Seguramente no deberías sentirte identificado con esto que voy a escribir y es que simplemente es una historia totalmente personal. Tú que eres tan guapo, como cantaba ¿María Jiménez? pensarás que ser feo es una putada y hasta dirás ese gran chiste, mejor aun que el del yogur natural con tus amigos, "Qué putada sería ser feo".
Si algo habremos oído las personas que no nacimos para ser modelos es lo siguiente, "la belleza está en los ojos de la persona que mira". "Lo importante es participar", "Otras vendrán" "Hay más peces en el mar" y mi favorita, "Más se perdió en Cuba". Con este repertorio de frases tenemos para ir tirando durante una vida de fracaso y auto engaño. La belleza es algo imposible de definir, pero si en algo estamos todos de acuerdo es que me temo, mi belleza no iguala a la de Brad Pitt (os pongo este ejemplo por ser un personaje catalogado como tal).
A vuestros ojos es bastante probable que yo no sea guapo. Lo respeto e incluso lo entiendo, puesto que cuando me miro al espejo éste no me devuelve una imagen de Cristiano Ronaldo apretando (por suerte), me devuelve aquello que tanto quiero y respeto, yo. Como soy feo pensarás que he tenido que convencerme de algo, la belleza no sólo se ve por fuera, a veces es más importante la interior. No me queda otro remedio que pensarlo, ¿verdad? Pues qué coño, ni siquiera me considero feo.
Hay gente que se siente fea, y no hay nada peor en esta vida. Para mi, no hay nada más feo en una persona que el auto desprecio. "Es que me hicieron mucho daño" estarás pensando creyéndote el martir del planeta tierra, eres el nuevo Jesucristo sin clavos y sin pelazo, quizás. Seguramente te hayas comido alguna mala palabra en cualquier lugar por valiente, "eres feo", parece que pocas cosas duelen más.
Seamos realistas, si vamos a una discoteca con la intención de salir de ahí rodeado de mujeres gritando nuestro nombre nos hemos calentado demasiado. Como tú buscas a Scarlett Johanson quizás ellas busquen al mazastrueno de turno con un polo de la marca Polo y un peinado más clásico que las resacas de los viernes, ¿Y?. El Alcorcón ganó al Real Madrid, ¿salían temblando por miedo a ser humillados, o se marcharon a por ellos "a tumba abierta"? (Ojo la expresión a tumba abierta, me pone bruto).
El miedo al rechazo es como el pelo, se pierde, ¿A base de? exacto, rechazos. Ojo ese primer rechazo que hasta Brad Pitt ha sufrido. ¿Qué tiene él en común con nosotros? Que todos hemos sido unos cagados. Ahí está la clave. La confianza en uno mismo ayuda bastante a hacer olvidar a la persona que tienes delante que quizás buscase una cara más bonita, pero sé realista también, con confianza un coche no arranca.
La ropa cara, los peinados tan carismáticos que lleva tu ídolo de Mujeres y Hombres y pagar más fantas que Milhouse a Lisa no te harán mejor hombre ni más interesante, te convertirán en un acomplejado con el gusto en el culo capaz de comer arena con tal de enganchar a cualquier despistada que caiga a pico y pala. Sé lo que tengas que ser.
Esto suena a discurso motivador de los que te pone un libro titulado "La felicidad de tu yo interior", así que escribiré algo muy personal que tampoco me avergüenza. Una anécdota a la que recurre mucho un amigo cuando estamos juntos, una chica que me dejó tirado con una excusa rastrera. Os aseguro que ese día te sientes peor que el perro del anuncio de Scootex (¿Se llama así el papel? Ese perro está MUERTÍSIMO, KO). La vida son momentos así, son días felices y días menos llevaderos, son mujeres que no querrán mirarte a la cara y mujeres que te han querido y te querrán por ser ese noble gilipollas que debes ser, la vida es algo maravilloso que guarda momentos por desgracia, no muy bonitos, eso hace mejores aun los buenos momentos. ¿Y qué coño tiene esto que ver con ser feo o guapo? NADA, ahí está la gracia, absolutamente nada.
