando de lo que la vida le dejó, me recordó a aquella lucha contra el viento que hizo mi padre, y que ayuda a que no te olvides de que lo bonito de la vida, está en vivirla, sin más.
Por eso hoy miro atrás, a este año, y no recuerdo mis problemas. Los tuve, claro que sí, ¿Es que no os habéis enterado? He seguido soltero, y habré dicho aquello de "tds pts" cientos de veces. He tenido momentos de soledad, a veces la casa se te viene encima, pero hoy... hoy no los recuerdo. Hoy tengo memoria para los buenos momentos, para los buenos amigos, para los nuevos también. Recuerdo los viajes, las tardes de cervezas, la convivencia en piso, recuerdo Berlín, Liverpool, Madrid, Barcelona... recuerdo muchas cosas. Aquella tortilla de patata que inexplicablemente era mitad tortilla y mitad patata, pero nunca llegó a ser ambas cosas. Esa tarta de manzana del Lidl cuyo paquete parecía ser una pizza, y que al hacerla al horno descubrí que no era una pizza, sino una tarta de manzana. Recuerdo probar una cerveza con Coca Cola... recuerdo demasiadas cosas.
En resumen, no sé qué tal fue vuestro año, pero sé que los que me leéis habéis compartido conmigo algún momento. Os doy las gracias por poner de vuestra parte para hacer de éste un buen año. Por los que estáis siempre ahí, y por los que se fueron, pero siempre estarán aquí, gracias. Nos veremos en 2014, os prometo que no cambiaré mucho, quizás acabe con mi eterna soltería, pero eso es mucho suponer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario